Este domingo 28 de abril, en el marco del Segundo Domingo de Pascua, también conocido como el Domingo de la Divina Misericordia, la comunidad de Punta El Olivo celebró con profundo fervor y devoción su Gran Fiesta Patronal en honor a Jesús de la Divina Misericordia.
La jornada comenzó a las 14:00 horas con la Exposición del Santísimo Sacramento, el rezo de la Coronilla de la Divina Misericordia y la oportunidad de recibir el sacramento de la Reconciliación. Posteriormente, se realizó la tradicional procesión con la imagen de Jesús Misericordioso recorriendo las calles del sector, acompañada de cantos, oraciones y muestras de fe de toda la comunidad.
A las 17:00 horas, nuestro obispo diocesano, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, presidió la Solemne Eucaristía Patronal. En su homilía, el Obispo destacó que:
“La Misericordia de Jesús no es solo un consuelo para nuestras heridas, sino una fuerza transformadora que nos invita a ser también nosotros portadores de misericordia en nuestras familias, en nuestras comunidades y en nuestra sociedad. Así como Jesús muestra sus llagas glorificadas a los discípulos, nos enseña que nuestras heridas también pueden ser fuente de vida nueva cuando son ofrecidas en el amor. Hoy somos enviados como apóstoles de su Misericordia.”
Dentro de los momentos especiales de la celebración, se realizó un reconocimiento a cuatro familias de la comunidad, quienes han trabajado incansablemente por engrandecer y fortalecer la Capilla Santuario Jesús Misericordioso.
La comunidad agradeció de corazón la presencia de Mons. Gonzalo Bravo, así como la participación de todas las personas que llegaron desde distintos lugares para compartir la fe y celebrar juntos esta significativa fiesta patronal.
¡Jesús en Ti confío!












