Con una positiva evaluación y el deseo de dar continuidad a esta experiencia durante 2027, la Pastoral Social Cáritas de la Diócesis de San Felipe concluyó el primer año del proyecto Raíces Vivas, desarrollado junto a personas mayores y jóvenes de la Parroquia San José de Catemu. La iniciativa permitió fortalecer los vínculos comunitarios, promover el encuentro entre generaciones y generar espacios de acompañamiento, participación y valoración de las personas mayores.
Una significativa experiencia de encuentro y acompañamiento comunitario vivieron durante este año las personas mayores de la Parroquia San José de Catemu, quienes, junto a jóvenes de la misma comunidad, participaron del proyecto Raíces Vivas, iniciativa impulsada por la Pastoral Social Cáritas de la Diócesis de San Felipe.
El proyecto concluyó recientemente su primer año de desarrollo, dejando una positiva experiencia entre sus participantes, quienes pudieron compartir espacios de encuentro, escucha y acompañamiento, fortaleciendo los lazos entre distintas generaciones de la comunidad parroquial.
Uno de los aspectos más valiosos de esta iniciativa fue precisamente su carácter intergeneracional, que permitió acercar a jóvenes y personas mayores, favoreciendo el intercambio de experiencias, conocimientos y vivencias, junto con reconocer la riqueza que cada generación aporta a la vida comunitaria.
Una experiencia que busca continuar durante 2027
Durante el cierre de este primer año, las personas mayores manifestaron su satisfacción por la experiencia vivida y expresaron su deseo de que el proyecto pueda continuar durante 2027, dando cuenta del valor que ha tenido este acompañamiento en sus vidas.
Esta valoración constituye un importante estímulo para seguir promoviendo iniciativas pastorales que favorezcan la integración, el protagonismo y la participación activa de las personas mayores, especialmente desde una mirada que reconoce su experiencia, sabiduría y aporte a las comunidades.
Asimismo, el compromiso de los jóvenes de la parroquia fue fundamental para el desarrollo de Raíces Vivas, demostrando que el encuentro entre generaciones puede convertirse en una oportunidad concreta para fortalecer la solidaridad, la cercanía y el sentido de pertenencia a la Iglesia.
Cáritas agradece el compromiso de personas mayores y jóvenes
Desde la Pastoral Social Cáritas de la Diócesis de San Felipe, su delegada diocesana, Marcela Pérez Henríquez, valoró el trabajo desarrollado durante este primer año y el compromiso de quienes hicieron posible esta experiencia.
En este sentido, destacó la importancia de continuar generando espacios donde las personas mayores sean escuchadas, acompañadas y reconocidas como integrantes fundamentales de la vida comunitaria, promoviendo al mismo tiempo la participación de los jóvenes en experiencias concretas de servicio y encuentro.
El cierre de Raíces Vivas es también una oportunidad para agradecer a las personas mayores y jóvenes de la Parroquia San José de Catemu por su disposición, participación activa y compromiso a lo largo de este proceso.
Desde la mirada de la Pastoral Social, experiencias como esta permiten hacer presente una Iglesia cercana, que acompaña las distintas etapas de la vida y promueve relaciones fraternas, donde nadie se sienta excluido ni olvidado.
De esta manera, Raíces Vivas concluye su primer año dejando el anhelo de continuar durante 2027, con la esperanza de seguir fortaleciendo los vínculos intergeneracionales y construyendo comunidades donde la experiencia de las personas mayores y el entusiasmo de los jóvenes se encuentren al servicio del bien común.
Una iniciativa que recuerda que cada generación tiene algo valioso que entregar y que, cuando jóvenes y personas mayores caminan juntos, la comunidad crece en fraternidad, solidaridad y esperanza.


