Inspirados en el mandato evangélico de Mateo 25, la Pastoral Social Cáritas de la Diócesis de San Felipe ha estado plenamente integrada a la Visita Pastoral y Misionera que se desarrolla en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Andacollo, en coordinación con el Proyecto TRIP 2025 de la Universidad de los Andes, que congrega a jóvenes estudiantes de diversas carreras en un servicio misionero y solidario.
📖 “Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber…”
Este espíritu evangélico ha guiado cada uno de los gestos, encuentros y acciones realizadas entre los días 13 y 18 de julio, en distintos sectores del territorio parroquial, desde jardines infantiles hasta comedores solidarios, pasando por visitas a enfermos, familias, adultos mayores y comunidades migrantes.
🌿 Un camino pastoral, misionero y fraterno
El domingo 13 de julio, la Eucaristía de bienvenida presidida por Monseñor Gonzalo Bravo Álvarez y concelebrada por un sacerdote de la Universidad de los Andes, marcó el inicio de esta experiencia misionera. Desde allí, cada jornada ha sido un verdadero signo de Iglesia en salida, con jóvenes misioneros, agentes pastorales y laicos comprometidos llevando esperanza, escucha y alegría a diversas realidades sociales y pastorales.
Las actividades han incluido:
✅ Visita al jardín infantil “Las Cuncunitas”, con dinámicas de juego, oración y entrega de donaciones.
✅ Encuentro con la comunidad migrante de la Toma Yevide, fortaleciendo el anuncio del Evangelio y la fraternidad.
✅ Colaboración activa en el comedor solidario parroquial, donde se oró y sirvió a las personas en situación de calle.
✅ Visita pastoral a familias de catequesis en sus hogares, llevando bendición y acompañamiento.
✅ Participación en la fiesta de la Virgen del Carmen, con procesión y Eucaristía, junto a colegios e instituciones del sector.
✅ Servicio en comedores comunitarios y atención fraterna a personas mayores del Club “Santa María de la Esperanza”.
✅ Misión con el Santísimo Sacramento a personas enfermas en sus hogares en la población San Felipe.
🤝 Un trabajo articulado y lleno de esperanza
La Pastoral Social Cáritas Diocesana y con el valioso respaldo de la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO) de la Municipalidad de San Felipe, ha logrado unir esfuerzos de Iglesia y comunidad civil para dar respuestas reales a las necesidades del pueblo. ha desplegado durante toda la semana a su equipo de trabajo, apoyando las actividades logísticas, el acompañamiento pastoral, la entrega de ayudas y el fortalecimiento de vínculos con los diferentes actores sociales y pastorales del territorio.
La Delegada Episcopal para la Pastoral Social, Marcela Pérez, valoró profundamente esta experiencia:
“Estoy muy contenta con lo que se está realizando. Tener a estos misioneros durante este tiempo ha sido una gracia de Dios. Con entusiasmo, alegría y dedicación, se han desarrollado actividades muy significativas que han llevado el mensaje de Dios a niños, familias, personas mayores, migrantes y personas en situación de vulnerabilidad. Agradezco a la Universidad de los Andes por este proyecto que, desde la atención social y profesional, aporta esperanza real a las comunidades.”
“Agradezco también a la comunidad parroquial de Andacollo, que ha acogido con generosidad a los misioneros, poniendo a disposición lo necesario para que esta experiencia sea verdaderamente transformadora para todos.”
🙏 Una Iglesia que sirve, escucha y abraza
La Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Andacollo, junto a sus equipos pastorales y voluntarios, ha sido el corazón de esta misión. La presencia de los jóvenes misioneros del Proyecto TRIP no solo ha significado un servicio concreto, sino también una renovación del ardor misionero, de la Iglesia que camina al encuentro de las periferias, que sale de sí para servir a Cristo presente en los más pequeños.
La jornada concluirá el viernes 18 de julio, con una Eucaristía de despedida a las 19:00 hrs, precedida de visitas a enfermos con el Santísimo y un encuentro fraterno con familias de catequesis.
🌱 En cada gesto, canto, oración, plato servido, palabra escuchada o sonrisa compartida, se ha hecho vida el Evangelio, y se ha encarnado la caridad cristiana.
Porque “la caridad es el verdadero amor a Dios que vive realmente en mi prójimo.”












