El Obispado de San Felipe se llena de alegría y esperanza al anunciar la próxima ordenación diaconal del candidato Ricardo Enrique Fernández Alarcón, perteneciente a la comunidad Parroquial Inmaculada Concepción de Santa María, signo de la fidelidad de Dios que sigue llamando y suscitando servidores para su pueblo.
Nuestro obispo diocesano, Gonzalo Bravo Álvarez, junto al Consejo de Órdenes, ha comunicado oficialmente la aceptación de Ricardo al Orden Sagrado del Diaconado Permanente, reconociendo en su camino formativo una respuesta generosa, perseverante y confiada al llamado del Señor.
La celebración de ordenación se realizará el domingo 17 de mayo, a las 16:00 horas, en el Templo Parroquial Inmaculada Concepción de Santa María, instancia a la que se invita cordialmente a toda la comunidad diocesana a participar y a acompañar con su oración este importante paso en la vida de la Iglesia.
El camino vocacional de Ricardo ha estado marcado por la constancia y la esperanza. Tras iniciar su proceso formativo junto a una generación anterior de candidatos, que se ordenaron diáconos en el año 2017, debió interrumpir su etapa final debido a problemas de salud, habiendo recibido en ese momento su admisión, y los ministerios de lectorado y acolitado. Sin embargo, con fe renovada y luego de superar este tiempo de dificultad, retomó su formación en la Escuela del Diaconado Permanente actual, logrando completar satisfactoriamente todo el proceso. El que posteriormente, ha solicitado formalmente su ordenación al obispo diocesano, quien ha acogido esta petición con alegría.
Como parte de la preparación a esta celebración, las proclamas se realizarán los días sábado 2, 9 y 16 de mayo en las respectivas Eucaristías de la comunidad parroquial.
Este acontecimiento es una invitación a toda la comunidad a renovar su fe, a orar por las vocaciones y a agradecer el testimonio de quienes, como Ricardo, responden con generosidad al llamado de Dios al servicio de la Iglesia.
Que el Señor siga bendiciendo a nuestra diócesis con nuevas vocaciones, y que este tiempo sea una oportunidad para crecer en comunión, servicio y esperanza.