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Diócesis de San Felipe

Diócesis de San Felipe reimpulsa la campaña del Uno por Ciento bajo el lema “Yo Soy Iglesia, y Decido Aportar”

La iniciativa busca fortalecer la corresponsabilidad de los fieles con la misión evangelizadora de la Iglesia, incorporando una nueva plataforma digital para facilitar el aporte permanente, sin dejar de lado las modalidades tradicionales de colaboración.


Con el lema “Yo Soy Iglesia, y Decido Aportar”, la Diócesis de San Felipe anunció el reimpulso de la Pastoral del Uno por Ciento, una campaña que busca renovar el compromiso de los fieles con el sostenimiento de la misión evangelizadora, pastoral y solidaria de la Iglesia.

La iniciativa invita a todas las comunidades parroquiales y a los católicos del territorio diocesano a tomar conciencia de que la vida de la Iglesia es una responsabilidad compartida. Cada celebración litúrgica, acción evangelizadora, obra social, instancia formativa y servicio pastoral requiere del compromiso generoso de quienes forman parte del Pueblo de Dios.

La campaña contempla la continuidad de las modalidades tradicionales de aporte —como la contribución realizada directamente en las oficinas parroquiales o mediante la visita de agentes de la Pastoral del Uno por Ciento—, incorporando además una importante innovación que permitirá facilitar este compromiso mediante herramientas digitales.

Una nueva forma de aportar

En el marco de este proceso de modernización impulsado por la Conferencia Episcopal de Chile, ya se encuentra disponible un nuevo sistema nacional de suscripción permanente al Uno por Ciento, el cual permite realizar aportes automáticos mediante tarjetas de débito o crédito, utilizando la plataforma tecnológica Forpay.

Esta nueva modalidad ofrece un proceso seguro, rápido y sencillo, permitiendo que cada fiel pueda elegir el monto de su aporte y seleccionar directamente la parroquia a la cual desea contribuir, fortaleciendo así el sentido de corresponsabilidad con su propia comunidad.

La responsable de Administración de la Conferencia Episcopal de Chile, Yasmín Zagmutt Mohor, destacó que esta modalidad representa un avance significativo, al facilitar una inscripción simple, segura y confiable para quienes desean mantener un aporte permanente a la Iglesia.

Asimismo, desde la empresa Forpay, encargada del desarrollo tecnológico de la plataforma, señalaron que el sistema ha sido diseñado bajo altos estándares de seguridad y privacidad, asegurando la protección tanto de los datos personales como de los recursos aportados por los fieles.

Un compromiso con la misión de la Iglesia

En Chile, la invitación es que cada católico contribuya con el equivalente al 1% de sus ingresos para sostener la vida pastoral de la Iglesia. Sin embargo, actualmente solo el 9,1% de los católicos realiza este aporte, con una contribución promedio mensual que apenas supera los dos mil pesos.

Frente a esta realidad, la Diócesis de San Felipe busca promover una verdadera cultura de corresponsabilidad, recordando que el sostenimiento económico de la Iglesia permite desarrollar numerosas acciones evangelizadoras, sociales, formativas y caritativas que benefician diariamente a miles de personas.

Durante los próximos meses, el Obispado de San Felipe, a través de su Área de Administración y del equipo responsable de la Pastoral del Uno por Ciento, desarrollará encuentros formativos, jornadas de animación y campañas informativas destinadas a fortalecer esta importante labor en toda la diócesis.

Más información

Quienes deseen conocer esta campaña, acceder a materiales formativos o suscribirse al aporte permanente pueden visitar el sitio oficial de la Diócesis de San Felipe, donde se encuentra disponible toda la información sobre esta iniciativa, además del acceso directo a la plataforma nacional de suscripción. https://www.diocesisdesanfelipe.cl/bienvenidos/2026/05/26/uno-por-ciento-a-mi-iglesia/

Asimismo, para resolver dudas, recibir orientación o solicitar información sobre las distintas modalidades de aporte, la Diócesis ha dispuesto el correo electrónico unoporciento@obispadosanfelipe.cl, desde donde el equipo responsable de esta pastoral brindará acompañamiento y responderá las consultas de las comunidades y de los fieles.

Con esta campaña, la Iglesia Diocesana invita a todos los fieles a renovar su compromiso con la misión de Cristo, recordando que cada aporte, por pequeño que parezca, se transforma en un gesto concreto de comunión, corresponsabilidad y amor por la Iglesia, permitiendo que continúe anunciando el Evangelio y sirviendo a quienes más lo necesitan.

Obispado de San Felipe expresa sus condolencias por el fallecimiento de Nelson Muñoz Castro

Con profunda tristeza, el Obispado de San Felipe se une al dolor que embarga a la familia de Nelson Muñoz Castro, de sus amigos, de la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de La Merced, de la familia de Radio Encuentro FM y de todos quienes hoy lamentan su partida al encuentro definitivo con el Señor.

Hay personas cuya vida deja una huella profunda porque entendieron que los dones recibidos de Dios están llamados a convertirse en servicio para los demás. Nelson fue una de ellas.

Desde muy joven forjó su fe al alero de la querida y siempre fiel Comunidad de La Merced, lugar donde creció humana y espiritualmente, encontrando en la espiritualidad mercedaria el sello que marcó toda su existencia. Con legítimo orgullo solía decir: “Soy de corazón mercedario”, expresión que reflejaba no solo su amor por la Orden de la Merced y su entrañable devoción a Nuestra Madre Blanca de La Merced, sino también una forma de vivir el Evangelio desde la libertad, el servicio y la entrega.

Comprendió tempranamente que la vida cristiana no consiste en vivir para uno mismo, sino para Dios y para los hermanos. Esa convicción lo llevó a poner cada uno de sus talentos al servicio de la Iglesia.

En su comunidad parroquial creció participando activamente en la pastoral juvenil, en una generación que dio origen a importantes vocaciones y agentes pastorales comprometidos. Allí descubrió también que su vocación profesional como psicólogo podía transformarse en un verdadero ministerio de acompañamiento, ayudando a quienes experimentaban distintas formas de sufrimiento, fragilidad y búsqueda de sentido.

Su ejercicio profesional lo llevó a servir en diversos establecimientos educacionales católicos de nuestra Diócesis de San Felipe, donde acompañó a niños, jóvenes, familias, docentes y equipos educativos, dejando una profunda huella por su cercanía, capacidad de escucha, sensibilidad y permanente disposición para tender una mano a quien lo necesitara. Más tarde, asumió también importantes responsabilidades en el ámbito de la pastoral escolar, convencido de que educar también es evangelizar.

La música fue otro de los grandes regalos que Dios sembró en su vida. Muchos lo conocieron como uno de los impulsores y líderes del grupo Son D’ Esquina, donde compartió con pasión su talento artístico. Sin embargo, antes que los escenarios, su voz estuvo al servicio del Señor. Durante años animó celebraciones litúrgicas, estuvo presente la vida sacramental, integró coros, proclamó salmos y acompañó innumerables jornadas pastorales, retiros y encuentros juveniles.

Quienes compartieron con él la reciente Jornada Nacional de la Juventud en La Serena recordarán con emoción cómo, junto al grupo de jóvenes que acompañaba, hizo cantar y bailar a cientos de peregrinos, transmitiendo la alegría de una Iglesia joven que anuncia a Cristo también a través de la música.

Su vocación de servicio encontró también un espacio privilegiado en las comunicaciones. Movido por iniciativa propia, en el año 2023 dio vida al programa “Sintonízate con el Espíritu” en Radio Encuentro FM, buscando ofrecer una palabra de esperanza desde la fe y la psicología. Aunque por motivos laborales debió hacer una pausa, este año retomó con entusiasmo ese proyecto, reencontrándose con los auditores y poniendo nuevamente sus dones al servicio de la evangelización.

Cada martes llegaba a los estudios de la radio con la sencillez que lo caracterizaba. Sobre la mesa nunca faltaban su Biblia, una vela encendida y la imagen de su querida Virgen de La Merced. Desde allí ayudó a muchos auditores a descubrir que el Evangelio también ilumina las dificultades de la vida cotidiana, las relaciones humanas, la salud mental y el crecimiento espiritual.

Como Delegación Episcopal para las Comunicaciones, queremos expresar una gratitud especial por su permanente disponibilidad. Nelson siempre respondió con generosidad cuando fue necesario colaborar en las transmisiones y coberturas diocesanas. Su presencia en la Misa Crismal, en la Peregrinación Diocesana a Santa Teresa de Los Andes y en tantas otras celebraciones quedará grabada en la memoria de quienes compartimos con él el hermoso servicio de comunicar la vida de nuestra Iglesia.

Hoy, estas palabras nacen también desde el afecto. Porque más que despedir a un colaborador, despedimos a un hermano en la fe, a un servidor generoso cuya vida siempre fue hacer un verdadero testimonio el Evangelio.

Como Iglesia Diocesana damos gracias a Dios por el regalo de su existencia y por todo el bien que sembró en las personas que encontró en su camino. Su paso por nuestras comunidades, por nuestros colegios, por la pastoral, por la música, por la psicología y por las comunicaciones también se construye en la sencillez de quien entrega cada día sus talentos al servicio de los demás.

En este momento de dolor, expresamos nuestra cercanía y solidaridad a toda su familia, especialmente a sus hijas, sus padres y sus hermanas, asegurándoles nuestra oración permanente para que el Dios de toda consolación fortalezca sus corazones, les conceda paz en medio de la tristeza y los sostenga con la esperanza que nace de la Resurrección de Cristo.

Asimismo, informamos a la comunidad diocesana que, en la medida que se nos comunique los antecedentes correspondientes, daremos a conocer oportunamente los detalles del velatorio y de las exequias de nuestro hermano. Invitamos desde ya a toda la comunidad a acompañarlo con su oración, agradeciendo también las numerosas muestras de cariño, cercanía y afecto que han llegado para su familia en estas horas de profundo dolor.

“Si vivimos, vivimos para el Señor; y si morimos, morimos para el Señor. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos.” (Romanos 14,8).

Descansa en la paz de Cristo, querido Nelson. Gracias por enseñarnos, con tu vida, que la fe se hace servicio, que los talentos encuentran su plenitud cuando se ponen al servicio del Evangelio y que el amor de Dios puede anunciarse con una palabra, una canción, una escucha atenta o una mano tendida al hermano.

Como Obispado de San Felipe encomendamos tu alma al Padre misericordioso y damos gracias por el testimonio que dejaste entre nosotros. Confiamos en que la Virgen Blanca de La Merced, a quien amaste filialmente durante toda tu vida, salga ahora a tu encuentro y te conduzca de la mano hacia la casa del Padre, donde el dolor se transforma en alegría y la esperanza alcanza su plenitud.

“Dale, Señor, el descanso eterno, y brille para él la luz perpetua. Que descanse en paz. Amén.” 🙏🕊️

Con profunda fe, San Felipe celebró a Nuestra Señora del Carmen, Madre y Reina de Chile

Cientos de fieles participaron en la tradicional procesión y solemne Eucaristía en la Catedral de San Felipe, renovando su amor a la Patrona de Chile en un año especialmente significativo por el centenario de su Coronación y la condición de Templo Jubilar.


Con una profunda manifestación de fe, devoción mariana y esperanza, la comunidad católica de San Felipe celebró este jueves 16 de julio la Solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, Madre y Reina de Chile, en una jornada que reunió a numerosos fieles provenientes de distintos sectores de la ciudad para acompañar a la Patrona de Chile en su tradicional procesión y posterior celebración eucarística.

La festividad, organizada por las comunidades parroquiales de Catedral San Felipe y Espíritu Santo, se desarrolló pese a las condiciones climáticas provocadas por el sistema frontal que afecta a gran parte de la Región de Valparaíso. Lejos de convertirse en un impedimento, el anuncio de lluvias motivó a los fieles a prepararse con paraguas, ropa impermeable y un profundo espíritu de oración, caminando junto a la Virgen para encomendarle especialmente a las familias y a quienes viven en situación de mayor vulnerabilidad.

La celebración comenzó el día miércoles, cuando la imagen de la Virgen del Carmen fue recibida en la Capilla Santa María de la Esperanza, en el sector Cuatro Villas. Allí la comunidad celebró la Santa Eucaristía presidida por el padre Fabián Castro Marchant, vicario general de la Diócesis de San Felipe, además de ofrecer durante la tarde el sacramento de la Reconciliación como preparación espiritual para la solemnidad.

Ya en la mañana del jueves, los fieles se reunieron nuevamente en la capilla para participar de la oración de envío, presidida por el padre Fabián Castro junto al padre Nicolás Flores Lazcano, contando además con la presencia de nuestro obispo diocesano, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, quien acompañó el inicio de la peregrinación.

Un caminar de fe por las calles de San Felipe

La procesión inició alrededor de las 10:00 horas, recorriendo diversas calles de la ciudad hasta llegar al templo Catedral. Durante el trayecto se realizaron distintas estaciones de oración frente a instituciones y lugares representativos de la comunidad, entre ellos la Parroquia Espíritu Santo, trabajadores del sector, una casa de acogida para personas mayores, Carabineros de Chile y representantes del comercio local, elevando en cada lugar una intención especial por quienes allí desarrollan su servicio.

Al ingresar al centro de la ciudad, la procesión fue recibida por la Banda de Guerra e Instrumental del Colegio Alonso de Ercilla, que acompañó solemnemente el último tramo del recorrido, otorgando un especial marco de respeto y recogimiento.

En el frontis de la Catedral aguardaba además el taller folclórico “Pasión Industrialina” del Liceo Industrial de San Felipe, cuyos integrantes ofrecieron un emotivo esquinazo en honor a la Virgen del Carmen, recordando cómo la fe mariana se entrelaza profundamente con las tradiciones y la identidad cultural de nuestro pueblo.

“Dejarnos revestir por Cristo, como María”

La jornada culminó con la Solemne Eucaristía, presidida por Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, junto al vicario general padre Fabián Castro, el padre Nicolás Flores y el diácono permanente Raúl Lazo.

En su homilía, el obispo diocesano invitó a la comunidad a mirar a la Virgen del Carmen como modelo de confianza y disponibilidad al plan de Dios. A la luz de las lecturas propias de la solemnidad, recordó que María es la mujer que escucha la Palabra, la acoge con humildad y la transforma en servicio, animando a los fieles a vivir una fe concreta que se traduzca en gestos de solidaridad, especialmente hacia quienes hoy sufren las consecuencias del sistema frontal.

Asimismo, Mons. Gonzalo Bravo pidió orar por las familias que pudiesen verse afectadas por las lluvias y llamó a mantener una actitud responsable, fraterna y cercana con quienes más lo necesitan, recordando que la verdadera devoción a la Virgen siempre conduce al compromiso con los hermanos.

Una expresión viva de la fe del pueblo

Al finalizar la celebración, los fieles levantaron los tradicionales pañuelos blancos —entregados por la comunidad parroquial para esta festividad— mientras entonaban cantos en honor a la Madre del Carmen. Posteriormente se distribuyó el tradicional Escapulario de la Virgen, signo de protección, pertenencia y confianza filial en la Madre de Jesús.

Desde la coordinación parroquial, Sandra Arancibia manifestó su satisfacción por el desarrollo de la jornada:

“Estamos muy contentos de haber podido vivir esta celebración. Sabíamos que las condiciones climáticas eran complejas, pero gracias a Dios y a la Virgen la procesión pudo realizarse con total normalidad. No tuvimos lluvia durante el recorrido y recién comenzó a precipitar cuando ya estábamos celebrando la Eucaristía. Fue un hermoso regalo del Señor. Agradecemos profundamente a todos quienes se prepararon para participar igualmente. La devoción a la Virgen del Carmen sigue muy viva entre nosotros y este año cobra un significado aún mayor al celebrar los 100 años de su Coronación y ser Catedral un Templo Jubilar.”

La celebración concluyó con un profundo sentimiento de gratitud y esperanza, renovando el compromiso de seguir caminando bajo el amparo de Nuestra Señora del Carmen, Patrona y Reina de Chile.

Este año, la solemnidad adquiere un significado aún más especial, ya que la Catedral de San Felipe ha sido designada como Templo Jubilar con motivo del Centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen, permitiendo a los peregrinos obtener la indulgencia plenaria al cumplir las disposiciones establecidas por la Iglesia.

Así, una vez más, la Madre del Carmen salió al encuentro de su pueblo, recordando que continúa caminando junto a sus hijos, sosteniendo la fe de la Iglesia y acompañando con ternura maternal la vida de cada comunidad de la Diócesis de San Felipe.

Delegados diocesanos fortalecen su misión junto a Mutual Pax

Representantes de distintas diócesis del país participaron en una jornada de formación, reflexión y diálogo para fortalecer el acompañamiento a los sacerdotes, promoviendo el autocuidado, la prevención y el compromiso con su bienestar integral.


«¿Quién cuida al cuidador?» La pregunta planteada por el padre José Antonio Varas, nuevo delegado de la Arquidiócesis de Santiago, resumió el sentido de la Junta General de Delegados Diocesanos de Mutual Pax 2026. En un encuentro marcado por el intercambio de experiencias y la reflexión sobre los desafíos actuales del clero, los participantes coincidieron en la importancia de fortalecer el cuidado de quienes dedican su vida al servicio pastoral.

Representantes de distintas diócesis del país se reunieron, en la Casa de Oración Los Domínicos de  Santiago, el pasado 8 de julio,  para participar en la Junta General de Delegados de Mutual Pax, instancia que reunió espacios de formación, rendición de cuentas, reflexión pastoral y diálogo. Durante la jornada se celebró la Eucaristía, se presentó la Memoria y Balance 2025 y se profundizó en el rol que cumplen los delegados diocesanos como vínculo entre Mutual Pax y los sacerdotes de cada Iglesia particular.

La  Misa fue presidida por Mons. Felipe Bacarreza Rodríguez, presidente del Consejo Directivo de Mutual Pax, quien invitó a comprender el discipulado como una experiencia de vida: «Ser discípulo no era solo recibir lecciones, sino convivir y seguir al maestro, aprendiendo de su vida y ejemplo. La enseñanza era vivencial, no académica, y el objetivo era imitar al maestro en todo momento.»

Uno de los momentos importantes fue la exposición de Carolina Aguilera, quien desarrolló, mediante una metodología participativa, el rol del delegado diocesano y su misión de acompañar a los sacerdotes.

«El objetivo general de este encuentro es motivar a ustedes a asumir con excelencia este rol que les ha sido asignado como un enlace entre la diócesis y la Mutual Pax, comprendiendo su propósito, su misión, las responsabilidades, las competencias que deberían desarrollar para poder ejercerlo.»

Una realidad que interpela

Los testimonios de los delegados permitieron conocer los desafíos que enfrentan las distintas diócesis, especialmente en materia de salud, envejecimiento del clero y prevención.

El padre Jaime Ortega, delegado de la Diócesis de Linares, destacó la importancia de los beneficios que entrega Mutual Pax para un presbiterio cuya edad promedio supera los 65 años.

«Los convenios son los que más nos ayudan a nuestro día a día de servicio y de la pastoral que realizamos.»

Respecto a la salud mental, agregó:

«La salud mental es un tema que, sin duda, lo hemos planteado. Es una dolencia, podríamos decir, que es como invisible, porque nos cuesta mucho poder decirnos: ‘¿Sabe qué? Me siento agotado, me siento cansado’. Pero no un cansancio físico, sino ese cansancio mental… Encuentro tan positivo que se esté integrando también ese ítem.»

Desde la Diócesis de Talca, Mauricio Jacques  valoró el encuentro como una instancia de confianza y transparencia institucional.

«Es un encuentro muy positivo, porque primero nos dan a conocer todos los movimientos que hace la Mutual Pax, que son tan importantes, en una transparencia total.»

Y añadió:

«Para nosotros, la Mutual Pax es una institución fundamental para que podamos tener una buena vejez y una buena prestación médica cuando la situación lo requiera.»

Cuidarse para servir mejor

La jornada también permitió escuchar la experiencia de quienes este año asumieron por primera vez el servicio de delegado diocesano.

El padre José Antonio Varas, de la Arquidiócesis de Santiago, destacó la importancia del autocuidado como parte del ministerio sacerdotal.

«Uno se esmera mucho en servir, en estar con las personas, en entregarse, pero también uno tiene que aprender a prevenir, a cuidar, y así también estar con la mejor disposición para ayudar a los demás… En el fondo, todo esto es para que nosotros podamos servir mejor a los demás.»

Por su parte, el padre Sergio Barahona, de la Diócesis de San Felipe, hizo un llamado sencillo y directo a sus hermanos sacerdotes.

«De repente, nosotros los curas somos muy descuidados por nosotros, y es necesario hoy día, para prestar un buen servicio, tratar de estar de mejor manera posible de salud. Por tanto, hazte los chequeos, no seas porfiado. Principalmente eso, déjate querer y cuídate.»

La jornada fue coordinada por Nelda Campos, secretaria ejecutiva de Mutual Pax, quien presentó la Memoria y Balance 2025 y condujo el desarrollo del encuentro, reafirmando el compromiso de la institución con una gestión transparente y al servicio de los sacerdotes.

Como signo de envío, cada delegado recibió una sencilla imagen de la Virgen María, recordando que la misión de Mutual Pax no solo se expresa en beneficios y programas de salud, sino también en el acompañamiento cercano y fraterno a los sacerdotes de todo Chile.

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