Este 1 de octubre, la Iglesia de la Diócesis de San Felipe comenzará a vivir el Mes de la Familia bajo el lema “Todas las familias en el corazón de Dios”. La Delegación Episcopal para la Familia ha preparado diferentes recursos para acompañar este tiempo, entre ellos el “Altar Familiar 2026”, del cual ya se han distribuido más de 7.000 ejemplares entre parroquias, colegios y comunidades de los tres decanatos.
Con una invitación a reencontrarse, regalarse tiempo y recuperar la oración en el hogar, este jueves 1 de octubre la Diócesis de San Felipe dará inicio al Mes de la Familia 2026, un tiempo que buscará poner nuevamente en el centro la vida, los desafíos y la riqueza de las familias presentes en las distintas comunidades.
Este año, el camino diocesano estará acompañado por el lema “Todas las familias en el corazón de Dios”, expresión que busca recordar que cada realidad familiar está llamada a sentirse acogida, acompañada y parte de la vida de la Iglesia.
Como ha ocurrido durante los últimos años, la Delegación Episcopal para la Familia será la encargada de animar este mes. Para ello, durante las semanas previas, sus integrantes se han desplegado por los tres decanatos de la Diócesis, visitando comunidades y promoviendo los diferentes recursos preparados para que octubre pueda vivirse también al interior de los hogares.
Uno de los principales signos será nuevamente el “Altar Familiar 2026”, material preparado para disponer en un lugar significativo de la casa y favorecer momentos de encuentro y oración entre sus integrantes.
Este año, el altar incorpora la Oración de la Familia y la Bendición de los Hijos, además de un pequeño rompecabezas pensado especialmente para que los niños puedan involucrarse de manera sencilla y cercana. Junto con ello, se entrega un librillo de oración, preparado para acompañar diariamente a las familias durante este mes.
Como novedad, al reverso del altar se incorporó también información de apoyo a la Pastoral del 1% de la Diócesis de San Felipe, permitiendo conocer esta forma de colaboración y acceder a la información necesaria para realizar el aporte.
Más de 7.000 altares distribuidos en la Diócesis
La acogida que ha tenido este material ha sido especialmente significativa durante 2026. En las últimas semanas, el equipo de la Delegación Episcopal para la Familia ha distribuido más de 7.000 altares familiares, respondiendo a las solicitudes provenientes principalmente de parroquias y comunidades, pero también de establecimientos educacionales que han querido sumarse a esta iniciativa.
El matrimonio a cargo de la Delegación Episcopal para la Familia, Andrés Figari y Pilar Báez, valoró especialmente esta respuesta y agradeció a quienes han hecho posible que el material pueda llegar a miles de hogares.
“Estamos muy contentos con la distribución y agradecemos a las comunidades parroquiales y también a los colegios que nos han contactado para solicitar altares. Nos ha sorprendido gratamente esta acogida. Si bien no todas las comunidades parroquiales lo han solicitado, sí lo ha hecho una gran mayoría y esperamos que este recurso pueda realmente animar la oración cotidiana en las familias y, sobre todo, que sea utilizado”, expresaron.
Asimismo, destacaron el trabajo desarrollado por quienes integran la Delegación durante estas últimas jornadas, especialmente en la preparación y distribución de los materiales.
“Queremos agradecer al equipo de la Delegación, que durante estos días ha estado trabajando arduamente para distribuir los altares, responder lo antes posible y cumplir con los pedidos y los tiempos que las comunidades necesitan”, señalaron.
Pero más allá del material preparado, el propósito del Mes de la Familia apunta a algo mucho más cotidiano y esencial: volver a encontrarse dentro del hogar.
Andrés y Pilar invitaron especialmente a las familias a detener por algunos momentos el ritmo habitual de cada jornada y generar espacios de calidad entre sus integrantes.
“Como matrimonio queremos animar a cada familia a darse un tiempo y regalarse un tiempo de calidad. Puede ser a través de la oración, pero también de la conversación que muchas veces se pierde en el día a día. Encontrarnos con nuestros hijos, hermanos, padres, abuelos o nietos también es una manera de cuidarnos y fortalecer nuestros vínculos”, agregaron.
De esta manera, durante octubre la Pastoral Familiar buscará que el lema “Todas las familias en el corazón de Dios” no quede solamente como una frase, sino que pueda traducirse en pequeños gestos dentro de cada hogar: sentarse juntos, conversar, escucharse, bendecir a los hijos, rezar por quienes atraviesan dificultades y agradecer por quienes forman parte de nuestra historia familiar.
La Iglesia de la Diócesis de San Felipe inicia así este nuevo Mes de la Familia poniendo en el corazón de su oración las distintas realidades familiares presentes en sus comunidades y confiándolas al amor de Dios.
Que octubre sea una oportunidad para volver a encontrarnos en casa, fortalecer nuestros vínculos y descubrir que, en medio de nuestras distintas historias y realidades, todas las familias tienen un lugar en el corazón de Dios.






















