Tras siete meses de trabajo y acompañamiento, la Pastoral Social Cáritas de la Diócesis de San Felipe realizó el cierre del proyecto “Juntos por una vida mayor y mejor”, financiado por el Fondo Nacional de Cuaresma. La iniciativa benefició a personas mayores residentes de las Viviendas Tuteladas de SENAMA en La Ligua, mediante talleres de apoyo físico, estimulación cognitiva y conocimientos sobre plantas medicinales, promoviendo su bienestar integral y una mejor calidad de vida.
Una significativa jornada de encuentro y gratitud se vivió este martes 27 de octubre, con motivo del cierre del proyecto “Juntos por una vida mayor y mejor”, iniciativa desarrollada por la Pastoral Social Cáritas de la Diócesis de San Felipe, gracias al financiamiento del Fondo Nacional de Cuaresma.
La actividad se realizó en las Viviendas Tuteladas de SENAMA de La Ligua, espacio donde durante siete meses se desarrolló un proceso de acompañamiento a las personas mayores residentes, mediante distintas acciones orientadas a fortalecer su bienestar físico, cognitivo y personal.
Este proyecto permitió generar espacios de aprendizaje, participación y cuidado, respondiendo a necesidades propias de esta etapa de la vida y promoviendo la autonomía, la integración y el envejecimiento activo.
Siete meses de talleres y acompañamiento integral
Durante su ejecución, el proyecto contempló tres líneas de trabajo, desarrolladas por profesionales de distintas áreas, quienes pusieron sus conocimientos al servicio de las personas mayores.
Una de ellas fue el taller de apoyo kinesiológico, a cargo de la kinesióloga Camila Leiva, orientado al bienestar físico de los participantes y al fortalecimiento de sus capacidades de movimiento y autonomía.
Asimismo, se desarrolló un taller de apoyo psicocognitivo, dirigido por la fonoaudióloga Melissa Sandoval, que permitió trabajar aspectos relacionados con la estimulación cognitiva y el desarrollo de habilidades que favorecen la vida cotidiana.
A estas actividades se sumó el taller de plantas medicinales, impartido por la agrónoma Nicol Salazar, instancia que ofreció un espacio de aprendizaje y acercamiento a los conocimientos relacionados con el uso y las propiedades de distintas plantas.
En conjunto, estas experiencias permitieron ofrecer un acompañamiento desde diversas dimensiones del bienestar, reconociendo la importancia de generar oportunidades de participación y aprendizaje para las personas mayores.
Un trabajo sostenido gracias al compromiso pastoral
Un papel fundamental en el desarrollo de esta iniciativa correspondió a Pamela Hernández, agente pastoral, catequista y encargada de Acción Social Parroquial de la Parroquia Santo Domingo de Guzmán de La Ligua, quien asumió la ejecución y coordinación del proyecto durante sus siete meses de funcionamiento.
Su labor permitió organizar las distintas actividades, coordinar el trabajo de las profesionales y acompañar de manera permanente el desarrollo de los talleres, contribuyendo al cumplimiento de los objetivos propuestos.
Desde la Pastoral Social Cáritas se destacó especialmente su entrega, compromiso y profesionalismo, así como su disposición para llevar adelante una iniciativa que vincula el servicio pastoral con la atención de necesidades concretas de las personas mayores.
Este trabajo constituye también una expresión del compromiso social de las comunidades parroquiales, que mediante sus agentes pastorales buscan acompañar y contribuir al bienestar de las personas, especialmente de quienes requieren mayores espacios de atención y cercanía.
Personas mayores expresaron su deseo de continuar durante 2027
Uno de los aspectos más significativos de la jornada de cierre fue la valoración expresada por las propias personas mayores que participaron de los talleres.
Durante el encuentro, los residentes manifestaron su satisfacción con las actividades realizadas y expresaron su deseo de que el proyecto “Juntos por una vida mayor y mejor” pueda tener continuidad durante 2027, reconociendo la importancia de mantener estos espacios de acompañamiento y aprendizaje.
Esta solicitud representa una valoración positiva del trabajo desarrollado durante los siete meses y pone de manifiesto el interés de los participantes por seguir contando con iniciativas que contribuyan a su bienestar y calidad de vida.
Marcela Pérez: el desafío de generar oportunidades que favorezcan la autonomía y el bienestar
La delegada de la Pastoral Social Cáritas de la Diócesis de San Felipe, Marcela Pérez Henríquez, valoró el cierre de esta iniciativa, destacando la importancia de desarrollar proyectos que respondan a necesidades concretas de las personas mayores y que promuevan su participación activa.
En su reflexión, resaltó que el acompañamiento a las personas mayores también implica reconocer sus capacidades, experiencias y derecho a seguir desarrollándose, generando oportunidades que favorezcan su autonomía y bienestar.
Asimismo, puso de relieve el aporte de las profesionales que participaron en los talleres y el compromiso de Pamela Hernández en la coordinación de las actividades, señalando la importancia de articular esfuerzos entre la acción pastoral y los conocimientos profesionales para entregar respuestas integrales a las comunidades.
La delegada también valoró el interés de los residentes por continuar con el proyecto durante el próximo año, considerando que su participación y opinión constituyen elementos fundamentales para orientar futuras iniciativas de acompañamiento social.
Una experiencia que fortalece el compromiso con las personas mayores
Con el cierre de “Juntos por una vida mayor y mejor”, la Pastoral Social Cáritas San Felipe concluye siete meses de trabajo en las Viviendas Tuteladas de SENAMA de La Ligua, reafirmando su compromiso con la promoción de la dignidad, el bienestar y la participación de las personas mayores.
La experiencia permitió demostrar la importancia de impulsar iniciativas que integren distintas áreas de apoyo y que reconozcan a las personas mayores como protagonistas de su propio desarrollo.
Desde la Pastoral Social Cáritas se agradece especialmente a las personas mayores que participaron con entusiasmo en cada actividad, a las profesionales responsables de los talleres y a Pamela Hernández por su dedicación y compromiso durante la ejecución del proyecto.
Como Iglesia de la Diócesis de San Felipe, celebramos estas iniciativas que hacen visible el compromiso de nuestra Pastoral Social con la dignidad humana, promoviendo una sociedad donde las personas mayores sean reconocidas, valoradas y acompañadas en cada etapa de sus vidas.



