La celebración, presidida por Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, puso en el centro la esperanza, la dignidad de las personas privadas de libertad y el compromiso de la Iglesia con los procesos de reinserción.
En el contexto del Día de la Reinserción Social, el pasado viernes 10 de julio se celebró una significativa Eucaristía en el Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Los Andes, instancia que reunió a internos e internas del recinto en un momento de oración, encuentro y esperanza.
La celebración fue presidida por nuestro obispo diocesano, Mons. Gonzalo Bravo Álvarez, acompañado por el equipo de la Pastoral Penitenciaria de Los Andes, la Delegación Episcopal para la Pastoral Social Caritas San Felipe y profesionales de la Unidad Técnica de Reinserción del establecimiento penitenciario, reafirmando el compromiso de la Iglesia con quienes viven procesos de privación de libertad y buscan reconstruir sus proyectos de vida.
Durante la Eucaristía, nuestro pastor diocesano invitó a los presentes a descubrir que el amor de Dios nunca abandona a sus hijos y que siempre existe un camino de reconciliación, conversión y esperanza. Recordó que toda persona conserva su dignidad y que la misericordia de Dios es capaz de abrir nuevas oportunidades para quienes desean comenzar de nuevo.
Uno de los momentos más emotivos de la celebración fue la participación del coro conformado por personas privadas de libertad, quienes animaron la liturgia con su música. Este grupo musical, que se encuentra en proceso de formación junto a un profesor de música, representa una valiosa iniciativa que favorece el desarrollo de talentos, el trabajo en equipo y la reinserción social a través del arte y el servicio a la comunidad.
Finalizada la celebración, se desarrolló una reunión de trabajo encabezada por Mons. Gonzalo Bravo, en la que participaron la delegada episcopal para la Pastoral Social Caritas San Felipe, Marcela Pérez; el encargado de la Pastoral Penitenciaria Los Andes, Rolando Fernández; la jefa de la Unidad Técnica, Silvana Páez; y el alcaide del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Los Andes, junto a integrantes del equipo pastoral.
El encuentro permitió compartir los principales lineamientos de la Pastoral Penitenciaria y presentar las acciones que se proyectan para el segundo semestre de 2026, fortaleciendo el trabajo colaborativo entre la Iglesia y Gendarmería en favor de los procesos de acompañamiento espiritual y reinserción.
Al término de la jornada, Rolando Fernández, encargado de la Pastoral Penitenciaria de Los Andes, valoró profundamente la celebración.
“Ha sido muy satisfactorio participar de esta Eucaristía. Contar con la presencia de nuestro obispo siempre es un gesto que los internos valoran profundamente. Llevamos un tiempo importante acompañando esta realidad y sabemos que cada encuentro es un desafío, pero también una oportunidad para descubrir el rostro de Cristo en quienes más necesitan esperanza. Ver el agradecimiento de los internos nos confirma que esta pastoral sigue siendo un verdadero signo del amor de Dios.”
Como Iglesia Diocesana, la Pastoral Penitenciaria continúa desarrollando una silenciosa pero valiosa labor de acompañamiento humano y espiritual, promoviendo espacios donde el Evangelio se convierte en una oportunidad concreta para reconstruir vidas, fortalecer la esperanza y recordar que toda persona está llamada a experimentar la misericordia de Dios y la posibilidad de un nuevo comienzo.