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Diócesis de San Felipe

Con retiro espiritual, la Escuela del Diaconado Permanente de la Diócesis de San Felipe culmina cuatro años de formación

La Escuela del Diaconado Permanente de la Diócesis de San Felipe vivió un hito histórico y profundamente emotivo al concluir, con un retiro espiritual, los cuatro años de formación de sus 23 estudiantes. La jornada se desarrolló entre el 5 y 7 de diciembre en la Casa de Espiritualidad de Auco, marcando el cierre oficial de un proceso formativo iniciado en 2022 y que ha buscado preparar a hombres para el servicio pastoral y comunitario como futuros diáconos permanentes.

El retiro combinó momentos de oración, reflexión comunitaria y formación académica de los estudiantes junto a sus esposas. Durante la jornada del sábado, asistentes participaron de la Cantata a María, un especial momento mariano realizado en el Santuario de Auco y abierto a toda la comunidad diocesana. La presentación, animada por la cantante católica María José Bravo, permitió orar junto a la Virgen en el cierre del Mes de María y en la vigilia de la solemnidad de la Inmaculada Concepción.

Asimismo, los participantes recibieron sus últimos módulos formativos del semestre, entre ellos: Liderazgo Comunitario y Acompañamiento Personal, Mariología, Liturgia y Homilética, Acompañamiento Comunitario y Servicio a la Caridad II, impartidos por un equipo de especialistas compuesto por el Pbro. Cristóbal Miranda, la Hna. Aurora Calderón, Ps. Cristián Guarda y Marcela Pérez, delegada episcopal de Pastoral Social.

Uno de los momentos más significativos del retiro fue la presencia de Monseñor Gonzalo Bravo Álvarez, obispo de San Felipe, quien se reunió personalmente con los candidatos, quedando algunos encuentros pendientes por razones de tiempo, y participó de la vida espiritual del grupo.

El domingo por la mañana, en un ambiente de profunda emoción, los 23 estudiantes junto a sus esposas recibieron la carta de respuesta a la admisión al orden del diaconado permanente, respuesta oficial a la solicitud presentada en julio durante un retiro anterior. En su mensaje, Mons. Bravo expresó que ha:

“Admitido oficialmente como candidatos al sagrado orden del diaconado permanente a los 23 estudiantes que han manifestado su deseo de configurarse más estrechamente con Cristo Siervo y cuyo discernimiento humano, espiritual y pastoral ha sido confirmado junto al equipo de la Escuela del Diaconado.”

El obispo agradeció la generosidad de cada candidato y los animó a perseverar en el liderazgo comunitario y en el acompañamiento pastoral, señalando que “la misión es urgente y la Iglesia necesita servidores disponibles y cercanos”.

¿Qué viene ahora para la Escuela del Diaconado?

Tras este paso decisivo, la Escuela informó que los ritos de admisión se realizarán formalmente en marzo de 2026, dando inicio al periodo final previo a la ordenación. Posteriormente, los candidatos recibirán, en tiempos adecuados, los ministerios de lectorado y acolitado, para que —si Dios lo permite— puedan recibir el orden del diaconado permanente a fines de 2026.

Durante este año de transición, el grupo continuará reuniéndose una vez al mes para mantener la vida comunitaria y la formación, contemplando además un retiro en julio de 2026.

Como Iglesia diocesana, miramos con esperanza y gratitud este proceso. Acompañamos con oración al equipo de la Escuela del Diaconado Permanente y a los 23 candidatos que han respondido con generosidad al llamado del Señor. Que la Virgen Santísima los sostenga en este camino de servicio y entrega.

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