En un ambiente de profundo recogimiento, fe y esperanza, la Diócesis vivió intensamente la conmemoración de la Semana Santa, marcada por diversos signos pastorales que hicieron presente a Cristo en medio de las realidades humanas. Uno de los gestos más significativos se desarrolló el pasado Viernes Santo en el Hospital San Juan de Dios de Los Andes, donde se llevó a cabo un Vía Crucis que unió oración, dolor y consuelo en un mismo caminar.
La iniciativa fue animada por voluntarias de Cáritas, junto al decano de Los Andes, el presbítero Omar Orellana, quienes recorrieron las distintas dependencias del recinto hospitalario meditando las 14 estaciones del camino de Jesús hacia la cruz. Este recorrido permitió llevar un mensaje de fe y cercanía a pacientes, funcionarios de la salud y personal administrativo, quienes se unieron con respeto y devoción a este momento de oración.
Durante la jornada, que contó también con la presencia de la directora del establecimiento, Sra. Ana Lazcano, se vivieron instantes de profunda espiritualidad. En medio del dolor y la fragilidad que muchas veces habitan en un hospital, el Vía Crucis se transformó en un signo concreto de la presencia de Cristo sufriente, que camina junto a quienes enfrentan la enfermedad, el cansancio y la incertidumbre.
En este contexto, el padre Omar Orellana tuvo la oportunidad de administrar el sacramento de la Unción de los Enfermos, llevando consuelo espiritual y fortaleza a quienes más lo necesitaban. Asimismo, compartió momentos de oración personal con pacientes, haciendo visible el rostro misericordioso de la Iglesia que acompaña, escucha y sostiene.
Este gesto pastoral cobra un significado aún más profundo en el Viernes Santo, día en que la Iglesia contempla la pasión y muerte del Señor. Llevar este signo al interior de un hospital es reconocer que la cruz de Cristo se hace presente hoy en tantos rostros concretos, pero también que la esperanza de la Resurrección ilumina incluso los momentos más oscuros.
Desde la Diócesis se agradece sinceramente a la administración del Hospital San Juan de Dios de Los Andes por abrir sus puertas a esta significativa acción pastoral, así como a todo el personal de salud y administrativo que se hizo parte de este momento, acogiendo con respeto y disposición este espacio de fe que fortalece el espíritu y renueva la esperanza.


