Con un profundo sentido de esperanza y compromiso eclesial, este martes 17 de marzo se celebró la Eucaristía de envío del Año de Servicio Pastoral en el Decanato de San Felipe, instancia que marcó el inicio del trabajo de la Pastoral Social para este 2026.
La celebración tuvo lugar en la Catedral de San Felipe, reuniendo a voluntarios, agentes pastorales y fieles de la comunidad decanal, en una jornada convocada por la Pastoral Social Diocesana y abierta a todos quienes quisieron ser parte de este significativo momento.
La Eucaristía fue presidida por el presbítero Francisco Plaza Aguilera, decano de San Felipe, quien acompañó este envío como signo de bendición y misión para quienes integran los distintos servicios pastorales. Entre ellos, participaron representantes de áreas como acción social parroquial, pastoral penitenciaria, migrantes, trabajadores, salud, adulto mayor y voluntariado Cáritas, entre otros.
Durante la celebración, los voluntarios realizaron una oración de renovación de su compromiso, reafirmando su vocación de servicio hacia los más vulnerables y necesitados de la diócesis, en un gesto que dio un carácter profundamente espiritual y comunitario a la jornada.
Asimismo, la Eucaristía fue ocasión para elevar plegarias por la realidad social del territorio, por las autoridades que inician sus responsabilidades, por la Iglesia local y por todas aquellas personas que viven situaciones de dolor, exclusión o necesidad.
En su homilía, el padre Francisco Plaza destacó la importancia de la acción social como parte esencial de la misión de la Iglesia, valorando el servicio generoso de tantos voluntarios que, desde sus comunidades, hacen presente el Evangelio en medio de las realidades más complejas. En este sentido, animó a los presentes a continuar llevando esperanza a las periferias, especialmente en aquellos lugares donde muchas veces la ayuda es escasa.
Con este hito, la Pastoral Social Diocesana da inicio simbólico a su labor anual, en un contexto marcado también por la vivencia de la Campaña de Cuaresma de Fraternidad, que busca fortalecer el compromiso solidario, ampliar el alcance de la ayuda y revitalizar el trabajo pastoral en cada comunidad.
De este modo, la Iglesia de San Felipe en el decanato de San Felipe, renueva su misión de servicio, poniendo en el centro la dignidad de las personas y el llamado permanente a vivir la caridad como expresión concreta del Evangelio.










