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Diócesis de San Felipe

Con profunda fe se celebró la Festividad de Nuestra Señora de Lourdes en el sector 21 de Mayo de San Felipe

San Felipe. Con gran fervor y como expresión viva de nuestra piedad popular, la comunidad del sector 21 de Mayo celebró la festividad de Nuestra Señora de Lourdes, en una jornada marcada por la tradición, la danza y la oración.

La celebración tuvo como protagonistas al Baile Chino San Victorino de Lourdes, agrupación profundamente arraigada en este sector y reconocida como parte del valioso patrimonio cultural y religioso de nuestra diócesis. Con devoción y solemnidad, sus integrantes rindieron homenaje a su patrona, danzando con fe y alegría en el marco de su fiesta patronal.

En esta significativa ocasión, el baile fue acompañado por su similar, el Baile Chino Luz de la Carmelita de La Calera, cuyos integrantes se unieron fraternalmente a esta manifestación de fe, fortaleciendo los lazos entre comunidades que comparten la misma devoción mariana.

El Baile San Victorino, liderado por don Fernando Montenegro, conocido popularmente como “Caballito Blanco”, ha mantenido viva esta tradición a lo largo de los años, convirtiéndose en un testimonio tangible de cómo la fe se encarna en la cultura y en la identidad de nuestro pueblo. Sus danzas, cantos y gestos rituales expresan una espiritualidad sencilla y profunda que forma parte del alma creyente de nuestra tierra.

La jornada contó con la participación de nuestro obispo, monseñor Gonzalo Bravo Álvarez, quien presidió la Santa Eucaristía y acompañó con cercanía este momento de fe popular. Durante la celebración también se elevó el tradicional Canto a lo Divino, expresión artística y espiritual que enriqueció la liturgia y dio un sello propio a esta festividad.

En su mensaje, el obispo agradeció la invitación y dio gracias a Dios por estas instancias en las que la fe del pueblo se manifiesta con fuerza y autenticidad. Destacó que elevar el canto y la danza a la Virgen María engrandece y enriquece nuestra fe cristiana, fortaleciendo la vida pastoral de la diócesis. Asimismo, expresó su gratitud al Baile San Victorino de Lourdes por su fidelidad y amor constante a la Virgen, así como al baile invitado de La Calera por su fraterna participación.

La festividad concluyó en un ambiente de alegría y comunión, reafirmando que la piedad popular, cuando es vivida en comunión con la Iglesia, se convierte en un verdadero camino de evangelización y en un testimonio vivo del amor del pueblo fiel a la Virgen María.

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