Las comunidades de Cachagua y Zapallar vivieron durante el último fin de semana de septiembre dos procesiones en honor a la Virgen del Carmen. Las celebraciones, realizadas el sábado 26 y domingo 27, respectivamente, fueron una expresión pública de fe y oración por Chile, culminando ambas jornadas con la celebración de la Eucaristía.
Con fe, alegría y un profundo sentido de comunidad, la Parroquia Santa Teresa de Jesús de Zapallar vivió durante este fin de semana dos significativas expresiones de devoción a la Virgen del Carmen, Madre y Reina de Chile, como una manera de cerrar el Mes de la Patria y continuar elevando la oración por nuestro país.
La primera procesión se realizó el sábado 26 de septiembre en la comunidad de Cachagua, mientras que el domingo 27 fue el turno de la comunidad de Zapallar. En ambas localidades, los fieles salieron a las calles acompañando la imagen de la Virgen, haciendo visible una devoción mariana que también forma parte de la identidad religiosa de estas comunidades costeras del Decanato de Petorca.
Las procesiones permitieron que la imagen de la Patrona de Chile recorriera nuevamente las calles y lugares donde cotidianamente transcurre la vida de las familias. Niños, jóvenes, adultos y personas mayores caminaron juntos, confiando a María sus intenciones personales, sus hogares, sus comunidades y especialmente el presente y futuro de Chile.
Estas celebraciones se insertaron en el contexto del Mes de la Patria, tiempo durante el cual distintas comunidades de la Diócesis de San Felipe han elevado su oración por Chile. En ese espíritu, caminar junto a la Virgen del Carmen adquirió también el sentido de confiar el país a su intercesión y pedir por la fraternidad, la unidad y el bien de todos quienes habitan nuestra tierra.
Tanto en Cachagua como en Zapallar, el recorrido culminó con la celebración de la Santa Eucaristía, reuniendo nuevamente a los participantes en torno al altar para agradecer a Dios por la jornada y por la presencia maternal de María en el caminar de la Iglesia.
El párroco, padre Vicente Montenegro, agradeció la participación de la feligresía y de quienes colaboraron para hacer posibles ambas celebraciones, destacando el valor de este sencillo pero profundo gesto de fe: caminar junto a la Virgen del Carmen y expresar públicamente el cariño hacia aquella que el pueblo chileno reconoce como su Madre y Reina.
La comunidad parroquial expresó también su agradecimiento a la Ilustre Municipalidad de Zapallar y al Cuerpo de Bomberos de Zapallar, por la colaboración y apoyo prestados durante el desarrollo de estas jornadas.
De esta manera, Cachagua y Zapallar se unieron a tantas comunidades que durante septiembre volvieron su mirada hacia la Virgen del Carmen. Una tradición que trasciende una procesión y que recuerda que la fe también se vive en las calles, en familia y en comunidad.
Para la Iglesia de la Diócesis de San Felipe, estas expresiones de religiosidad popular continúan siendo una oportunidad para encontrarse, rezar juntos y renovar la confianza en Dios de la mano de María.
Con el término del Mes de la Patria, queda también una oración que continúa más allá de septiembre: que la Virgen del Carmen siga acompañando a Chile, proteja a sus familias y ayude a sus comunidades a caminar siempre hacia su Hijo Jesucristo.
¡Viva la Virgen del Carmen! ¡Viva nuestra Madre y Reina de Chile!