El próximo domingo 6 de septiembre, en el marco del Día Nacional del Migrante y Refugiado, el Instituto Católico Chileno de Migración levantará su colecta anual en las comunidades católicas de todo el país. Los recursos sostienen una red de atención gratuita que el último año registró más de 16.800 atenciones de orientación migratoria presencial, además de acompañamiento digital permanente y operativos en terreno en las periferias.
Cada primer domingo de septiembre la Iglesia en Chile celebra el Día Nacional del Migrante y Refugiado. Ese mismo día, el Instituto Católico Chileno de Migración (INCAMI) —organismo de la Conferencia Episcopal de Chile— realiza su Colecta Nacional, una colecta imperada que se levanta en las misas de parroquias y capillas a lo largo del territorio. Este 2026 la jornada será el domingo 6 de septiembre, bajo el lema «Promover la unidad de las familias, es construir esperanza para todos».
El lema recoge una constatación que atraviesa el trabajo cotidiano del instituto: buena parte de lo que se juega en la vida de una persona migrante pasa por la posibilidad de mantener unida a su familia. Reunificarse con quienes quedaron atrás, regularizar la situación de hijas e hijos para que puedan estudiar sin sobresaltos, acceder a un trabajo formal que permita sostener un hogar. Cuando ese vínculo se protege, el efecto no se queda puertas adentro: se extiende al barrio, a la escuela, a la comunidad que recibe. Promover la unidad familiar es, en ese sentido, una manera concreta de construir esperanza para todos.
Una red de atención que funciona todo el año
Lo que la colecta financia no es una campaña, sino una operación permanente que combina cuatro formas de llegada.
La atención presencial se entrega de lunes a jueves en la casa central de INCAMI, en Av. General Bustamante 180, Providencia, donde el equipo de asesoras y asesores orienta de forma gratuita y personalizada en materias de regularización migratoria, trámites ante el Servicio Nacional de Migraciones, reunificación familiar, subsanación de antecedentes y acceso a derechos sociales.
La presencia en regiones se sostiene a través de una red de 23 delegaciones distribuidas a lo largo del país, articuladas con las diócesis y las pastorales de movilidad humana de cada territorio. Es lo que permite que una familia en Iquique, en Concepción o en Valdivia acceda al mismo acompañamiento que una en Santiago.
La asesoría digital, disponible de forma permanente, resuelve consultas de personas que no pueden trasladarse, que viven en localidades sin oficina cercana o que necesitan una respuesta antes de que un plazo se les cierre. Es una vía silenciosa pero decisiva: para muchos es el primer contacto con información técnica confiable sobre su situación en Chile.
Y el trabajo en terreno, que INCAMI mantiene de manera continua para llegar a la periferia. Los equipos se trasladan a comunas donde la oferta de orientación especializada es escasa o inexistente —Alhué, Isla de Maipo, Melipilla o Puente Alto, por ejemplo— se instalan la atención en parroquias, escuelas, sedes municipales y centros comunitarios, en alianza con los actores locales. Solo durante el último mes de operativos, esta modalidad alcanzó a más de 300 familias en estas cuatro comunas.
A ello se suma la producción de material informativo en distintos formatos y la formación especializada que entrega la Academia de Migración, junto con las Jornadas de Migración y Refugio, que el instituto organiza ininterrumpidamente desde 1997 y que constituyen uno de los espacios de reflexión sobre movilidad humana más antiguos del país.
Tender puentes en un contexto difícil
La convocatoria de este año se produce en un momento en que el debate público sobre migración en Chile se ha endurecido y en que las personas en movilidad humana enfrentan un clima social más adverso. Frente a ese escenario, INCAMI reafirma un rol que ha ejercido durante más de siete décadas: el de tender puentes.
Ese rol se traduce en gestión y coordinación concretas. El instituto trabaja de manera colaborativa con municipios, establecimientos educacionales, parroquias y pastorales, organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales y servicios del Estado, y ejecuta con ellos planes, programas y proyectos conjuntos. No es un actor que observa desde la vereda, es una institución viva, que se sienta en la mesa, aporta la experiencia acumulada de más de 70 años y pone su red a disposición para que las respuestas lleguen efectivamente a las personas.
«Cuando una familia logra mantenerse unida, no solo cambia su historia: cambia la del barrio donde vive y la de la comunidad que la recibe. Por eso decimos que promover la unidad familiar es construir esperanza para todos. La colecta es lo que nos permite seguir haciéndolo, todos los días del año y en todo Chile.» Expresa Luiz Do Arte, Director Ejecutivo de INCAMI.
Cómo aportar
La Colecta Nacional INCAMI es una colecta imperada: se levanta en todas las misas del domingo 6 de septiembre en las comunidades católicas del país. Quienes no puedan asistir o prefieran colaborar por otra vía disponen de dos alternativas:
Donación en línea incami.cl/colabora-con-paypal-2/
Transferencia bancaria
- Nombre: Instituto Católico Chileno de Migración
- RUT: 82.067.900-8
- Banco: Banco de Chile
- Tipo de cuenta: Cuenta Corriente
- N° de cuenta: 166-35764-02
- Correo: contacto@incami.cl
Apoya la colecta y acompaña a quienes más lo necesitan.