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Diócesis de San Felipe

Avanza la preparación para la gran Fiesta del Centenario de la Diócesis de San Felipe

📅 Segundo encuentro mensual se realizó el viernes 30 de mayo en la Casa de Espiritualidad

Con el corazón lleno de gratitud por estos cien años de historia eclesial, el pasado viernes 30 de mayo se llevó a cabo el segundo encuentro mensual de la Comisión General que prepara la Fiesta Centenario de la Diócesis de San Felipe, programada para el próximo 18 de octubre de 2025.

La reunión tuvo lugar en la Casa de Espiritualidad, donde representantes de las distintas comisiones pastorales y logísticas revisaron los avances de cada área y definieron detalles clave de organización, distribución de espacios y participación comunitaria.

Entre los temas destacados, se profundizó en las propuestas para los espacios de:

  • Oración y Espiritualidad, con zonas destinadas a la adoración al Santísimo, el rezo del Rosario, confesiones y stand vocacionales.

  • Museo y Patrimonio, con una muestra interactiva que recorrerá la historia de la fe en la diócesis, coordinada junto a colegios religiosos y la Sociedad Histórica.

  • Adulto Mayor, con un espacio especialmente acondicionado para la acogida, descanso y participación digna de nuestros mayores.

  • Infancia y Juventud, con actividades recreativas, formativas y misioneras.

  • Piedad Popular, que incluirá una procesión con Bailes Religiosos desde el sector de Santa Teresa hacia la explanada del altar central.

  • Alimentación y logística, con zonas de food trucks, puntos de hidratación y espacio picnic para familias.

Además, se definieron aspectos de infraestructura como baños químicos, señalética, voluntariado y asistencia médica. En el área litúrgica, se proyecta una Eucaristía final multitudinaria, donde participarán parroquias, colegios, movimientos apostólicos, Bailes Religiosos y autoridades civiles y eclesiales.

Un gesto significativo será la entrega de un juego de copón y patena para cada parroquia, como signo de comunión y renovación en este aniversario.

Este segundo encuentro da continuidad al trabajo conjunto iniciado en abril y refleja el deseo de toda la diócesis de vivir este Centenario no solo como una conmemoración, sino como un verdadero tiempo de gracia, misión y renovación eclesial.

La próxima reunión ha sido fijada para el día jueves 19 de junio, a las 09:30 hrs., en el Obispado de San Felipe.

Invitamos a todas las comunidades a sumarse con entusiasmo, oración y participación activa en este camino sinodal rumbo al 18 de octubre.

Reforestación y compromiso con la Casa Común en Casa Santísima Trinidad

El pasado viernes 23 de mayo, el equipo del Obispado de San Felipe vivió una hermosa jornada de cuidado del medio ambiente en los jardines de la Casa Santísima Trinidad, en un gesto concreto por la creación y el entorno.

Gracias a la generosa donación de plantas, arbustos, tierra de hoja y materiales por parte de la Dirección de Protección y Medio Ambiente (DIPMA), se realizó una actividad de reforestación y hermoseamiento de los jardines perimetrales del lugar, como signo de compromiso ecológico y espiritual.

🌿 Cada funcionario del obispado participó en la plantación de árboles y asumió el compromiso de apadrinar y cuidar una plantita, como signo de responsabilidad y conciencia ecológica. Esta acción busca no solo embellecer el entorno, sino también sensibilizar sobre la importancia del cuidado de la Casa Común, tal como nos lo recuerda el Papa Francisco en Laudato Si’.

🙏 Damos gracias a Dios por esta iniciativa y por todos quienes creen que proteger el medio ambiente también es un acto de fe y amor por la vida.

#CuidadoDeLaCreación #CasaComún #Reforestación #ObispadoSanFelipe #LaudatoSi #EcologíaIntegral #CompromisoVerde #IglesiaQueCuida #CapillaSantísimaTrinidad

Que toda vida humana sea acogida y cuidada sin excepción

Declaración del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile ante el anuncio de ingreso del proyecto de ley de aborto legal.


1. Tras hacerse pública la voluntad del Gobierno de ingresar un proyecto de ley para legalizar el aborto, reiteramos lo expresado en nuestra declaración del 2 de junio de 2024: “Lamentamos profundamente estas iniciativas, que atentan contra el valor sagrado e inviolable de la vida humana”. Insistimos en que la vida humana, desde su concepción hasta la muerte natural, posee una dignidad que debe ser siempre protegida y promovida.

2. Recordamos, con palabras del Papa Francisco, que “un ser humano es siempre sagrado e inviolable, en cualquier situación y en cada etapa de su desarrollo. Es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades” (Dignitas Infinita, 47, 2024). El argumentar un supuesto derecho a decidir sobre el cuerpo propio de las personas, no puede ignorar el hecho incuestionable sobre la existencia de otro ser humano, “único e irrepetible”, que también demanda respeto y cuidado. Sabemos que existen embarazos marcados por situaciones dolorosas y complejas; sin embargo, ningún acto de violencia puede justificarse como solución. Al mismo tiempo, es fundamental cultivar una profunda empatía hacia quienes enfrentan estas difíciles circunstancias, acompañándolas en cercanía, escucha y apoyo.

3. En un país que busca mayor justicia y dignidad para todos, pedimos no relativizar el valor de la vida humana, especialmente de los más indefensos. San Juan Pablo II señalaba que el aborto es un crimen “que ninguna ley humana puede pretender legitimar. Leyes de este tipo no sólo no crean ninguna obligación de conciencia, sino que, por el contrario, establecen una grave y precisa obligación de oponerse a ellas mediante la objeción de conciencia” (Evangelium Vitae, 73, 1995). Por ello, reiteramos el llamado a custodiar la vida de quien está por nacer.

4. Finalmente, hacemos nuestras las palabras del Papa León XIV en su reciente discurso al Cuerpo Diplomático: “nadie puede eximirse de favorecer contextos en los que se tutele la dignidad de cada persona, especialmente de aquellas más frágiles e indefensas, desde el niño por nacer hasta el anciano, desde el enfermo al desocupado, sean estos ciudadanos o inmigrantes”. Instamos a las autoridades y legisladores a ejercer su responsabilidad, promoviendo una sociedad verdaderamente inclusiva, donde toda vida humana, sin excepción, sea acogida y cuidada.

El Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile

+René Rebolledo Salinas
Arzobispo de La Serena
Presidente

+Ignacio Ducasse Medina
Arzobispo de Antofagasta
Vicepresidente

+Fernando Chomali Garib
Cardenal Arzobispo de Santiago

+Juan Ignacio González Errázuriz
Obispo de San Bernardo

+Cristían Castro Toovey
Obispo de Santa María de Los Ángeles
Secretario General

– Leer o descargar declaración en formato pdf

Fuente: Comunicaciones CECh
CECh, 24-05-2025

Documentos Adjuntos:

Padre Omar Orellana inicia nuevo servicio pastoral en Rinconada con fe, alegría y esperanza

Este domingo 25 de mayo, la comunidad de la Parroquia San José Obrero de Rinconada vivió una jornada llena de emoción, fe y fraternidad al celebrar la toma de posesión del Pbro. Omar Orellana Manríquez como nuevo párroco, en una eucaristía presidida por Monseñor Gonzalo Bravo Álvarez, obispo de la Diócesis de San Felipe, acompañado por sacerdotes y diáconos permanentes de la Diócesis.

El templo parroquial se llenó de fieles provenientes de Rinconada, de su anterior comunidad en La Asunción de Los Andes, y de otras zonas de la diócesis, quienes llegaron para acompañar este importante momento pastoral. La ceremonia también contó con la presencia de autoridades civiles y representantes del Ejército, entre ellos el alcalde de Rinconada, Juan Galdames Carmona, y los concejales José Montalva, Mauricio Roza, Gonzalo Miranda, José Fuentes y Wilson López, quienes se unieron a la comunidad en esta significativa celebración.

Durante la homilía, el obispo Gonzalo reflexionó a partir de las lecturas del día, destacando la figura del Paráclito, el Espíritu Santo prometido por Jesús. “Qué hermoso saber que no estamos solos, que Jesús nos deja al Espíritu para que esté siempre con nosotros”, expresó. El obispo explicó el sentido profundo de la palabra griega “paráclito”, desglosándola como “para” (junto) y “caleo” (llamar): “Llamar junto, llamar siempre. Eso nos deja Jesús: alguien a quien podemos llamar en las buenas, en las malas y en las más o menos”, dijo.

Con cercanía, agregó: “¡Ay de nosotros cuando creemos saberlo todo, cuando pensamos que tenemos respuestas para todo! Como dirían los jóvenes de hoy: ‘nos creemos ChatGPT’”. Luego animó al Padre Omar y a toda la comunidad a no perder nunca esa actitud de apertura y escucha al Espíritu. “Cuánta misión se puede confiar a ese Paráclito que siempre está con nosotros”, concluyó.

En sus primeras palabras como párroco, el Padre Omar Orellana agradeció la cálida acogida de la comunidad de San José Obrero, y expresó su compromiso de caminar junto a ella con sencillez, entrega y espíritu sinodal. También tuvo palabras de gratitud para su anterior comunidad en Los Andes, a quienes recordó con especial afecto.

Representantes parroquiales ofrecieron gestos y palabras de bienvenida, expresando su esperanza de crecer juntos en este nuevo camino pastoral. La celebración finalizó con un compartir fraterno en el patio del templo, el cual la comunidad junto al Liceo Bicentenario Parroquial Teresita de Los Andes, prepararon algunos números artísticos, danza folclórica, numero musical con el grupo Son D’ Esquina, y tambien presente al inicio y final, dando la bienvenida al nuevo párroco, la banda del Liceo, todo esto permitió  vivir un ambiente de alegría, cercanía y gratitud.

🙏 Que el Espíritu Santo —el Paráclito— acompañe siempre al Padre Omar y a la comunidad de Rinconada en esta nueva etapa pastoral. Que florezcan en ellos frutos de fe, servicio y comunión.

#TomaDePosesión #PadreOmarOrellana #SanJoséObrero #Rinconada #DiócesisDeSanFelipe #Paráclito #IglesiaQueCamina #EsperanzaYFe

170 años de misión, fe y entrega: Congregación del Buen Pastor celebra su presencia en San Felipe y Chile

El pasado viernes 23 de mayo, la ciudad de San Felipe vivió una jornada de profunda alegría, gratitud y memoria viva, al celebrarse los 170 años de la llegada de la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor a Chile y a este continente. Fue precisamente en esta ciudad donde, en 1854, las primeras hermanas del Buen Pastor dieron sus primeros pasos misioneros en América, sembrando una historia que hoy continúa floreciendo con fuerza y esperanza.

Este aniversario no solo marca una fecha significativa para la congregación, sino también un hito espiritual, cultural y social para la ciudad de San Felipe y para toda la Iglesia chilena. A través de los años, las Hermanas del Buen Pastor han llevado adelante su misión de acoger, acompañar y restaurar vidas con el carisma de Santa María Eufrasia Pelletier, fundadora de la congregación, con una entrega silenciosa y transformadora.

Para conmemorar este momento, la comunidad organizó un itinerario festivo que tuvo como momento culmen la Eucaristía Solemne de Acción de Gracias, celebrada en el Conjunto Patrimonial del Buen Pastor en San Felipe. Más de un centenar de personas participaron de esta misa llena de signos, símbolos y memoria agradecida.

Asistieron hermanas de la congregación activa y contemplativa, miembros del directorio de la Fundación Buen Pastor, colaboradores y trabajadoras del conjunto patrimonial, religiosas y religiosos de otras congregaciones, laicos vinculados a la misión, representantes de los colegios de la congregación provenientes de Quilpué, Santiago, Valparaíso y un emocionado grupo de exalumnas del Colegio Buen Pastor de San Felipe.

Uno de los momentos más significativos de la celebración fue la lectura de una carta enviada por el Centro Internacional de Espiritualidad del Buen Pastor en Angé, Francia, cuna de la congregación. Esta carta, traducida y leída por la Hna. Francisca, fue una muestra del profundo vínculo espiritual y de comunión que une a las hermanas de todo el mundo.

En su homilía, Monseñor Gonzalo Bravo Álvarez, obispo de la Diócesis de San Felipe, agradeció la fidelidad de las hermanas a lo largo de generaciones, destacando la valentía de aquellas primeras mujeres que, guiadas por el Espíritu, cruzaron continentes para evangelizar, y cuya misión sigue viva hoy, incluso a través de tantas que ya descansan en la eternidad. “Vaya que hermosa misión han cumplido… tantas que entregaron su vida por completo al amor de Cristo”, expresó con emoción.

La celebración contó también con la especial presencia del ex obispo de la diócesis, Mons. Manuel Camilo Vial, quien durante su episcopado acompañó de cerca la vida de esta congregación, y con representantes del mundo laico y autoridades que reconocen en esta historia un aporte invaluable al desarrollo social y espiritual del territorio.

Al finalizar la misa, las hermanas invitaron a los asistentes a un recorrido simbólico y cargado de memoria por los huertos del conjunto, la antigua gruta y el recientemente restaurado mausoleo, donde reposan los restos de religiosas y personas vinculadas a esta misión, testigos silenciosos de estos 170 años de entrega al Buen Pastor.

Como Diócesis de San Felipe, en este año en que celebramos nuestro Centenario, nos unimos con profundo agradecimiento al gozo jubilar de las Hermanas del Buen Pastor. Elevamos nuestra oración por quienes hoy continúan la misión, y damos gracias a Dios por tantas religiosas que han abrazado la eternidad con la convicción firme de haber vivido plenamente el Evangelio.

¡Gracias, Hermanas del Buen Pastor, por 170 años de fidelidad, consuelo y evangelización en estas tierras!

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Obispo Gonzalo Bravo en el Mercurio de Valparaíso “Arte Religioso en el Día del Patrimonio”

📖📰 Te invitamos a leer la columna de nuestro Obispo Mons. Gonzalo Bravo Álvarez en El Mercurio de Valparaíso

Este jueves 22 de mayo, en la edición impresa del Diario El Mercurio de Valparaíso, nuestro obispo diocesano comparte una profunda reflexión titulada:
“Arte Religioso en el Día del Patrimonio”.

🕊️ En ella, Mons. Gonzalo Bravo aborda, desde una mirada teológica y pastoral, el valor del arte y los espacios sagrados como expresión de una fe encarnada en la historia, que se manifiesta en templos, imágenes, signos y símbolos que forman parte de nuestra identidad como pueblo creyente.

🏛️ El texto nos invita a reconocer que el patrimonio religioso no es solo un vestigio del pasado, sino una herencia viva que habla de Dios, del pueblo que ora y celebra, y del compromiso que tenemos como Iglesia y sociedad en su cuidado, preservación y puesta en valor.

🙏 Te animamos a leer, compartir y reflexionar este mensaje, especialmente en el contexto del Día de los Patrimonios 2025, como una oportunidad para renovar nuestra conciencia histórica, espiritual y comunitaria.

📍Disponible en la edición impresa de El Mercurio de Valparaíso, jueves 22 de mayo.

#DíaDeLosPatrimonios #ArteReligioso #ObispoGonzaloBravo #DiócesisDeSanFelipe #IglesiaYPatrimonio #FeViva #MercurioDeValparaíso

Articulo

“Arte Religioso en el Día del Patrimonio”.

En un mundo que a menudo parece extraviado en la superficialidad o la indiferencia, el ser humano, creado a imagen y semejanza divina, anhela un encuentro profundo con la trascendencia. La Iglesia, consciente de este anhelo, redescubre y propone hoy con vigor la “Via Pulchritudinis”, el camino de la belleza, no como mero deleite estético, sino como una senda privilegiada hacia el encuentro con Dios.

Dentro de esta vía, el arte religioso emerge como una herramienta esencial. Lejos de ser un simple accesorio, la imagen sagrada es presentada como una “epifanía del misterio”, un “eco visible del Verbo encarnado”. Es una “ventana al infinito” y un “espacio de encuentro con lo eterno”, donde la belleza. sensible (estética) impulsa una transformación interior (ética), llevando de la contemplación a la conversión.

La capacidad transformadora del arte sacro se arraiga en una verdad bíblica fundamental: “ver transforma”.

Así como Moisés irradió la gloria de Dios tras contemplarla, el creyente que contempla la imagen de Cristo es “transformado en esa misma imagen”. La obra de arte no es pasiva; actúa como un “cincel de experiencia divino”, invitando a una “acogida existencial” que nos “desinstala” y orienta hacia nuestro destino eterno. Requiere apertura para dejarse “seducir” por lo que representa, trascendiendo la mera sensibilidad para encontrarse con Alguien.

La defensa del uso de imágenes en la fe cristiana tiene profundas raíces. Padres de la Iglesia como San Juan Damasceno (s.VIII) argumentaron que se venera al Creador encarnado, no la materia, y que la vista puede “elevar el alma a Dios”.

San Gregorio Magno (s.VII) las vio como un medio para instruir a los iletrados. Es una defensa teológica: si Dios asumió rostro humano, el arte puede ser “mediación de la gracia” y herramienta para evangelizar y transformar.

El Magisterio reciente confirma esta visión. Documentos vaticanos reconocen que una auténtica obra de arte cristiano es “potencialmente una puerta de entrada para la experiencia religiosa” y un “camino hacia el Misterio”, capaz de generar “experiencias auténticas de encuentro con Dios” y abrir los “ojos del espíritu y del corazón”.

Asimismo, la conexión entre bondad, belleza y deseabilidad, presente tanto en el hebreo (tôb: bueno) como en el ideal griego de la kalokagathía, subraya que lo bello y lo bueno se integran y reflejan el orden divino. El arte nos ayuda a reencontrar esta unión.

En definitiva, el arte religioso, comprendido como itinerario contemplativo, es un camino de “conversión interior”. No se detiene en lo visible, sino que guía al encuentro con la fuente de toda belleza: Dios. No es solo ornamento, sino “llamada”, “presencia”, “belleza que salva”. En la actualidad, sigue siendo una vía vital para la evangelización, capaz de despertar el alma y conducirla, silenciosamente, a una respuesta de fe y transformación. Aprovechemos este fin de semana del patrimonio (24-25 de mayo), para contemplar y, a la vez, dejarnos seducir por esa belleza que nos habla de la bondad de un Dios que nos ama y nos llama a ser sus hijas e hijos.

22 de Marzo 2025

Inventario patrimonial rescata la memoria y la fe de la Diócesis de San Felipe en el marco de su centenario

En el marco del centenario de la Diócesis de San Felipe, se presentó oficialmente el proyecto “Inventario y puesta en valor de los bienes culturales de la Diócesis de San Felipe”, una significativa iniciativa que busca proteger y dar a conocer el rico patrimonio religioso de esta Iglesia particular, que ha acompañado con fe y esperanza al pueblo de Aconcagua por cien años.

El proyecto fue liderado por el Museo Histórico de San Felipe —perteneciente a la Sociedad de Historia y Arqueología de Aconcagua—, el equipo a cargo, estuvo conformado por un grupo multidisciplinario de profesionales y colaboradores: Claudio Díaz, encargado del proyecto, María Luisa Castro, Elizabeth Stephens, José Luis Opazo, la restauradora Catalina Aravena y la gestora cultural Adela Cubillos, quien también es directora del Museo Histórico, con el respaldo del Obispado y el financiamiento de la Ley de Donaciones Culturales. Su ejecución permitió recorrer ocho parroquias y sus respectivas capillas, los lugares seleccionados para este paso inicial fueron: Parroquia Cristo de la Salud, Parroquia Santa Rosa de Lima (y Museo Espíritu Santo), Parroquia Sagrada Familia, Parroquia San Maximiano, Parroquia Catedral de San Felipe, Parroquia San José Obrero, Parroquia San Antonio de Padua y Parroquia Nuestra Señora de Andacollo. inventariando un total de 785 objetos religiosos de alto valor histórico, artístico y espiritual. Esta primera etapa representa cerca del 30% del territorio eclesial, sentando un precedente para nuevas etapas y futuros esfuerzos de conservación.

Entre los objetos registrados se encuentran esculturas, pinturas, vasos sagrados, ornamentos litúrgicos y mobiliario devocional, algunos con varios siglos de historia. Cada pieza fue documentada con rigurosos estándares internacionales establecidos por la UNESCO, incluyendo ficha técnica, estado de conservación y ubicación.

«Estos objetos no son solo testimonios del pasado, sino que expresan la fe viva de nuestras comunidades, el caminar del Pueblo de Dios, sus oraciones, alegrías y sufrimientos. Son parte del alma espiritual de nuestro valle», señaló Claudio Díaz, responsable del proyecto.

El martes 20 de mayo, el obispo de San Felipe, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, recibió de manos de la investigadora María Luisa Castro el primer ejemplar de este inventario, que consta de cuatro volúmenes. En la ocasión, el pastor diocesano expresó su agradecimiento:
«Doy gracias a Dios y a todas las personas que hicieron posible este hermoso proyecto. Qué bonito es que esta obra esté inserta en el contexto del centenario diocesano. Es un regalo para toda la comunidad, que nos ayuda a mirar con esperanza el futuro, sin olvidar nuestras raíces», afirmó.

Además de proteger físicamente estos bienes, el proyecto abre una necesaria reflexión pastoral sobre la gestión y el cuidado del patrimonio eclesiástico. Se propone avanzar hacia protocolos claros para su conservación, más allá del paso del tiempo o de los encargados pastorales. En este sentido, se reconoce la importancia de una mirada comunitaria, donde sacerdotes y laicos asuman juntos la responsabilidad de custodiar este legado de fe.

Los resultados del trabajo serán publicados en formato digital gratuito, disponible próximamente en el sitio web del Museo Histórico de San Felipe y tambien en la web de la Diócesis de San Felipe. Cada parroquia recibirá también un informe personalizado con respaldo digital, lo que permitirá actualizar y proyectar intervenciones futuras, como restauraciones o exposiciones.

Este inventario, más que una recopilación técnica, se transforma en un gesto de memoria viva y de gratitud a Dios por el caminar de esta Iglesia local. A pocos meses de la celebración oficial del centenario, se erige como una de las acciones más significativas, que fortalece la identidad cultural y espiritual del Aconcagua, y deja una huella perdurable para las nuevas generaciones de fieles.

Fuente Museo Histórico de San Felipe

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