En el marco del tiempo litúrgico de Cuaresma, el presbiterio de la Diócesis de San Felipe se dispone a vivir su Retiro Espiritual Anual, instancia de oración, silencio y renovación interior que reunirá a los sacerdotes de la diócesis para fortalecer su vida espiritual y su misión pastoral.
El retiro se desarrollará desde el lunes 9 hasta el viernes 13 de marzo, en la Casa de Espiritualidad de Lo Cañas, lugar que ofrecerá el ambiente propicio para el recogimiento, la reflexión y la fraternidad sacerdotal. La jornada comenzará con la llegada de los participantes al almuerzo del día lunes, y concluirá el viernes 13 con el almuerzo de cierre.
Este año, las meditaciones del retiro estarán guiadas por el sacerdote Alejandro Abaraca, miembro de la Orden Madre de Dios, quien acompañará espiritualmente a los sacerdotes durante estos días, animando los momentos de reflexión y profundización en la vida sacerdotal.
El retiro constituye cada año un espacio fundamental para el presbiterio, ya que permite a los sacerdotes detenerse en medio de las exigencias pastorales para reencontrarse con el Señor, revisar el propio camino vocacional y renovar la entrega al servicio del Pueblo de Dios.
En este contexto, el obispo diocesano Gonzalo Bravo Álvarez ha invitado a toda la comunidad diocesana a acompañar espiritualmente este momento mediante la oración, reconociendo que el ministerio sacerdotal se fortalece también gracias al apoyo y cercanía del pueblo fiel.
La realización de este retiro en el tiempo de Cuaresma adquiere un significado especial para la vida del presbiterio, pues se convierte en una oportunidad concreta para dejarse renovar por el Espíritu, profundizar en la fraternidad sacerdotal y volver a centrar la vida pastoral en lo esencial del Evangelio.
De este modo, la Iglesia de San Felipe se une en oración por sus sacerdotes, confiando en que estos días de encuentro con el Señor serán un verdadero momento de gracia para el presbiterio y para toda la vida pastoral de la diócesis.