Queridos peregrinos, hermanos y hermanas en la fe,
¡Qué alegría inmensa nos convoca hoy! En este lugar bendito, la Casa de Espiritualidad de Auco, damos inicio a la jornada culmine de celebración de nuestros 100 años como Diócesis de San Felipe.
Y qué mejor manera de celebrar un siglo de fe que hacerlo junto a nuestra querida Santa Teresa de Los Andes, en su Santuario, este lugar santo donde el cielo y la tierra se encuentran. ¡Sintamos su espíritu de santidad y juventud! ¡Sean todos bienvenidos a su casa!”
A lo largo de este día, este Santuario se transforma en un verdadero oasis de comunión para todas las edades. Hemos preparado un sinfín de actividades para que cada uno de ustedes pueda vivir esta fiesta diocesana de una manera única.
Los invitamos a recorrer, a compartir y a celebrar. A renovar juntos la promesa de fe que nos une como Iglesia en el Valle de Aconcagua, bajo la intercesión de Santa Teresa de Los Andes. Que el gozo de estos 100 años se sienta en cada rincón, en cada sonrisa y en cada encuentro fraterno.
¡Hoy la fiesta es nuestra, la historia la escribimos juntos y la alegría es de Dios! A celebrar con el corazón abierto en este hermosa Casa de Espiritualidad del Santuario de Auco. ¡Que sea una jornada inolvidable para todos!.


