La comunidad parroquial de Santa Rosa vivió este domingo 6 de septiembre una celebración marcada por la fe, la interculturalidad y la acogida, en el marco del Día Nacional del Migrante, que en Chile se conmemora cada primer domingo de septiembre.
En un ambiente de encuentro y fraternidad, la comunidad de la Parroquia Santa Rosa celebró este domingo 6 de septiembre la Eucaristía con motivo del Día Nacional del Migrante, celebración que se vivió conjuntamente con la Catequesis Familiar de la comunidad.
La jornada permitió reconocer y valorar la presencia de numerosas familias migrantes que forman parte de la comunidad parroquial, quienes participaron activamente de la celebración y compartieron la Eucaristía como una sola comunidad, poniendo en común sus historias, culturas y experiencias de fe.
La celebración se convirtió así en un espacio de interculturalidad y oración, recordando que la Iglesia está llamada a ser casa de acogida para todas las personas, promoviendo la dignidad, los derechos humanos y la integración de quienes han debido dejar sus países y comenzar una nueva vida en Chile.
En la Eucaristía también participó la Delegación Episcopal para la Pastoral Social Cáritas San Felipe, encabezada por su delegada episcopal, Marcela Pérez, acompañando esta celebración y reafirmando el compromiso de la Iglesia diocesana con las personas migrantes y sus familias.
Al finalizar la Eucaristía, la comunidad rezó la Oración del Migrante, poniendo en las manos de Dios a quienes han emprendido caminos de búsqueda de nuevas oportunidades, así como también a sus familias y comunidades de origen.
Marcela Pérez agradeció especialmente a la comunidad de Santa Rosa por haber acogido esta celebración y al párroco, padre Juan Cortez, por su disposición para vivir este día como una oportunidad de encuentro y acogida. Asimismo, destacó la importancia de que esta conmemoración no quedara solamente como una celebración puntual, sino que ayudara a fortalecer un acompañamiento permanente de la Iglesia hacia los hermanos y hermanas migrantes, reconociéndolos como parte viva de nuestras comunidades.
De esta manera, la celebración del Día Nacional del Migrante en la Parroquia Santa Rosa expresó que la fe también se construye desde el encuentro entre culturas, donde cada familia aporta su historia, sus dones y su experiencia de Dios a la vida de la comunidad cristiana.