El próximo domingo 18 de octubre, la Iglesia en Chile celebrará el Domingo Universal de Misiones (DUM), bajo el lema “Unidos en Cristo, unidos en la misión”. Para la Diócesis de San Felipe será una jornada especialmente significativa, ya que coincidirá con la celebración de sus 101 años de vida diocesana, uniendo la acción de gracias por su historia con la renovación de su vocación misionera.
La Iglesia de la Diócesis de San Felipe se prepara para unirse este próximo domingo 18 de octubre a la celebración del Domingo Universal de Misiones (DUM) 2026, jornada que cada año invita a los católicos de todo el mundo a renovar su compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia.
Este año, la Jornada Mundial de las Misiones estará acompañada por el lema “Unidos en Cristo, unidos en la misión”, escogido por el Papa León XIV. La invitación pone en el centro la comunión con Jesucristo como fuente de toda misión y recuerda que anunciar el Evangelio es una tarea que compromete a toda la Iglesia.
La celebración de 2026 posee además una particular relevancia para la Iglesia universal, al cumplirse 100 años de la institución de la Jornada Mundial de las Misiones, establecida por el Papa Pío XI en 1926. Un siglo después, esta jornada continúa convocando a las comunidades católicas a sostener la misión mediante la oración y la colaboración concreta con la labor evangelizadora desarrollada en diferentes lugares del mundo.
Una fecha especial para la Diócesis de San Felipe
Para nuestra Iglesia particular, el DUM tendrá este año un significado aún mayor. El 18 de octubre coincidirá con el 101.º aniversario de la Diócesis de San Felipe, transformando la jornada en una oportunidad para agradecer el camino recorrido y, al mismo tiempo, renovar el compromiso con la misión que continúa hacia el futuro.
Celebrar más de un siglo de vida diocesana no significa solamente volver la mirada hacia la historia, sino reconocer el testimonio de tantas generaciones de obispos, sacerdotes, diáconos, religiosas, religiosos y laicos que han anunciado el Evangelio y servido a las comunidades de los valles de Aconcagua y Petorca.
En este contexto, el lema del DUM adquiere una resonancia particular: “Unidos en Cristo, unidos en la misión”. Una invitación a continuar construyendo una Iglesia diocesana en comunión, capaz de salir al encuentro de las personas y hacer presente a Jesucristo en las distintas realidades de nuestro territorio.
Niños y adolescentes también son protagonistas de la misión
Esta vocación misionera encuentra una expresión especial en la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM), una de las Obras Misionales Pontificias que promueve entre niños y adolescentes una espiritualidad abierta a la misión universal de la Iglesia, ayudándolos a descubrir que ellos también pueden rezar, compartir y anunciar a Jesús.
En nuestra Diócesis esta presencia se hace concreta, entre otras experiencias, en la comunidad de Infancia y Adolescencia Misionera del Colegio Marie Poussepin de Putaendo y en la IAM del Colegio María Auxiliadora de Los Andes.
Su caminar recuerda a toda la comunidad diocesana que la misión no tiene edad y que niños y adolescentes no son solamente destinatarios de la evangelización, sino también protagonistas capaces de compartir la alegría del Evangelio en sus familias, colegios y comunidades.
Por ello, de cara al próximo 18 de octubre, la invitación se extiende a parroquias, capillas, colegios, movimientos, comunidades religiosas y agentes pastorales para vivir activamente el DUM, incorporando en sus celebraciones la oración por los misioneros y por las comunidades donde la Iglesia desarrolla su labor evangelizadora.
Será también una ocasión para recordar que cada bautizado participa de esta misión. Algunos son enviados a lugares lejanos; otros la viven diariamente en sus familias, trabajos, comunidades y ambientes cotidianos. Todos, desde distintas vocaciones y servicios, están llamados a anunciar a Jesucristo.
Así, el próximo 18 de octubre, dos acontecimientos se encontrarán en una misma celebración: el Domingo Universal de Misiones y los 101 años de la Diócesis de San Felipe. Una oportunidad para dar gracias por el camino recorrido y renovar, con esperanza, la tarea que permanece por delante.
Unidos en Cristo y unidos en la misión, celebremos nuestra historia mirando hacia el futuro con un corazón cada vez más misionero.