Ir al contenido principal

Diócesis de San Felipe

La Asunción de María “signo de consuelo y esperanza segura”

Con gran devoción mariana este martes 15 de agosto, la comunidad de la Asunción de María celebró su fiesta patronal junto a toda la feligresía.


La solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María fue fijada en el 15 de agosto ya en el siglo V, con el sentido de “Nacimiento al Cielo” o, en la tradición bizantina, “Dormición” de Nuestra Señora. En Roma, la fiesta se celebra desde mediados del siglo VII, pero hubo que esperar hasta el 1 de noviembre de 1950, con Pío XII, para que se proclamara el dogma dedicado a María asunta al cielo en cuerpo y alma. En el Credo Apostólico profesamos nuestra fe en la “Resurrección de la carne” y en la “vida eterna”, fin y sentido último del camino de la vida. Esta promesa de fe se cumple ya en María, como “signo de consuelo y esperanza segura” (Prefacio). Este privilegio de María está estrechamente ligado al hecho de ser la Madre de Jesús: dado que la muerte y la corrupción del cuerpo humano son una consecuencia del pecado, no era conveniente que la Virgen María -libre de pecado- se viera afectada por ellos. De ahí el misterio de la “Dormición” o “Asunción al Cielo”. El hecho de que María esté ya en el cielo en cuerpo y alma es para nosotros un motivo de alegría, de felicidad, de esperanza.

Con la sensación de estos tres últimos sentimientos, es que la comunidad mariana de la Asunción de Los Andes, celebró a su patrona en este día, el que como es una tradición patronal inició con la novena del 06 al 14 de agosto, para finalizar con el día patronal, fecha que además con motivo de esta celebración es feriado nacional.

Los festejos iniciaron cerca de las 11 AM, con una procesión por las calles céntricas del radio jurisdiccional parroquial, junto a la imagen de la Asunción por las calles acompaña de toda la feligresía que con mucha devoción asistió para dar honor a la Madre del Señor. Además, este momento fue acompañado por nuestro obispo diocesano Gonzalo Bravo quien al llegar al templo, presidió la eucaristía solemne Patronal a Nuestra Señora de La Asunción; Eucaristía que estuvo marcada por signos y la gran participación de niños, niñas y jóvenes de las catequesis de la parroquia, como del grupo de monaguillos, además de la participación de los estamentos pastorales que conforman la comunidad en general, asistiendo también de las capillas, grupos de oración, movimientos apostólicos que son parte de esta gran red pastoral.

Nuestro obispo Gonzalo en su homilía, destacó la figura de la virgen María, y su sí sencillo, humilde y glorioso, que en este día se nos muestra como la figura maternal que se enaltece para que en cuerpo y alma se alzara a los cielos como motivo de felicidad y esperanza.

Por su parte el párroco de la comunidad Pbro. Omar Orellana Manríquez, al finalizar la eucaristía, agradeció la presencia de nuestro pastor diocesano, como a los laicos y laicas presentes, a los agentes de pastoral que acompañaron y prepararon este día con mucho cariño para los asistentes. Para luego invitar a compartir un ágape fraterno con los presentes en el patio parroquial.

Fuente Área de Comunicaciones Diócesis de San Felipe

Ir al contenido