La instancia, organizada por la Pastoral Juvenil de Chile, reunió a agentes pastorales y representantes de distintas diócesis del país para reflexionar sobre los desafíos actuales de la evangelización de los jóvenes.
Entre los días 19 y 22 de mayo se desarrolló en la comuna de San Francisco de Mostazal el Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil, organizado por la Pastoral Juvenil de Chile junto a la Conferencia Episcopal de Chile, convocando a representantes y equipos pastorales provenientes de diversas diócesis del país.
La Diócesis de San Felipe estuvo representada por integrantes de la Delegación Episcopal para la Pastoral Juvenil: Luna Olivares, Sandra Muñoz y Natalia Galdámez, quienes participaron activamente de las distintas jornadas de formación, oración, diálogo y trabajo pastoral desarrolladas durante el encuentro.
La actividad tuvo como objetivo fortalecer el acompañamiento a los jóvenes desde las distintas realidades eclesiales del país, promoviendo espacios de reflexión sobre los desafíos que enfrenta hoy la pastoral juvenil en el contexto social, cultural y digital actual.
El programa contempló momentos de oración comunitaria, celebraciones eucarísticas y diversas sesiones formativas. Entre los temas abordados destacaron la realidad de los jóvenes que acompañan las comunidades eclesiales, la espiritualidad de los asesores de pastoral juvenil, los desafíos del acompañamiento pastoral, la presencia de los jóvenes en la era digital y la necesidad de humanizar los espacios virtuales desde una mirada evangelizadora.
Asimismo, uno de los momentos más enriquecedores fue el intercambio de experiencias entre las distintas diócesis del país, permitiendo conocer iniciativas, proyectos y formas de trabajo que actualmente se desarrollan en parroquias, movimientos y comunidades juveniles.
Luna Olivares, integrante de la delegación diocesana, expresó su gratitud por la oportunidad de participar en esta instancia nacional, destacando especialmente la riqueza del encuentro con otras realidades pastorales.
“Fue una experiencia muy significativa. Pudimos conocer el trabajo que realizan otras diócesis, compartir experiencias y descubrir que muchos de los desafíos que vivimos en nuestra diócesis también están presentes en otras comunidades del país”, señaló.
Otro aspecto que llamó especialmente la atención de las participantes fue el entusiasmo y la preparación que diversas diócesis ya están desarrollando de cara a la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizará en Seúl, Corea del Sur, acontecimiento que comenzará a movilizar a miles de jóvenes católicos de todo el mundo.
Durante las jornadas también se abordaron experiencias pastorales vinculadas al trabajo con jóvenes en parroquias, colegios, movimientos y comunidades eclesiales, favoreciendo el diálogo, la escucha y la construcción de redes de colaboración entre las distintas delegaciones participantes.
Desde la Delegación Episcopal para la Pastoral Juvenil de la Diócesis de San Felipe valoraron positivamente esta experiencia, destacando que estos espacios permiten renovar el compromiso evangelizador, fortalecer la formación de los agentes pastorales y recoger herramientas que contribuyan al acompañamiento de los jóvenes de nuestra Iglesia diocesana.
De esta manera, la participación en el Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil se transforma en una oportunidad para seguir impulsando una pastoral cercana, dinámica y misionera, capaz de responder a los desafíos de las nuevas generaciones y de anunciar con alegría a Jesucristo en medio del mundo juvenil actual.


