El viernes 5 de diciembre, los equipos del Voluntariado Cáritas de San Felipe, Los Andes y Llay Llay se reunieron en la Casa Pastoral Santa Rosa, antiguo Monasterio Carmelita, para celebrar su tradicional retiro de fin de año, un espacio profundamente esperado por la comunidad que sirve día a día a los más necesitados.
La jornada estuvo marcada por un clima de fraternidad, espiritualidad y comunión, inspirado en el pasaje evangélico de los Discípulos de Emaús, donde el Señor se hace compañero de camino, ilumina, anima y renueva la esperanza de quienes lo escuchan y comparten la mesa con Él.
El retiro fue guiado por el teólogo Pablo Errazuriz, reconocido formador de la Arquidiócesis de Santiago, quien ya en años anteriores había acompañado encuentros de formación y reflexión para Cáritas. Durante su exposición, abordó claves espirituales para el servicio pastoral y profundizó en el tiempo litúrgico de Adviento, invitando a los voluntarios a vivir la próxima Navidad con un corazón dispuesto, abierto a la llegada del Señor que renueva todas las cosas.
Al finalizar la reflexión, la comunidad celebró la Santa Eucaristía, que tuvo un doble sentido: coronar la jornada y vivir de manera especial el Primer Viernes de Mes, día dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, patrono del Voluntariado Cáritas. La misa fue presidida por el asesor espiritual del voluntariado, el padre Roberto Gilbo CSC, quien agradeció la labor generosa y silenciosa que este equipo pastoral realiza en las distintas comunidades.
Este retiro constituye una de las últimas actividades de Cáritas en el año, quedando solo pendiente la tradicional Misa de Navidad, momento que cierra el itinerario anual de servicio, oración y entrega al estilo de Jesús Buen Samaritano.
Fuente Voluntariado Cruzada Caritas Diócesis de San Felipe






