Con gran alegría y un profundo espíritu de fe, la comunidad educativa del Colegio Alonso de Ercilla – Sede Condell vivió una jornada de gracia con la llegada de Santa Teresita de Los Andes, cuya espiritualidad sencilla y confiada sigue iluminando a generaciones de creyentes en todo el mundo.
La jornada comenzó con un ambiente de expectación entre estudiantes, docentes y familias, quienes esperaban con entusiasmo la llegada de la reliquia. En el ingreso al colegio, el recibimiento estuvo marcado por la participación de la Banda del establecimiento, que con sus sones solemnes y festivos llenó de emoción a toda la comunidad. El sonido de los instrumentos se convirtió en un gesto de honor y bienvenida, preparando los corazones para vivir un momento especial de fe compartida.
Tras la procesión de entrada, se dio paso a un instante profundo de oración comunitaria, guiado por el Padre Fabián, sacerdote que acompañó esta significativa visita. Junto a él estuvieron presentes la pastoral del colegio, el equipo directivo, los docentes y estudiantes, quienes, en un clima de recogimiento y espiritualidad, elevaron sus plegarias al Señor inspirados en la vida de Santa Teresita. En las oraciones se hicieron presentes las intenciones por las familias, la comunidad educativa, y por la misión evangelizadora de la Iglesia, recordando el testimonio misionero de la santa carmelita.
En su mensaje, el Padre Fabián destacó la espiritualidad de la “pequeña niña” de Santa Teresita, esa confianza absoluta en el amor de Dios a través de gestos sencillos, la entrega cotidiana y la humildad vivida con alegría. Invitó a los presentes a imitar su ejemplo en la vida escolar y familiar, siendo testigos de la fe en lo pequeño de cada día.
Al término de la oración, se impartió la bendición final, momento en el que la comunidad se unió en un mismo sentir de gratitud y esperanza. Luego, cada niño y niña del colegio tuvo la oportunidad de acercarse con devoción a besar el escapulario de Santa Teresita, gesto cargado de significado espiritual, que fue recibido con emoción y respeto. Este signo de fe y amor permitió a los más pequeños experimentar de manera concreta la cercanía de la santa y sentirse parte de una gran familia de creyentes.
El encuentro concluyó en un ambiente de profunda alegría espiritual, donde la fe, la tradición y la vida escolar se entrelazaron de manera significativa. La visita de Santa Teresita se convirtió en un regalo para toda la comunidad educativa, que hoy se siente fortalecida en su camino de fe y animada a vivir con esperanza, sencillez y amor, tal como lo enseñó esta gran santa de la Iglesia.
Fuente Comunicaciones Decanato San Felipe











