Ir al contenido principal

Diócesis de San Felipe

Comunicado sobre Nuevos Destinos Pastorales de Sacerdotes Año 2026

NUEVO DESTINOS PASTORALES AÑO 2026

Diócesis San Felipe de Aconcagua

Con alegría y agradecimiento, se comunica a la comunidad diocesana lo

siguiente:

-El PADRE LUIS FELIPE VERGARA VERA, asume la PARROQUIA SANTA ANA, en Longotoma.

-El PADRE JUAN CARLOS NÚÑEZ, en vinculación pastoral con Parroquia Santa Rosa, y sin dejar sus actuales responsabilidades, asume la PARROQUIA LA ASUNCIÓN, en Los Andes.

-EI PADRE JUAN CORTÉS MALBRAN, deja la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Chincolco, y asume la PARROQUIA SANTA ROSA DE LIMA de Los Andes.

-EI PADRE LUIS REYNOSO RÍOS, deja la Parroquia San Lorenzo del Ingenio de Cabildo, y asume la PARROQUIA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS de Chincolco.

-El PADRE JIMMY VÉLIZ GONZÁLEZ, asume la PARROQUIA SAN LORENZO DEL INGENIO de Cabildo; al mismo tiempo, iniciará un proceso de incardinación en nuestra diócesis.

-EI PADRE RICARDO Olavarria GARCIA, deja la Parroquia de San Ignacio de Loyola de Llay Llay, y asume la PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE ANDACOLLO en San Felipe.

-El PADRE CRISTOBAL MIRANDA VILCHES, deja la Parroquia San Maximiano de Panquehue, y asume la PARROQUIA SAN IGNACIO DE LOYOLA de Llay Llay.

-El PADRE ENZO CARRASCO PEÑA, sin perjuicio de su calidad de Párroco en la Parroquia San José de Catemu, asume la PARROQUIA SAN MAXIMIANO de Panquehue.

El inicio de estos servicios pastorales será después DE SEMANA SANTA de este año; las fechas concretas, serán comunicadas convenientemente.

Agradezco de corazón el servicio entregado por estos hermanos en las Parroquias donde han estado hasta ahora. Pido a Dios que ellos sigan siendo servidores santos, prudentes y valientes, configurándose con Cristo, ‘dando testimonio constante de fidelidad y de amor’ (cfr. Prefacio de las Ordenaciones I). Tal como nos dijo el Papa León XIV, en el Jubileo de los Sacerdotes, ‘nuestra esperanza se basa en la conciencia de que el Señor nunca nos abandona’.

Sigamos unidos a Quién nos ama, nos llama y acompaña en nuestra vocación cristiana, unidos a la Virgen María y a Teresita de Los Andes.

Dios nos bendiga.

Gonzalo Arturo Bravo Alvarez

Obispo de San Felipe de Aconcagua

 

San Felipe, miércoles de cenizas, 18 abril de 2026.

Nuevos Destinos Pastoral 2026 Diócesis de San Felipe

Santuario Santa Teresa de Los Andes invita a Peregrinos a participar de sus Retiros 2026

En el marco del año jubilar dedicado a San Juan de la Cruz, el santuario ha querido que todos los retiros estén centrados en su espiritualidad y pensamiento, con el fin de ayudar a los peregrinos a profundizar en el misterio de la vida interior y el camino hacia la unión con Dios.

El itinerario de los retiros será el siguiente:

  • 07 de marzo: “El mirar de Dios” — Padre Emilio Hadad, OCD.
  • 11 de abril: “¿Quién es el ser humano?” — Padre Leonel Ceniceros, OCD.
  • 02 de mayo: “Dios quiere sanar las heridas, restituir al ser humano y llevarlo a la comunión con Él” — Padre Luis Escobar Torrealba, sacerdote diocesano, exorcista de la diócesis de Rancagua.
  • 06 de junio: “El desafío de saciar el corazón” — Hna. Adriana Montenegro, Carmelita Misionera Teresiana.
  • 04 de julio: “Las pasiones del hombre en San Juan de la Cruz, cómo centrarnos en la voluntad de Dios” — Padre Emilio Haddad, OCD.
  • 01 de agosto: “El mirar de Dios” — Padre Leonel Ceniceros, OCD.
  • 05 de septiembre: “Juan de la Cruz, un camino a la plenitud” — Hna. Adriana Montenegro.
  • 03 de Octubre: “La necesidad del acompañamiento espiritual. Los diezmos de caminar solo” — Padre Luis Escobar Torrealba.
  • 07 de Noviembre: “Silencio, soledad y oración (medios para la oración)” — Padre Emilio Haddad, OCD.
  • 05 de Diciembre: “La unión con Dios” — Padre Cristhian Ogueda, OCD.

Cada uno de estos retiros tiene como finalidad acercar el corazón del hombre a Dios y formar a los fieles en la riqueza de la espiritualidad carmelitana, especialmente desde la enseñanza de San Juan de la Cruz. Todos los retiros culminarán con la celebración de la Santa Eucaristía, fuente y cumbre de toda la vida espiritual.

INSCRIPCIÓN AL SIGUIENTE MAIL: C.PASTORAL@SANTUARIOTERESADELOSANDES.CL

Con profunda fe se celebró la Festividad de Nuestra Señora de Lourdes en el sector 21 de Mayo de San Felipe

San Felipe. Con gran fervor y como expresión viva de nuestra piedad popular, la comunidad del sector 21 de Mayo celebró la festividad de Nuestra Señora de Lourdes, en una jornada marcada por la tradición, la danza y la oración.

La celebración tuvo como protagonistas al Baile Chino San Victorino de Lourdes, agrupación profundamente arraigada en este sector y reconocida como parte del valioso patrimonio cultural y religioso de nuestra diócesis. Con devoción y solemnidad, sus integrantes rindieron homenaje a su patrona, danzando con fe y alegría en el marco de su fiesta patronal.

En esta significativa ocasión, el baile fue acompañado por su similar, el Baile Chino Luz de la Carmelita de La Calera, cuyos integrantes se unieron fraternalmente a esta manifestación de fe, fortaleciendo los lazos entre comunidades que comparten la misma devoción mariana.

El Baile San Victorino, liderado por don Fernando Montenegro, conocido popularmente como “Caballito Blanco”, ha mantenido viva esta tradición a lo largo de los años, convirtiéndose en un testimonio tangible de cómo la fe se encarna en la cultura y en la identidad de nuestro pueblo. Sus danzas, cantos y gestos rituales expresan una espiritualidad sencilla y profunda que forma parte del alma creyente de nuestra tierra.

La jornada contó con la participación de nuestro obispo, monseñor Gonzalo Bravo Álvarez, quien presidió la Santa Eucaristía y acompañó con cercanía este momento de fe popular. Durante la celebración también se elevó el tradicional Canto a lo Divino, expresión artística y espiritual que enriqueció la liturgia y dio un sello propio a esta festividad.

En su mensaje, el obispo agradeció la invitación y dio gracias a Dios por estas instancias en las que la fe del pueblo se manifiesta con fuerza y autenticidad. Destacó que elevar el canto y la danza a la Virgen María engrandece y enriquece nuestra fe cristiana, fortaleciendo la vida pastoral de la diócesis. Asimismo, expresó su gratitud al Baile San Victorino de Lourdes por su fidelidad y amor constante a la Virgen, así como al baile invitado de La Calera por su fraterna participación.

La festividad concluyó en un ambiente de alegría y comunión, reafirmando que la piedad popular, cuando es vivida en comunión con la Iglesia, se convierte en un verdadero camino de evangelización y en un testimonio vivo del amor del pueblo fiel a la Virgen María.

Festividad de Nuestra Señora de Lourdes congregó a fieles en la Gruta del Buen Pastor de San Felipe

Con profunda devoción y espíritu de recogimiento, la Iglesia celebró este martes 11 de febrero la festividad de Nuestra Señora de Lourdes, fecha que coincide con la Jornada Mundial del Enfermo, instituida por San Juan Pablo II en 1992, como una instancia de oración y cercanía con quienes sufren en el cuerpo o en el alma.

En este contexto, diversas comunidades de la diócesis se unieron para honrar a la Inmaculada Concepción de María bajo la advocación de Lourdes, recordando las apariciones de la Virgen a santa Bernardita Soubirous en 1858, en la gruta de Massabielle, Francia. Una de las celebraciones más significativas se desarrolló en la tradicional gruta del Buen Pastor de San Felipe, lugar que año a año congrega a un centenar de fieles que acuden para participar de la Santa Eucaristía y encomendar a la Santísima Virgen sus intenciones, especialmente por los enfermos y sus familias.

La Eucaristía fue presidida por el padre Fabián Castro Marchant, director de la Unidad Pastoral de San Felipe y vicario general de la diócesis, quien estuvo acompañado por el diácono permanente Francisco Ahumada, administrador parroquial de Almendral, y el diácono en tránsito Nicolás Flores, encargado pastoral de Andacollo. La celebración fue organizada por las Hermanas del Buen Pastor, cuya dedicación y servicio hicieron posible este significativo momento de fe y comunión.

En su homilía, el padre Fabián invitó a los presentes a profundizar en el misterio de la Inmaculada Concepción, a la luz del Evangelio proclamado sobre las Bodas de Caná. Destacó a María como “signo y faro claro en el camino hacia el Señor”, subrayando que su misión es siempre conducirnos a Cristo. Recordando las palabras de la Virgen en Caná —“Hagan lo que Él les diga”— el sacerdote enfatizó que la verdadera devoción mariana se traduce en obediencia y confianza plena en Jesús, especialmente en medio del dolor y la enfermedad.

Asimismo, en el marco de la Jornada Mundial del Enfermo, se elevó una oración especial por quienes padecen enfermedades, por el personal de la salud y por todos aquellos que acompañan el sufrimiento humano con espíritu de servicio y caridad. La comunidad vivió este momento con recogimiento, confiando a la intercesión de Nuestra Señora de Lourdes las necesidades más profundas del corazón.

Al finalizar la celebración, y como es tradición en esta festividad, se realizó la bendición de objetos religiosos y del agua, signo que recuerda el manantial que brotó en Lourdes como símbolo de gracia y sanación. Los fieles, portando imágenes, rosarios y recipientes con agua, participaron con fe renovada en este gesto que dio realce a una jornada marcada por la esperanza y la confianza en la maternal protección de la Virgen.

La celebración en la gruta del Buen Pastor volvió a ser un testimonio vivo de la fe del pueblo de Dios, que encuentra en María un consuelo seguro y una guía firme hacia su Hijo. En un mundo herido por múltiples sufrimientos, la figura de Nuestra Señora de Lourdes continúa recordando que la oración, la conversión y la caridad son caminos concretos de sanación y encuentro con el Señor.

Jóvenes de Confirmación de Santa Rosa de Los Andes una Misión de Amor en Casa Belén

Con entusiasmo, espíritu de servicio y profunda vivencia de fe, los jóvenes de Confirmación de segundo año de la Parroquia Santa Rosa de Los Andes iniciaron un caminar y disposición a la Misión de llevar a Jesucristo a las periferias sociales más vulnerables, una experiencia pastoral que busca fortalecer su camino hacia el Sacramento de la Confirmación desde la vida concreta y el encuentro con los demás.

Durante tres días consecutivos de la última semana de enero, los jóvenes visitaron la Casa Belén, residencia de acogida perteneciente al Obispado de San Felipe, donde actualmente viven 18 niñas entre los 5 y 14 años aproximadamente. En este espacio, los misioneros compartieron jornadas matinales marcadas por la alegría, la cercanía y el espíritu fraterno, desarrollando actividades como alabanzas, cantos, juegos y talleres de manualidades, generando momentos de encuentro significativo con las niñas y el equipo formador.

Las misiones son instancias voluntarias que permiten a los jóvenes en proceso de Confirmación vivir el Evangelio desde el servicio y la entrega. En este sentido, la experiencia no solo se proyecta como una acción solidaria puntual, sino como el inicio de un compromiso permanente: la comunidad de jóvenes espera poder acompañar periódicamente a Casa Belén, al menos una vez al mes durante tres días, fortaleciendo un vínculo comunitario que permita compartir vida, fe y esperanza.

Los catequistas destacaron esta instancia como un elemento fundamental dentro del proceso formativo, subrayando que la preparación al sacramento no solo se vive desde la escucha y la catequesis, sino también desde el compromiso concreto con las realidades más vulnerables, donde el Evangelio se hace vida a través del servicio y la fraternidad.

Finalmente, la comunidad de Confirmación agradeció a la administración y dirección de Casa Belén por la acogida y disposición para abrir sus puertas a esta experiencia misionera, que acerca realidades, genera vínculos y permite a los jóvenes crecer en sensibilidad social y espiritualidad, haciendo de su proceso de fe un camino verdaderamente encarnado en la vida comunitaria.

Obispo Gonzalo Bravo presidió Eucaristía de inicio de la tradicional Trilla a Yegua Suelta en Tabolango, Putaendo

Con profunda fe y sentido de tradición, los días 7 y 8 de febrero se desarrolló la tradicional Trilla a Yegua Suelta en la localidad de Tabolango, comuna de Putaendo, actividad campesina que año a año congrega a cientos de personas en la medialuna de la “Chalana”, transformándose en una verdadera fiesta de identidad y encuentro comunitario.

Como ya es costumbre, la jornada comenzó con la Eucaristía de apertura, celebrada en el mismo recinto de la trilla y presidida por el obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, quien acompañó a la comunidad en este significativo momento que une la espiritualidad con las tradiciones del campo aconcagüino.

En su homilía, a la luz del Evangelio según san Marcos, el pastor diocesano destacó la figura de Jesús que, al ver a la multitud, se compadece de ella porque “eran como ovejas sin pastor”. En este contexto, el obispo invitó a reconocer cómo el Señor también hoy mira con amor a su pueblo, se hace presente en medio de la vida cotidiana y acompaña el trabajo y las tradiciones de las comunidades. Asimismo, animó a valorar estos espacios donde la fe se vive en comunidad, recordando que Cristo camina junto a su pueblo en cada momento de la vida.

La celebración estuvo marcada por la participación alegre y devota de la comunidad, acompañada por un coro a la chilena, que dio un sello profundamente campesino y espiritual a la liturgia. Al finalizar la Eucaristía, Mons. Bravo impartió una bendición especial al espacio donde se desarrolló la trilla, encomendando al Señor el trabajo, la fraternidad y el compartir de todos quienes participaron de esta tradicional actividad.

El obispo agradeció la invitación de la comunidad y valoró la presencia de la fe en celebraciones tan arraigadas en el mundo rural del valle de Aconcagua, destacando la importancia de mantener vivas las tradiciones que fortalecen la identidad, la cultura y la vida comunitaria.

Posteriormente, el pastor diocesano compartió con los asistentes en un encuentro fraterno que dio inicio oficial a esta gran fiesta campesina, donde tradición, trabajo y fe se entrelazan en el corazón de Tabolango.

Comunidad de Placilla de Ligua inaugura nuevo campanario parroquial

Con profunda alegría y gratitud, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Placilla de La Ligua vivió una significativa jornada con la inauguración de su nuevo campanario, el pasado sábado 7 de febrero a las 11:00 horas. La ceremonia contó con la presencia del párroco padre Luis Núñez, autoridades locales y numerosos fieles que se reunieron para celebrar este importante hito para la vida pastoral y comunitaria del sector, la jornada incluyó la bendición desde el frontis por su párroco, para luego celebrar la santa eucaristía junto a la comunidad, y finalizar con un ágape fraterno con los asistentes desde el patio parroquial desde donde se realzó este momento una muestra de la nuestra danza nacional la cueca.
 
Este nuevo campanario, que busca recrear la identidad y memoria original del templo, fue posible gracias a la generosa donación de don José Luis Osorio, quien dedicó este proyecto en honor a sus antepasados y al profundo amor por su comunidad y por la Virgen del Carmen, patrona de Chile y protectora espiritual de Placilla. En sus palabras, destacó el anhelo de recuperar la identidad histórica y fortalecer este espacio de fe para las futuras generaciones.
 
La comunidad expresó su sincero agradecimiento al benefactor y a todos quienes colaboraron en la concreción de esta obra, que se transforma en un signo visible de fe y unidad. El sonido de las nuevas campanas, que desde ahora acompañarán la vida parroquial, se proyecta como un llamado permanente al encuentro con Dios, a la oración y a la vida en comunidad bajo la maternal protección de la Virgen del Carmen.

Iglesia de San Felipe celebró la tradicional Fiesta de la Virgen de la Candelaria

Este lunes 2 de febrero, la Iglesia celebró una nueva versión de la tradicional Fiesta de la Virgen de la Candelaria, una de las festividades más significativas del calendario litúrgico, que conmemora la Presentación de Jesús en el Templo y la Purificación de la Virgen María, cerrando el ciclo navideño a cuarenta días del nacimiento del Señor.

La celebración, profundamente marcada por el simbolismo de la luz, recuerda el pasaje del Evangelio de san Lucas en el que Jesús es proclamado como “luz para iluminar a las naciones”, dando origen a una tradición viva en la Iglesia que se expresa en el uso de velas y candelas durante la liturgia y las procesiones.

En este contexto, durante la jornada se realizaron celebraciones en distintos puntos del territorio diocesano, siendo una de las más significativas la Eucaristía celebrada en el templo Catedral de San Felipe, única misa del día, realizada a las 20:00 horas.

La celebración fue presidida por el Obispo de San Felipe, monseñor Gonzalo Bravo Álvarez, y concelebrada por el padre Fabián Castro Marchant, Vicario General de la diócesis, junto al diácono en tránsito Nicolás Flores. El templo catedral se vio colmado de fieles, quienes llegaron portando velas para participar activamente de este signo central de la fiesta. En la ocasión, la comunidad catedralicia dispuso porta velas especiales acompañados de una oración a Santa Teresita, aportando un gesto pastoral de cercanía y devoción.

Reflexión a la luz de la Palabra

En su homilía, monseñor Gonzalo Bravo, a la luz del Evangelio (Lc 2, 22-40), reflexionó sobre la actitud de Simeón y Ana, quienes, guiados por el Espíritu, supieron esperar con fe y reconocer en Jesús la salvación prometida. Destacó que Cristo sigue siendo hoy luz en medio de las incertidumbres, invitando a los fieles a presentarse ante Dios con un corazón disponible, confiado y abierto a su voluntad, tal como lo hicieron María y José al presentar a su Hijo en el Templo.

Asimismo, el pastor diocesano recordó que esta fecha está unida a la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que a nivel internacional se celebra el 2 de febrero, aunque en Chile se traslada pastoralmente al mes de agosto. En este marco, se realizó también una oración especial por los 128 años de vida del Monasterio del Espíritu Santo de Auco, que celebró un nuevo aniversario, y por toda la comunidad carmelita, cuya presencia contemplativa es un pilar espiritual fundamental para la diócesis.

Una invitación a vivir la alegría del Evangelio

Al finalizar la celebración, monseñor Gonzalo Bravo agradeció la numerosa participación de los fieles y los animó a vivir la alegría que brota del Evangelio, reconociéndonos como hermanos y hermanas, llamados a ser portadores de la luz de Cristo en medio del mundo.

La Fiesta de la Virgen de la Candelaria volvió así a congregar a la comunidad diocesana en torno a la fe, la tradición y la esperanza, renovando el compromiso de caminar iluminados por Cristo, luz de las naciones.

Fotografías Gentileza Ana María Reyes y Sandra Arancibia

Avanza la construcción del nuevo campanario de la parroquia de Placilla de Ligua

Un significativo avance presenta la construcción del nuevo campanario de la parroquia de Placilla de Ligua, obra que busca realzar el templo parroquial y recuperar, en parte, el diseño original de su fachada histórica. El progreso de estos trabajos fue recientemente compartido con el obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, quien visitó la parroquia y presenció los avances del proyecto.
 
El campanario, completamente nuevo, ha sido diseñado con la intención de recrear la estética original del templo, respetando su identidad patrimonial y espiritual. Junto a ello, la fachada de la parroquia ha sido recubierta con cerámica tipo piedra, aportando un renovado carácter visual que dialoga con la arquitectura tradicional del lugar.
 
Esta importante obra ha sido posible gracias a la donación desinteresada de un vecino de la comunidad, quien, movido por su profunda devoción a la Virgen del Carmen y en memoria de su madre, quiso realizar este aporte como un gesto de fe y amor a la parroquia.
 
Los trabajos se iniciaron hace aproximadamente tres semanas y se contempla su inauguración sea para este mes de febrero, fecha y horario por confirmar, ocasión que será acompañada por una Eucaristía solemne.
 
El proyecto considera además la futura instalación del escudo parroquial, una imagen metálica de la Virgen del Carmen que será ubicada en el portón del templo, y trabajos interiores bajo el campanario, los cuales se desarrollarán en una etapa posterior a la inauguración.
 
Desde la comunidad parroquial se valora profundamente este avance, que no solo embellece el templo, sino que también fortalece la identidad, la fe y el sentido de pertenencia de la comunidad de Placilla, en un testimonio concreto de cómo la devoción y la generosidad siguen dando frutos en la vida de la Iglesia local.
Ir al contenido