Una jornada marcada por la alegría, el encuentro y la esperanza se vivió este viernes 19 de diciembre, cuando niños y niñas del sector de la toma Yevide participaron de una celebración navideña fraterna en la Casa Santuario de Schoenstatt de Almendral, iniciativa organizada por la Fundación María en el Camino.
Hasta el lugar llegaron más de una veintena de niños y niñas, quienes fueron trasladados en bus desde el campamento hasta las inmediaciones del Santuario Mariano. Allí fueron acogidos con cariño por integrantes de la Fundación, junto al valioso apoyo de la Pastoral JEM del Colegio Santa Juana de Arco de San Felipe, quienes acompañaron y animaron la jornada con diversas actividades recreativas y formativas.
Pinta caritas, juegos inflables, dinámicas grupales, espacios de dibujo y pintura, además de momentos de recreación y alegría, dieron vida a una tarde pensada especialmente para los más pequeños, permitiéndoles vivir una experiencia distinta, en un ambiente seguro, festivo y lleno de afecto.
La hermana Eliana Calle Araya, integrante del directorio de la Fundación María en el Camino, señaló que esta actividad se realiza desde hace más de dos años en este tiempo de Adviento y Navidad, y forma parte del trabajo permanente que la Fundación desarrolla con las familias del campamento Yevide, acompañándolas desde abril hasta diciembre. Agregó que, durante el período estival, este acompañamiento contará además con el apoyo de la Oficina Local de la Niñez (OLN).
La religiosa destacó que la realización de esta jornada ha sido posible gracias al aporte de diversas instituciones y personas, entre ellas el Instituto IAC, el Colegio Curimón, la Parroquia Catedral de San Felipe, y la Parroquia Santa Gemita de Santiago, esta última con la donación de cerca de 60 regalos nuevos. “Todo ha sido preparado con mucho amor y dignidad, incluso el envoltorio de los regalos. Son signos concretos de la providencia de Dios; cuando a veces cuesta concretar estos momentos, uno se da cuenta de cómo el Espíritu actúa y hace posible lo que parece imposible”, expresó la hermana Eliana.
La jornada tuvo también un profundo sentido pastoral y evangelizador. Según explicó la religiosa, esta actividad busca cerrar el año de acompañamiento pastoral a las familias, y al mismo tiempo acercar de manera sencilla y humana el mensaje de la Navidad a niños y niñas que viven realidades de alta vulnerabilidad. “Muchos de ellos no tienen acceso a instancias como esta, ni a un regalo en Navidad. Poder compartir con ellos, hablarles de Jesús y mostrarles el verdadero sentido de esta celebración, es una alegría impagable”, señaló.
En este contexto, el Colegio Santa Juana de Arco, a través de su Pastoral JEM, presentó una representación del pesebre, acompañada de un momento de oración, que permitió a los niños conocer la historia del nacimiento de Jesús de forma cercana y dinámica. La actividad fue animada por las jóvenes de la pastoral, acompañadas por su coordinadora hermana Marisol Cruces, junto a docentes, asistentes de la educación, directivos y apoderados del establecimiento.
La hermana Marisol Cruces, coordinadora de Pastoral del colegio, agradeció la invitación y destacó el valor formativo de esta experiencia: “Acompañar y servir en realidades más vulnerables es también una oportunidad de evangelización para nuestras estudiantes. Ellas se conmueven, aprenden y se dejan tocar por estas realidades, descubriendo la grandeza de Dios en el servicio sencillo y en el encuentro con los más pequeños”.
El cierre de la jornada estuvo marcado por la esperada visita del Viejito Pascuero, quien hizo entrega de los regalos y de bolsas de dulces, gracias al aporte solidario de personas, organizaciones y comunidades educativas que hicieron posible esta celebración.
Con gestos sencillos pero profundamente significativos, la Fundación María en el Camino, junto a las comunidades que colaboraron, ofrecieron a los niños y niñas del “Campamento Yevide” una Navidad vivida desde la fraternidad, la dignidad y la esperanza, renovando el compromiso de seguir acompañando y anunciando el Evangelio en las periferias más olvidadas.
Fuente Área de Comunicaciones Obispado de San Felipe











