El próximo 29 de mayo, Solemnidad de la Ascensión del Señor, se celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, este año bajo el lema «Escuchar con los oídos del corazón».
El papa Francisco observa que la reflexión de este año, complementa el mensaje del año anterior «Ven y lo verás» (Jn 1,46). Comunicar encontrando a las personas donde están y como son. En esta ocasión pide al mundo de la comunicación que aprenda a escuchar de nuevo.
En este sentido, advirtió que “estamos perdiendo la capacidad de escuchar a quien tenemos delante, sea en la trama normal de las relaciones cotidianas, sea en los debates sobre los temas más importantes de la vida civil”
Al mencionar que en este tiempo la escucha está experimentando un nuevo e importante desarrollo en el campo comunicativo e informativo, a través de las diversas ofertas, también confirma que el escuchar sigue siendo esencial para la comunicación humana.
“Todos tenemos oídos, pero muchas veces incluso quien tiene un oído perfecto no consigue escuchar a los demás. Existe realmente una sordera interior peor que la sordera física. La escucha, en efecto, no tiene que ver solamente con el sentido del oído, sino con toda la persona”.
La “infodemia” generada por la desconfianza
Señala que la desconfianza que genera la llamada la “información oficial” ha provocado también una “infodemia”, dentro de la cual cada vez es más difícil hacer creíble y transparente el mundo de la información. “Es preciso disponer el oído y escuchar en profundidad, especialmente el malestar social acrecentado por la disminución o el cese de muchas actividades económicas”.
El Papa anima a derribar ese muro de desilusión y cinismo que se ha levantado entre la gente común, seguramente alimentado por la pandemia. “La pandemia ha golpeado y herido a todos y todos necesitan ser escuchados y consolados. La escucha también es fundamental para una buena información”.
Escucharse en la Iglesia
Resalta también que al interior de la Iglesia hay mucha necesidad de escuchar y de escucharnos. “Nosotros los cristianos olvidamos que el servicio de la escucha nos ha sido confiado por Aquel que es el oyente por excelencia, a cuya obra estamos llamados a participar” y asegura que, en la acción pastoral, la obra más importante es “el apostolado del oído”, por tanto, agrega se debe “escuchar antes de hablar”.
Redescubrir una Iglesia sinfónica
Como preparación para el sínodo previsto en el 2023, la Iglesia ha iniciado ya las consultas sinodales, al respecto de este tema, el Pontífice dijo que ojalá sea la ocasión para que se dé una escucha recíproca.
“La comunión no es el resultado de estrategias y programas, sino que se edifica en la escucha recíproca entre hermanos y hermanas” (…) Conscientes de participar en una comunión que nos precede y nos incluye, podemos redescubrir una Iglesia sinfónica, en la que cada uno puede cantar con su propia voz acogiendo las de los demás como un don, para manifestar la armonía del conjunto que el Espíritu Santo compone”, puntualiza el Santo Padre.