Con profundo espíritu de gratitud y comunión, el pasado fin de semana del 26 y 27 de julio, se celebraron en distintos puntos de nuestra diócesis las Eucaristías en el marco de la V Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores, convocada por el Papa León XVI bajo el lema: «Feliz el que no ve desvanecerse su esperanza» (Si 14,2).
Estas celebraciones se realizaron en comunidades de personas mayores de los Decanatos de San Felipe y Los Andes, en un gesto de reconocimiento, afecto y cercanía hacia quienes han sido pilares de la vida familiar, social y eclesial.
La Pastoral Social Diocesana tuvo un rol fundamental en la motivación y organización de estos encuentros, reafirmando, como cada año, su compromiso con la promoción de una cultura del cuidado y del encuentro intergeneracional. A través de signos litúrgicos, palabras de aliento y gestos de cariño, se buscó concientizar sobre el valor y la dignidad de los abuelos y personas mayores en nuestra Iglesia local.
Estas celebraciones, llenas de emoción y recogimiento, recordaron a toda la comunidad diocesana la importancia de acompañar, escuchar y agradecer la sabiduría y el testimonio de fe que los mayores nos ofrecen día a día.






