Cerca de 80 personas participaron en la primera jornada del encuentro organizado por la Pastoral Social Cáritas San Felipe, que reunió a representantes de la Iglesia, profesionales, docentes, estudiantes y actores vinculados al proyecto “Comunidades Protegidas”.
Con la participación de cerca de 80 personas, entre docentes, profesionales, invitados y representantes de distintas áreas pastorales, se desarrolló este viernes la primera jornada del Congreso de la Solidaridad 2026 “Comunidades Protegidas”, iniciativa impulsada por la Delegación Episcopal para la Pastoral Social – Cáritas San Felipe, en conjunto con la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso, como parte del proyecto que busca fortalecer la prevención y la construcción de redes protectoras en las comunidades.
La jornada, realizada en el Auditorio Juan XXIII de San Felipe, estuvo marcada por un espacio de encuentro, formación y diálogo en torno a la prevención del consumo de drogas y sustancias, especialmente desde la preocupación por el bienestar y desarrollo de niños, adolescentes y jóvenes.
El inicio del Congreso contó con la presencia del obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo, quien acompañó esta primera jornada junto a representantes de la comunidad eclesial. También participaron el administrador de bienes del Obispado de San Felipe y representantes de diversas áreas pastorales, dando cuenta del carácter transversal que esta iniciativa ha adquirido dentro de la Iglesia diocesana.
Formación y prevención desde una mirada interdisciplinaria
Durante la primera jornada se presentó el proyecto “Comunidades Protegidas”, dando a conocer el camino recorrido y el sentido de esta iniciativa. Posteriormente, se desarrolló una significativa participación de líderes estudiantiles de centros educacionales, quienes han sido parte del proyecto y que tienen el desafío de continuar promoviendo entre sus pares una cultura de prevención y cuidado.
Las ponencias permitieron acercar a los participantes a conocimientos y experiencias provenientes del ámbito académico y profesional. Entre ellas destacó la exposición de María Ignacia Grossi Bagnara, investigadora de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Valparaíso, quien abordó los daños pulmonares asociados al vapeo y los cigarrillos electrónicos.
También participó Elizabeth Jorquera, del Programa Vive Salud de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, quien profundizó en los elementos protectores frente al consumo de sustancias, poniendo el énfasis en aquellas herramientas y condiciones que pueden ayudar a prevenir situaciones de riesgo.
De esta manera, la primera jornada permitió abordar la prevención no solamente desde la problemática del consumo, sino también desde la necesidad de fortalecer factores protectores, generar vínculos y construir espacios comunitarios capaces de acompañar a las nuevas generaciones.
Un trabajo que involucró a toda la comunidad diocesana
Desde la Pastoral Social Cáritas San Felipe se destacó especialmente la disposición y el trabajo colaborativo que permitió concretar este Congreso.
La organización valoró el compromiso del personal del Obispado de San Felipe, del equipo de Pastoral Social, de los integrantes de los distintos proyectos que desarrolla la pastoral y del Comedor Solidario, cuyos equipos se sumaron a las diferentes tareas necesarias para preparar y desarrollar correctamente este encuentro.
El trabajo previo permitió que distintas personas y áreas de la comunidad diocesana pusieran sus capacidades al servicio de una iniciativa que busca trascender las dos jornadas del Congreso y contribuir a fortalecer una verdadera cultura del cuidado y la prevención en el territorio.
En este contexto, Marcela Pérez, Delegada Episcopal para la Pastoral Social – Cáritas San Felipe, agradeció también especialmente a la Escuela Industrial por su participación y compromiso con el proyecto “Comunidades Protegidas”, destacando la importancia de generar estos espacios de formación y participación junto a los estudiantes.
Estudiantes llamados a ser protagonistas de la prevención
Por parte de la Escuela Industrial, Eva Leiva González, bibliotecaria del establecimiento y coordinadora de los líderes de “Comunidades Protegidas”, valoró la posibilidad de que sus estudiantes fueran incorporados a esta experiencia.
Leiva agradeció a la Pastoral Social por integrar estos temas, espacios y procesos formativos para los estudiantes, destacando que ahora ellos tienen el desafío de continuar fortaleciendo un lenguaje de prevención entre sus propios pares.
Asimismo, señaló que para la Escuela Industrial este Congreso constituye un hito que reafirma el compromiso institucional de poner en el centro la prevención del consumo de sustancias, fortaleciendo el trabajo educativo y comunitario que se desarrolla con los jóvenes.
La participación de los líderes estudiantiles representa así uno de los aspectos significativos del proyecto, al reconocer a los propios jóvenes como actores capaces de transmitir mensajes preventivos, generar conciencia y contribuir a la construcción de ambientes protectores dentro de sus comunidades educativas.
El Congreso continúa este sábado
La segunda jornada del Congreso de la Solidaridad 2026 “Comunidades Protegidas” se desarrollará este sábado 22 de agosto, desde las 09:00 hasta las 18:00 horas, nuevamente en el Auditorio Juan XXIII, ubicado en calle Cajales #54, San Felipe.
La programación contempla nuevas exposiciones vinculadas a la adicción a sustancias desde la mirada de la Iglesia, drogas y dopaje en el deporte, Doctrina Social de la Iglesia, desarrollo infantil, redes de salud y prevención de drogas, trabajo comunitario e intervención psicosocial, prevención del consumo de sustancias desde las trayectorias de vida y salud mental y depresión en adolescentes.
La jornada finalizará con un conversatorio interdisciplinario sobre el presente y futuro de la prevención, además del cierre oficial del Congreso.
Durante el sábado también se desarrollará una Feria de Organizaciones Comunitarias, habrá adoración al Santísimo durante la mañana y estarán disponibles food trucks durante el horario de almuerzo, generando nuevos espacios de encuentro y participación comunitaria.
El Congreso de la Solidaridad 2026 continúa así su propósito de reunir distintas miradas y experiencias para responder a un desafío común: fortalecer comunidades capaces de prevenir, acompañar y cuidar.