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Diócesis de San Felipe

Petorca renovó su histórica devoción a Nuestra Señora de la Merced con su tradicional fiesta patronal

La comunidad de Petorca celebró este domingo 27 de septiembre su Fiesta Patronal de Nuestra Señora de la Merced. La jornada estuvo marcada por la Misa Patronal y la tradicional procesión por las calles de la ciudad, acompañada durante todo su recorrido por el obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, sacerdotes, bailes religiosos y numerosos fieles provenientes de distintos puntos de la región.


Una jornada de profunda fe, tradición y encuentro comunitario vivió este domingo 27 de septiembre la ciudad de Petorca, con la celebración del día central de la Fiesta Patronal de Nuestra Señora de la Merced, una de las expresiones de religiosidad popular más arraigadas de este territorio de la Diócesis de San Felipe.

Desde temprano, la comunidad parroquial comenzó a congregarse para honrar a su patrona. A las 11:00 horas se celebró la Misa Patronal, presidida por el obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, acompañado por sacerdotes y fieles que se sumaron a esta celebración.

La Eucaristía permitió poner en el centro el verdadero sentido de la fiesta: agradecer a Dios por el don de María y reconocer en Nuestra Señora de la Merced a una Madre que acompaña la vida de su pueblo y conduce siempre al encuentro con Jesucristo.

Uno de los momentos más esperados llegó durante la tarde con la tradicional procesión. Este año, la salida fue adelantada respecto de su horario habitual, comenzando a las 14:00 horas, con el propósito de favorecer los tiempos del recorrido y permitir que las diferentes expresiones de la fiesta pudieran desarrollarse de mejor manera. Esta modificación permitió que cerca de las 18:30 horas la extensa jornada ya estuviera llegando a su culmen.

Desde el templo de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, la imagen de la Virgen salió nuevamente al encuentro de su pueblo para recorrer las calles de Petorca. Mons. Gonzalo Bravo acompañó todo el trayecto caminando junto a los fieles, al igual que el párroco, padre Ricardo Gómez Herrera, y sacerdotes diocesanos, entre ellos el padre Juan Cortés y el padre Omar Orellana.

A ellos se sumaron las distintas agrupaciones de bailes religiosos, que con su música, danza y oración fueron expresando durante el recorrido su particular manera de venerar a la Madre de la Merced.

La fiesta volvió a convocar no solamente a la comunidad local, sino también a fieles y devotos provenientes de distintos puntos de la región, quienes cada año llegan hasta Petorca para participar de esta centenaria manifestación de fe.

Las propias calles dieron cuenta del cariño de la comunidad hacia la Virgen. Vecinos y familias prepararon altares, flores y diferentes ornamentaciones para recibir su paso. Especialmente significativa fue, una vez más, la tradicional alfombra de flores, elaborada con pétalos de dedal de oro y otras especies, convirtiéndose en una expresión comunitaria de amor y gratitud.

Con más de dos siglos de historia, la Fiesta de Nuestra Señora de la Merced forma parte de la identidad religiosa y cultural de Petorca. A través de generaciones, la devoción mariana ha acompañado la vida de este valle y de sus familias, vinculándose también a las súplicas y acciones de gracias por la tierra, las cosechas y las lluvias.

Al concluir esta nueva edición de la fiesta, la comunidad parroquial agradeció especialmente la participación de los numerosos fieles que llegaron desde diferentes lugares de la región, así como la entrega y presencia de los bailes religiosos que participaron este año. El agradecimiento se extendió también a los sacerdotes que acompañaron la celebración y a Mons. Gonzalo Bravo, quien compartió con la comunidad tanto la Misa Patronal como todo el recorrido procesional.

Para la Iglesia de la Diócesis de San Felipe, la jornada volvió a mostrar la fuerza evangelizadora de una religiosidad popular que reúne generaciones, atraviesa las calles y transforma a toda una comunidad en espacio de encuentro y oración.

Petorca volvió a caminar junto a la Madre de la Merced, renovando una tradición que permanece viva porque continúa transmitiéndose de generación en generación y que invita a transformar el cariño a María en una fe capaz de encontrarse con Cristo y ponerse al servicio de los demás.

La Virgen de la Merced recorrió las calles de San Felipe en el cierre de su mes patronal

La comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced culminó este sábado 26 de septiembre sus celebraciones patronales con una procesión motorizada que recorrió distintos sectores de su jurisdicción. Vecinos y familias recibieron a la “Madre Blanca de la Merced” con altares, oración y signos de devoción, en una jornada que concluyó con la Eucaristía presidida por Mons. Gonzalo Bravo Álvarez.


Con una significativa expresión de fe y devoción mariana, la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de San Felipe dio cierre este sábado 26 de septiembre a las celebraciones de su fiesta patronal, llevando la imagen de la Virgen al encuentro de las familias a través de una procesión motorizada por distintos puntos de su jurisdicción parroquial.

La iniciativa comenzó durante la tarde desde el frontis del templo y reunió a integrantes de la comunidad que se sumaron en sus vehículos para acompañar a la Virgen. Otros fieles esperaron su paso en calles, plazas y grutas, lugares donde se realizaron estaciones para compartir momentos de oración y encuentro espiritual.

El recorrido permitió acercar la celebración especialmente a distintos puntos del sector centro de la jurisdicción parroquial, transitando por calles y sectores como Víctor Lafont, Salvador Solovera, Vicente Otero, Miraflores, Camino del Inca, Hermanos Carrera Oriente, Avenida Escuela Agrícola, Cañada de San Bartolomé, Cañada de San Miguel, Tocornal y Ambrosio Santelices, entre otros, antes de regresar al templo parroquial.

A lo largo del camino se vivieron significativas muestras de piedad popular. Vecinos y familias prepararon altares para recibir a Nuestra Señora de la Merced, adornando diferentes puntos del recorrido y saliendo al encuentro de la imagen como expresión de cariño y confianza en la protección maternal de María.

Las distintas estaciones realizadas en plazas y grutas permitieron que la procesión no fuera solamente un desplazamiento por las calles, sino también un verdadero camino de oración y evangelización, deteniéndose junto a las comunidades para rezar y poner ante Dios las intenciones y necesidades de las familias.

De esta manera tomó forma el sentido pastoral que la parroquia había querido imprimir a esta iniciativa: una Virgen que sale del templo para visitar a sus hijos, acercándose a los lugares donde transcurre la vida cotidiana y recordando que María siempre conduce al encuentro con Jesucristo.

Tras completar el recorrido, la comunidad regresó al templo para culminar la jornada con la celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, junto al párroco de la comunidad, fray Edgardo Arriagada Figueroa, O. de M.

La celebración eucarística puso el broche final a un mes marcado por diferentes expresiones de fe en honor a la Madre de la Merced, cuya fiesta central se había vivido el jueves 24 de septiembre con la Eucaristía Solemne y la participación de la familia mercedaria.

El cierre de estas celebraciones dejó también una invitación para la comunidad: que la devoción expresada en las calles continúe haciéndose vida durante todo el año. Caminar con María de la Merced significa también salir al encuentro de los demás, acompañar a quienes viven situaciones de dificultad y hacer de la fe una experiencia concreta de cercanía, misericordia y servicio.

San Francisco de Asís volvió a recorrer Curimón en una tradición que nació en tiempos de pandemia

La imagen del santo patrono recorrió este domingo 27 de septiembre distintos sectores de la jurisdicción de la Parroquia San Francisco de Curimón, acompañada también por las imágenes patronales de sus comunidades de capilla. Altares, esquinazos y familias reunidas al paso de la caravana marcaron una jornada que ya forma parte de la preparación para la tradicional Fiesta de San Francisco de Asís.


Curimón comenzó a vivir con especial intensidad los días previos a una de sus celebraciones religiosas más tradicionales. Este domingo 27 de septiembre, San Francisco de Asís volvió a salir al encuentro de las comunidades mediante un extenso recorrido por diferentes sectores de la jurisdicción parroquial.

La jornada tuvo una característica especialmente significativa: junto a la imagen de San Francisco de Asís viajaron también las imágenes patronales de las distintas comunidades de capilla que forman parte de la parroquia, expresando visiblemente la comunión entre los diversos sectores que dan vida a esta comunidad eclesial.

Durante el recorrido, la caravana visitó Tierras Blancas, El Bolsón, Bucalemu, El Rincón, San Rafael, La Peña, La Estación, Villas, Cerro San José y Camino del Inca, además de diferentes puntos establecidos para encontrarse con las familias.

En numerosos lugares, vecinos prepararon altares en el frontis de sus viviendas y espacios comunitarios, adornaron las calles y esperaron el paso de las imágenes. También hubo espacio para los tradicionales esquinazos, sumando música y expresiones propias de la cultura local a esta jornada de fe.

Una de las particularidades de este recorrido es que se trata de una tradición relativamente reciente, nacida a partir de un momento complejo para las comunidades. Durante la pandemia de Covid-19, cuando las restricciones sanitarias impedían realizar con normalidad las procesiones y celebraciones multitudinarias, la Comisión Organizadora de la Fiesta buscó una forma diferente de mantener el vínculo entre San Francisco y su pueblo.

La respuesta fue llevar la imagen hasta los barrios y sectores, permitiendo que las familias pudieran esperarla y expresar su devoción desde las cercanías de sus propios hogares. Terminadas las restricciones, la experiencia no desapareció. La acogida de las familias hizo que el recorrido permaneciera y se incorporara a la celebración, complementando la histórica procesión que caracteriza la Fiesta de San Francisco de Curimón.

Desde la organización valoraron especialmente la respuesta que nuevamente tuvo la comunidad, agradeciendo a quienes acompañaron el recorrido en sus vehículos, a las familias que levantaron altares y ornamentaron sus sectores, y a quienes abrieron espacios para recibir las imágenes y compartir los tradicionales esquinazos.

Esta participación volvió a reflejar el arraigo que posee la figura de San Francisco de Asís en Curimón y, al mismo tiempo, la capacidad de una comunidad para mantener viva su fe incorporando nuevas expresiones a tradiciones que han acompañado a generaciones.

El recorrido forma parte del camino hacia la Fiesta Patronal de San Francisco de Asís, cuyo día central se celebrará el próximo domingo 4 de octubre, con distintas actividades que volverán a reunir a la comunidad y a quienes cada año llegan hasta Curimón para participar de esta histórica celebración.

Para la Iglesia de la Diócesis de San Felipe, estas manifestaciones sencillas de religiosidad popular muestran una fe que se encuentra con la vida cotidiana: en las casas, los caminos, los barrios y las familias. Y bajo el testimonio de San Francisco, renuevan también una invitación siempre vigente a construir fraternidad, cuidar la creación y convertirse en instrumentos de paz.

Curimón sigue preparando su fiesta. San Francisco volvió a recorrer sus caminos y su pueblo, una vez más, salió a su encuentro.

Paz y Bien.

Diócesis de San Felipe despidió con gratitud y esperanza al Pbro. Armando Jara Schneider

Con un profundo sentimiento de gratitud, recogimiento y esperanza cristiana, este viernes 25 de septiembre, la Iglesia de la Diócesis de San Felipe se reunió en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Los Andes para celebrar la Misa de Exequias del Pbro. Armando Gerardo Jara Schneider, quien fue llamado a la Casa del Padre el pasado 23 de septiembre, a los 96 años de edad.
El templo parroquial se vio colmado por fieles provenientes de distintas comunidades, quienes quisieron acompañar y despedir al querido Padre Armando. Laicos, religiosas, diáconos y sacerdotes de nuestra Diócesis, junto a sacerdotes provenientes de la Diócesis de Valparaíso, se congregaron en torno al altar para dar gracias a Dios por su vida y por tantos años de entrega al servicio de la Iglesia.
La Eucaristía contó con la presencia de nuestro Obispo Diocesano, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, quien, junto al presbiterio y a toda la asamblea, acompañó este momento marcado por el dolor propio de la despedida, pero también por la certeza cristiana de que la muerte no tiene la última palabra.
🙏 Durante la celebración se hizo memoria agradecida de la extensa trayectoria sacerdotal del Padre Armando. Nacido el 5 de marzo de 1930, fue ordenado sacerdote el 1 de enero de 1958 en el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, en Brasil, llegando a completar 68 años de ministerio sacerdotal.
Su vocación comenzó en la vida consagrada redentorista y, posteriormente, se incardinó en la Diócesis de San Felipe, donde continuó entregando su vida al anuncio del Evangelio y al acompañamiento de numerosas comunidades y personas. Su caminar estuvo profundamente marcado por su espíritu misionero, su amor a Dios y una especial devoción a la Santísima Virgen María.
En la reflexión de la celebración resonó también una certeza que acompañó esta despedida: la vida sacerdotal se comprende desde la entrega. Son muchos los años, lugares, rostros e historias que quedan unidos al ministerio del Padre Armando. Su partida deja tristeza entre quienes encontraron en él a un pastor, un acompañante y un padre espiritual, pero al mismo tiempo invita a agradecer todo aquello que Dios pudo realizar a través de sus manos y de su perseverancia sacerdotal.
En este sentido, Mons. Gonzalo Bravo invitó a vivir la despedida desde la esperanza cristiana, agradeciendo a Dios por la vocación y el ministerio del Padre Armando y recordando que, para quien ha puesto su vida en las manos del Señor, la muerte se transforma en el paso hacia el encuentro definitivo con Aquel a quien sirvió durante toda su existencia.
🕯️ Fueron 96 años de vida y 68 años de sacerdocio, una extensa historia de fe que hoy permanece en la memoria agradecida de nuestra Iglesia diocesana. El profundo sentir expresado por quienes llegaron hasta la Parroquia de Fátima dio cuenta del cariño y de la huella que el Padre Armando fue dejando silenciosamente en tantas generaciones.
Como Obispado de San Felipe, agradecemos a las comunidades, sacerdotes, diáconos, religiosas, laicos y a todas las personas que acompañaron presencialmente o a través de las transmisiones radiales y digitales. De manera especial, agradecemos a la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Los Andes por acoger esta despedida.
Hoy hacemos memoria de su vida, pero sobre todo la confiamos a la misericordia de Dios.
> «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá».
Juan 11,25
🙏 Gracias, Padre Armando, por su vida entregada, por su perseverancia y por tantos años al servicio del Pueblo de Dios.
Que el Señor lo reciba en su Reino y que María Santísima, a quien tanto amó, lo acompañe al encuentro definitivo con su Hijo.
🕊️ Descanse en la paz del Señor, Padre Armando.

San Felipe celebró a Nuestra Señora de la Merced: una Madre que permanece fiel y conduce hacia Cristo

La Eucaristía Solemne, presidida por Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, reunió este jueves 24 de septiembre a la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de San Felipe. La celebración estuvo marcada por la renovación de la consagración de las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento y de la Fraternidad Laical Mercedaria.


Con profundo fervor mariano, este jueves 24 de septiembre, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de San Felipe se reunió para celebrar la Eucaristía Solemne en honor a su patrona, en una jornada que permitió agradecer a Dios por el testimonio de María y renovar el llamado a vivir la fe desde el servicio y la entrega a los demás.

La celebración de Nuestra Señora de la Merced tiene un significado especial para la Diócesis de San Felipe, territorio donde la devoción mariana se encuentra profundamente arraigada y donde la espiritualidad mercedaria mantiene una presencia activa a través de comunidades presentes en los tres decanatos.

En San Felipe, esta historia continúa especialmente ligada a la comunidad parroquial mercedaria y a la presencia de los frailes de la Orden de la Merced, quienes mantienen vivo un carisma que encuentra en la libertad, la misericordia y el servicio a quienes experimentan distintas formas de cautividad una expresión concreta del Evangelio.

A las 19:00 horas comenzó la Eucaristía Solemne, presidida por el obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, y concelebrada por el párroco de la comunidad, fray Edgardo Arriagada, congregando a numerosos fieles que llegaron para celebrar a quien cariñosamente reconocen como la “Madre Blanca de la Merced”.

María, una Madre que permaneció fiel

Durante su homilía, Mons. Gonzalo Bravo centró su reflexión en la figura de María como mujer, discípula y madre que permaneció fiel a la voluntad de Dios incluso en medio del dolor.

El obispo recordó que la vida de la Virgen no estuvo exenta de dificultades. Como madre conoció la incertidumbre, el sufrimiento y finalmente contempló el dolor de su propio Hijo en la cruz. Sin embargo, incluso frente a experiencias capaces de estremecer el corazón de cualquier madre, María permaneció firme, confiando en Dios aun cuando no podía comprender plenamente lo que estaba sucediendo.

Desde esa experiencia, destacó el testimonio que María ofrece también a los cristianos de hoy: una fe que no depende únicamente de los momentos favorables, sino que aprende a permanecer, confiar y ponerse nuevamente en las manos de Dios cuando llegan las dificultades.

Celebrar a Nuestra Señora de la Merced se convirtió así en una invitación a mirar a María no solo desde la devoción, sino también como ejemplo concreto de una vida disponible para Dios y para los demás. Una Madre que acompaña, permanece junto a sus hijos y conduce siempre hacia Jesucristo.

Renovar la vocación desde el carisma mercedario

Uno de los momentos significativos de la celebración estuvo protagonizado por la comunidad de las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento de Santa María, quienes realizaron su consagración a María, renovando desde su vocación religiosa la entrega que viven bajo el carisma de la Merced.

Posteriormente fue el turno de la Fraternidad Laical Mercedaria, comunidad integrada por mujeres que, desde su condición laical, buscan hacer presente la espiritualidad mercedaria mediante distintas acciones de servicio y acompañamiento, especialmente hacia quienes atraviesan situaciones de necesidad.

Durante este momento, una de sus integrantes compartió una reseña sobre el caminar de la fraternidad y el trabajo que desarrollan, dando cuenta de cómo el carisma mercedario continúa expresándose no solamente dentro del templo, sino también allí donde existen personas que necesitan cercanía, escucha, solidaridad y esperanza.

La celebración permitió así reconocer las distintas vocaciones que forman parte de una misma familia espiritual: religiosos, religiosas, laicos y fieles que encuentran en María de la Merced una inspiración para seguir a Cristo y servir a los hermanos.

Al concluir esta Eucaristía Solemne, quedó también renovada una invitación para toda la comunidad: hacer de la devoción a María una fe que se transforme en servicio. Porque honrar a la Madre de la Merced significa también aprender de su disponibilidad, permanecer junto a quienes sufren y reconocer las nuevas formas de cautividad que necesitan de una Iglesia cercana y misericordiosa.

En una diócesis profundamente marcada por la devoción mariana, la celebración de este 24 de septiembre volvió a recordar que María camina junto a su pueblo, sostiene su esperanza y, como Madre, continúa señalando el camino que conduce hacia su Hijo Jesucristo.

Calle Larga celebrará 164 años de fe junto a Nuestra Señora de la Merced

La Parroquia Nuestra Señora de la Merced invita a toda la comunidad callelarguina a vivir este sábado 26 de septiembre su Fiesta Patronal, con una jornada que unirá procesión, encuentro con las pastorales, Eucaristía a la Chilena y un compartir fraterno para agradecer por 164 años de presencia y acompañamiento de la Iglesia en la comuna.

Con alegría, gratitud y una historia profundamente unida a la vida de su pueblo, la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de Calle Larga se prepara para celebrar este sábado 26 de septiembre su tradicional Fiesta Patronal, reuniendo a familias, comunidades y fieles en torno a la Virgen de la Merced.

La celebración tendrá este año un significado especial, al conmemorarse 164 años de presencia parroquial, una historia que ha acompañado el caminar de generaciones de callelarguinos y que la comunidad quiere agradecer renovando su compromiso de continuar anunciando y viviendo el Evangelio en medio de la comuna.

Las actividades comenzarán a las 10:00 horas con la procesión, que partirá desde el templo parroquial para recorrer sectores de la Villa San José, Eusebio Lillo y calle La Pampilla, hasta llegar a la Plaza de Calle Larga.

El caminar junto a la imagen de Nuestra Señora de la Merced será una oportunidad para expresar públicamente la fe y poner bajo su protección a las familias, enfermos, trabajadores, niños, jóvenes, adultos mayores y a toda la comunidad callelarguina.

Una vez en la plaza, los asistentes podrán conocer más de cerca la labor que durante todo el año realizan las distintas áreas pastorales de la parroquia. Se instalarán stands de Pastoral de la Salud, Pastoral Social, Catequesis, Liturgia, Pastoral Juvenil y Rosario en Familia, donde se entregará información sobre sus servicios, iniciativas y formas de participación.

Este espacio buscará también mostrar que una fiesta patronal no solo recuerda una tradición, sino que permite reconocer a una comunidad viva y comprometida con el servicio, que desde diferentes ámbitos procura acompañar las necesidades espirituales, pastorales y sociales de las personas.

A las 12:00 horas, en la Plaza de Calle Larga, se celebrará la Eucaristía a la Chilena, momento central de la jornada en el que la comunidad dará gracias a Dios por las bendiciones recibidas y por estos 164 años de camino pastoral, poniendo nuevamente a la comuna bajo la protección de Nuestra Señora de la Merced.

La celebración incorporará además las expresiones propias de nuestras tradiciones, uniendo la fe con la identidad local en estos días en que Chile continúa viviendo el espíritu de Fiestas Patrias. Tras la Eucaristía, las comunidades podrán participar de un compartir fraterno, prolongando la alegría del encuentro.

164 años acompañando la fe de Calle Larga

La historia de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced ha estado estrechamente vinculada a la vida de Calle Larga. Por ello, celebrar estos 164 años significa también agradecer por quienes, a través de distintas generaciones, han construido comunidad, transmitido la fe y entregado su servicio a la Iglesia.

Bajo el espíritu de “caminemos juntos en la fe”, la invitación está dirigida a toda la comunidad, especialmente a las familias, para hacer de esta jornada una verdadera acción de gracias por el camino recorrido y una oportunidad para renovar la esperanza hacia el futuro.

Procesión, servicio pastoral, Eucaristía y fraternidad marcarán así una nueva Fiesta de Nuestra Señora de la Merced, donde Calle Larga volverá a encontrarse con su Patrona para agradecer a Dios por su protección y por una historia de fe que continúa escribiéndose junto a su pueblo.

Comunicado Defunción Pbro. Armando Jara Schneider

A toda la comunidad diocesana

Con profundo pesar, pero sostenidos por la fe y la esperanza en la Resurrección, el Obispado de San Felipe comunica el fallecimiento del Pbro. Armando Gerardo Jara Schneider, sacerdote de nuestra Diócesis, quien fue llamado a la presencia del Señor en la noche de este miércoles 23 de septiembre de 2026, a los 96 años de edad.

Agradecidos a Dios por su amor y misericordia, encomendamos la vida del Padre Armando al Señor, confiando en aquella promesa de Vida Eterna que durante tantos años anunció y celebró a través de su ministerio sacerdotal.

El Padre Armando nació el 5 de marzo de 1930 y fue ordenado sacerdote el 1 de enero de 1958, en el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, en Brasil. A lo largo de 68 años de ministerio sacerdotal, hizo de su vida una entrega generosa al Señor y a su Iglesia.

Su camino sacerdotal comenzó desde la vida consagrada redentorista, para posteriormente incardinarse en nuestra Diócesis de San Felipe, donde continuó desarrollando su ministerio y acompañando pastoral y espiritualmente a numerosas personas y comunidades.

Quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo y compartir con él pudieron reconocer en su vida una profunda vocación sacerdotal y misionera, marcada por su amor a Dios y una especial devoción a la Santísima Virgen María. Fueron muchas las personas que encontraron en el Padre Armando un sacerdote, un acompañante y un padre espiritual que ayudó a iluminar sus caminos desde la fe.

Durante sus últimos días permaneció en una residencia particular en la ciudad de Los Andes, perteneciente al sector de la comunidad de Fátima, donde recibió los cuidados y la atención permanente que requería.

Información de su velorio y exequias

Desde las 10:00 horas de este jueves 24 de septiembre, sus restos serán velados en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Los Andes, donde la comunidad podrá acercarse para acompañar en oración y dar gracias a Dios por su vida y ministerio.

La Misa de Exequias se celebrará en la misma parroquia. El horario será informado oportunamente a través de los canales oficiales de nuestra Diócesis.

Como Iglesia de la Diócesis de San Felipe nos unimos en oración, agradeciendo al Señor por sus 96 años de vida y 68 años de ministerio sacerdotal, por su perseverancia en la fe y por todo el bien sembrado en tantas personas a lo largo de su camino.

Hacemos nuestras las palabras de Jesús:

«Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá».
(Juan 11,25)

Confiamos al Padre Armando a la infinita misericordia de Dios y pedimos a María Santísima, a quien profesó un profundo amor durante su vida, que lo acompañe al encuentro definitivo con su Hijo.

Gracias, Padre Armando, por su vida, su vocación y su fidelidad. Descanse en la paz del Señor. 

Con afecto fraterno,
Obispado de San Felipe

Nuestra Señora de la Merced saldrá al encuentro de sus hijos en las calles de San Felipe

La comunidad parroquial se prepara para celebrar a su patrona con Adoración al Santísimo, la Eucaristía Patronal y una procesión motorizada que este año recorrerá el Sector Centro de San Felipe. La invitación es a acompañar a la “Madre Blanca de la Merced” y hacer de su paso una oportunidad de encuentro, oración y anuncio de Jesucristo.


Con alegría y profunda devoción mariana, la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de San Felipe se prepara para vivir durante esta semana sus principales celebraciones patronales, reuniendo a la comunidad en torno a la Eucaristía, la oración y una especial procesión que llevará la imagen de la Virgen al encuentro de las familias y distintos sectores de la ciudad.

Las actividades centrales comenzarán este jueves 24 de septiembre, día dedicado especialmente a Nuestra Señora de la Merced. Entre las 17:00 y las 18:45 horas se realizará la Adoración al Santísimo Sacramento en el templo parroquial, disponiendo un espacio de silencio y oración para preparar el corazón.

Posteriormente, a las 19:00 horas, la comunidad se reunirá para celebrar la Eucaristía Patronal, momento central de acción de gracias en el que los fieles podrán renovar su confianza en Dios y encomendarse a la intercesión de la Virgen de la Merced.

La Virgen saldrá al encuentro de su pueblo

Las celebraciones continuarán el sábado 26 de septiembre con uno de los momentos especialmente preparados para este año: la Procesión Motorizada de la Virgen de la Merced 2026, que comenzará a las 17:00 horas desde el frontis del templo parroquial.

La iniciativa responde al deseo pastoral de que la imagen de la Virgen pueda acercarse cada año a diferentes sectores de la parroquia. Para 2026, el recorrido estará centrado en el Sector Centro Parroquial, mientras que la propuesta contempla visitar en los próximos años otros sectores del territorio parroquial.

El sentido de esta procesión busca ir más allá del recorrido por las calles. La comunidad ha querido expresar a través de ella la imagen de Nuestra Señora de la Merced que sale a visitar a sus hijos y los invita al encuentro con Jesucristo, animándolos a acercarse a la vida sacramental, la celebración de la Eucaristía, la Confesión y la Adoración al Santísimo Sacramento.

Durante el trayecto se contemplan seis estaciones, vinculadas a distintos signos de la espiritualidad mercedaria y de la fe cristiana. La primera se realizará en la Gruta de María; posteriormente habrá estaciones dedicadas a la Redención de Cautivos, San Pedro Nolasco, la Institución de la Eucaristía, Cristo Redentor —en la denominada Gruta de la Santita— y, finalmente, una sexta estación dedicada a la Virgen de la Merced, antes del regreso al templo.

El recorrido considerará diversas calles y sectores de San Felipe, entre ellos Víctor Lafont, Salvador Solovera, Vicente Otero, José Elorza, Miraflores, Los Pensamientos, Las Calas, Camino del Inca, Bernardo Cruz, Hermanos Carrera Oriente, Avenida Escuela Agrícola, Cañada de San Bartolomé, Cañada de San Miguel, Las Delicias, Tocornal, Uno Oriente, Dos Oriente, Regidor Rodolfo Espinoza, Luis Bernal, Elías Yuri, Eulogio Altamirano, José de la Cruz Zenteno y Ambrosio Santelices, entre otros puntos, para finalmente regresar al templo parroquial.

Desde la parroquia se ha invitado a las familias que se encuentren a lo largo del recorrido a preparar altares y signos de bienvenida para recibir el paso de la Virgen. Asimismo, quienes deseen sumarse a la caravana podrán hacerlo en sus vehículos, adornándolos especialmente con globos blancos, rojos y amarillos, haciendo visible la alegría de esta celebración.

La procesión concluirá cerca de las 19:00 horas, momento en que la comunidad volverá a reunirse en el templo parroquial para celebrar la Santa Eucaristía, poniendo a los pies del Señor todo lo vivido durante el recorrido.

El párroco, padre Edgardo Arriagada, quien este martes 22 de septiembre visitó los estudios de Radio Encuentro, extendió una especial invitación a las familias y comunidades a participar con alegría de estos días y acompañar a la “Madre Blanca de la Merced” en su paso por las calles de San Felipe.

La Fiesta Patronal será así una oportunidad para que la devoción a Nuestra Señora de la Merced salga nuevamente más allá de las puertas del templo y se encuentre con la vida cotidiana de las familias. María sale al encuentro de sus hijos, visita sus barrios y hogares, y los invita a caminar con ella hacia Jesucristo, renovando la esperanza y la misión de ser una Iglesia cercana y presente en medio de la comunidad.

Valle Hermoso se prepara para celebrar su Fiesta Patronal en honor a Nuestra Señora del Rosario

Bajo el lema “Virgen María, renueva de esperanza a tu pueblo”, la comunidad de Valle Hermoso, en La Ligua, se prepara para vivir desde el 26 de septiembre al 4 de octubre su Fiesta Patronal 2026, con una nutrida programación que reunirá oración, Eucaristía, piedad popular y distintas expresiones de la vida comunitaria.


Con alegría y profunda devoción mariana, la comunidad de Nuestra Señora del Rosario de Valle Hermoso, en la comuna de La Ligua, se encuentra preparando una nueva celebración de su tradicional Fiesta Patronal, instancia que cada año congrega a familias, comunidades y devotos para renovar su fe y ponerse bajo la protección maternal de la Virgen María.

Este 2026, la celebración estará inspirada en el lema “Virgen María, renueva de esperanza a tu pueblo”, una invitación que acompañará los distintos momentos de oración y encuentro programados entre el sábado 26 de septiembre y el domingo 4 de octubre.

La fiesta comenzará oficialmente el sábado 26, a las 20:00 horas, con la inauguración de estos días patronales. A partir de entonces, cada jornada tendrá una intención particular, permitiendo que distintas realidades de la comunidad sean presentadas ante Dios y confiadas a la intercesión de Nuestra Señora del Rosario.

El domingo 27 de septiembre, a las 16:00 horas, se realizará una especial Oración por Chile, mientras que el lunes 28, a las 19:30 horas, la reflexión estará dedicada al medio ambiente, poniendo también en oración el cuidado de la creación y la responsabilidad que cada persona tiene con la Casa Común.

El martes 29 será el turno de la familia, a las 19:30 horas; mientras que el miércoles 30, en el mismo horario, la oración estará dedicada especialmente a las instituciones y a quienes, desde distintos ámbitos, prestan un servicio a la comunidad.

La programación continuará el jueves 1 de octubre, con una celebración dedicada a los adultos mayores, a las 16:00 horas, y posteriormente una jornada de oración por las vocaciones, a las 19:30 horas. El viernes 2, a las 19:30 horas, serán los jóvenes quienes tendrán un lugar especial dentro de esta preparación patronal.

Tradición y piedad popular en vísperas de la fiesta

El sábado 3 de octubre será una jornada especialmente intensa, comenzando a las 06:00 horas con el Rosario de la Aurora. A las 07:00 horas habrá un momento dedicado al mundo del trabajo y, a las 11:00 horas, se realizará la bendición de los niños.

Por la tarde y noche se harán presentes también algunas de las expresiones más características de la religiosidad popular. A las 20:00 horas se celebrará la Misa de los Bailes Religiosos, mientras que a las 21:30 horas tendrá lugar el tradicional Canto a lo Divino, reuniendo fe, cultura y tradición en las horas previas a la jornada central.

Durante todos estos días, las celebraciones litúrgicas y momentos de oración permitirán a la comunidad preparar espiritualmente el corazón para encontrarse nuevamente en torno a su Patrona.

El 4 de octubre, Valle Hermoso celebrará a su Madre

El momento central llegará el domingo 4 de octubre, día de la gran Fiesta Patronal. A las 09:30 horas se celebrará la Misa Solemne, reuniendo a la comunidad para dar gracias a Dios y encomendar sus familias, necesidades y esperanzas bajo la protección de Nuestra Señora del Rosario.

Por la tarde, a las 14:30 horas, se dará inicio a la esperada procesión, uno de los momentos de mayor participación y devoción de esta fiesta. La imagen de la Virgen volverá a salir al encuentro de su pueblo, acompañada por familias, peregrinos y devotos que expresarán públicamente su fe a través de la oración y las tradiciones propias de esta comunidad.

La Fiesta Patronal de Nuestra Señora del Rosario constituye una oportunidad para renovar la vida comunitaria y reconocer en María a la mujer creyente que escucha la Palabra, permanece junto a su pueblo y conduce siempre hacia Jesucristo.

La celebración podrá ser acompañada también a través de los medios de comunicación de la comunidad, con transmisión por Radio Santo Domingo 107.5 FM y las plataformas digitales de la Capilla Nuestra Señora del Rosario de Valle Hermoso.

Desde la Iglesia de la Diócesis de San Felipe, la invitación se extiende a las familias y comunidades, especialmente del Decanato de Petorca, a hacerse parte de estos días de encuentro y de la jornada central del 4 de octubre.

Valle Hermoso se prepara así para volver a caminar junto a María, pidiendo que Nuestra Señora del Rosario renueve la esperanza de su pueblo y continúe acompañando la fe de una comunidad que, generación tras generación, se reúne bajo su protección maternal.

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