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Diócesis de San Felipe

“La felicidad más plena esta en el servicio y en una vida de oración” diácono en tránsito Diácono López Encina

Entrevista realizada al Diego López Encina, diacono en tránsito, quien será ordenado presbítero de la Iglesia el próximo sábado 07 de noviembre.

¿Cómo nace tu vocación?

“Como el final de un proceso largo, puedo decir que son distintos los momentos a lo largo de toda la vida que me fueron marcando. Si puedo decir que  hay una experiencia fundamental y fuerte en la fe de la familia, en la fe en torno a la religiosidad popular desde niño. Ahí pude sentir también una experiencia de fe, de sensibilidad hacia lo religioso, junto a las grutas que hemos tenido en la casa, tanto de mis abuelas como en la que hicieron mis padres, también en la mía, en la oración diaria, en prender una vela, en las fiestas patronales que marcan la historia de La Ligua, las fiestas religiosas de Placilla y de Valle Hermoso, desde la Virgen nace una vocación muy fuerte como está mamá que acompaña.  También me marca  Santa Teresita de los Andes por mi familia que es muy devota de ella. Así que la primera etapa se puede decir giro entorno a la religiosidad popular, esa fe fuerte heredada desde las abuelas Ana y Yolanda. También desde el acompañamiento de mi mamá y la participación de la Eucaristía, aunque no era muy frecuente, pero sí íbamos a la misa”.

¿Cómo te fuiste acercando a la Iglesia?

“Desde niño fui siempre cercano a lo religioso, no a la Iglesia como institución, pero sí hacia lo religioso. Y después de la Primera Comunión me quedé de acólito, participé en la pastoral de enfermo, la catequesis familiar, algún grupo juvenil, la pastoral juvenil de la diócesis. Entonces todo eso llevó a que lo que sentía que era un hobby o un pasatiempo de fin de semana se comenzó a ganar la vida. Y ahí nace la pregunta más fuerte esto que quiero siguiera siendo un pasatiempo o quiero entregarme por completo, y ahí comencé a sentir que la felicidad un poco más plena estaba en el servicio y estaba también en una vida de oración”.

¿Sientes que Dios te llamo a seguirlo?

“Creo que estuve muy dispuesto a decirle que sí al Señor, porque veía en la vocación grandes deseos. Y finalmente siento que el Señor llamó más fuerte en la experiencia de acompañar el dolor y que mi vida se convirtiera también en un motivo de bendición para los demás. Y este Dios que ama, que ama profundamente, que me salva, que me perdona, que me quiere, lo encontré en Jesús y también en la Iglesia. Ahí nació la vocación”.

¿Qué sacerdotes diocesanos dejaron huella en tu camino?

“Me gustaría recalcar la figura de dos sacerdotes que ya fallecieron el padre Mario Lazo y el padre Tristán Rocco. Su ejemplo, sobre todo su final de vida y de ministerio,  porque al igual que ellos quiero morir con las botas puestas como lo hicieron ellos y que quiero entregarme hasta el último día a la Iglesia. A ellos los recuerdo con gratitud, porque no conocí su cruz o su  vida completa, pero sí pude compartir con ellos hacia el final de su historia y me dieron el ejemplo que se puede vivir  sacerdote y se puede morir siendo sacerdote en compañía de la Iglesia, de los fieles y de entrega hacia los más sencillos”.

¿Cómo te has preparado la ordenación?

Después de la aceptación del Padre Gonzalo realicé el retiro de ordenación en el Seminario Pontificio de Santiago, junto a uno de los directores espirituales. Y además tuve la gracia de poder compartir esos días de oración y de preparación con otros hermanos de generación que van a ser ordenados, dos sacerdotes para Melipilla y uno para Rancagua.

¿Cuál será el lema sacerdotal?

El lema se ha ido cuajando durante la vida y finalmente va a hacer “Consuelen a mi pueblo”. Isaías 50-1. Es por esta insistencia de Dios de estar con los que más sufren y también poder ser posibilidad de consuelo para los demás. En esta necesidad del consuelo en él, en aquellos que han perdido a algún familiar y aquellos que se ven más debilitados por la edad, en aquellos que están decepcionados de la Iglesia, en aquellos que llegan a la parroquia queriendo que alguien lo escuche. O sea, veo que mi vida puede ser consuelo para los demás. Así que por eso el lema y también está en conexión con los consuelos que nos da el Señor.

 

 

Fuente: Oficina de Comunicaciones.

Obispos a pocos días del plebiscito del 25 de octubre

El Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile llama “a la ciudadanía a informarse adecuadamente sobre esta importante decisión para la vida democrática de Chile, a discernir en conciencia procurando el mayor bien para la sociedad en su conjunto, y a participar con confianza concurriendo con el voto”.

 

En mensaje publicado este viernes 9 de octubre, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile expresa que el próximo 25 de octubre deberemos decidir si aprobamos o rechazamos la propuesta de elaborar una nueva Constitución, que es la la ley fundamental que determina los principios sobre los cuales se funda el régimen político y social de la nación, por lo que tiene “una enorme relevancia para la sociedad y la vida de los habitantes del país”.

“Tomar parte en las decisiones electorales es una responsabilidad que nos corresponde asumir a cada persona, en forma libre e informada” señalan los obispos, enfatizando algunos puntos de la nueva carta encíclica del papa Francisco, “Fratelli tutti” (hermanos todos): “la política no puede renunciar al objetivo de lograr que la organización de una sociedad asegure a cada persona alguna manera de aportar sus capacidades y su esfuerzo” (FT 162).

El Comité Permanente recuerda que más allá de la ayuda individual, cuando una persona “se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en el campo de la más amplia caridad, la caridad política” (FT 180). Añaden a esa frase del papa, que “la participación política es un asunto de gran relevancia para quienes adherimos a la enseñanza social que la Iglesia propone, desde el evangelio de Jesucristo”.

“El respeto a la vida y la dignidad de cada persona, la promoción de la justicia y la solidaridad para superar las brechas socioeconómicas y culturales, y el amparo y protección a los grupos más vulnerables, son, entre otros, valores indispensables en la vida de un pueblo. Por eso no podemos ser indiferentes frente a el ejercicio de la responsabilidad cívica a la que somos convocados”, afirman los representantes del episcopado chileno.

Junto a ello, los obispos esperan cordura y responsabilidad cívica en estos días en “beneficio de la paz social y de los más desprotegidos de nuestra sociedad”, invitando a salvaguardar el derecho a las expresiones pacíficas y resguardar el cumplimento de las normas sanitarias. “No abramos espacios a la violencia, que sólo trae más dolor”, agregan.

A las autoridades y líderes del país, los obispos les piden actuar unidos y comprometidos en este proceso democrático, de manera que nadie se sienta amenazado o excluido. “Así como la paz social es fruto de la justicia, atender las demandas sociales también exige un liderazgo responsable y con altura de miras en una convivencia cívica, fraterna y dialogante. En Chile hay una gran diversidad de opciones y opiniones, pero su vocación es la unidad y su camino es la paz”.

Finalmente, los pastores piden a las comunidades un intenso tiempo de oración al Señor “para que este proceso se dé en un clima de confianza y de seguridad para todos” y que las necesidades de quienes más sufren sean el norte “de las decisiones que tomaremos”, añadiendo que como expresó Francisco, “Si hay que volver a empezar, siempre será desde los últimos” (FT 235).

– Ver texto completo del mensaje

Fuente: Comunicaciones CECh

Padre Luis Núñez agradeció a la PDI por recuperar carruaje sustraído del Convento de Curimón

Detectives de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medioambiente, BIDEMA, de la Policía de Investigaciones de Chile, en conjunto con el Ministerio Público, lograron recuperar  valioso carruaje, tipo calesa,  sustraídas desde la Iglesia y Convento de Curimón de San Felipe.

Consultado el Padre Luis Núñez sobre este hecho expresó “es una gran alegría y gran gozo poder tenerla nuevamente aquí en nuestro museo donde siempre debió estar, porque cuando una persona ofreció restaurarla y se la llevó, nunca pensamos que nos iba a suceder estas cosas, además que con todas las facilidades y todo lo que esta persona prometía como que la restauración sería gratuita y que no habría costo alguno para la iglesia pues se trataba de una ‘obra de caridad’, en relación a la fecha que estaba en este lugar era del tiempo de los Franciscanos este artefacto, era de los que se usaban en los años 1700 o sea en el siglo XVIII eran los típicos carros de los dueños de fundo”.

Según antecedentes aportados por la PDI, una mujer identificada con las iniciales T.A.B.B., quien registra antecedentes anteriores por apropiación indebida, se acercó en 2017 hasta dependencias de la Iglesia con la finalidad de ofrecer sus servicios como una supuesta restauradora y así ganar la confianza del párroco y administrador del recinto.

Con esta información y luego de un trabajo de análisis criminal, la policía civil pudo dar con el paradero de la detenida y así recuperar esta especie que en palabras del jefe de la Bidema Valparaíso, subprefecto Carlos Valenzuela “posee un valor comercial que es imposible de cuantificar, ya que constituye un objeto único, construido a inicios del 1700 y que está autentificado por el Servicio Nacional de Patrimonio Cultural como original, lo que le concede un alto valor patrimonial para el Estado de Chile”.

Fuente: Oficina de comunicaciones

Pastoral del Colegio Pumanque de San Felipe celebró eucaristía por nuevo aniversario

El martes 6 de octubre se realizó una eucaristía con motivo del aniversario del Colegio Pumanque, quien el próximo viernes 9 cumple  36 años de vida. Sin lugar a duda fue una ceremonia muy distinta a las de años anteriores por la contingencia que vivimos; pero no menos significativa, primero porque se realizó desde la Capilla “Cristo Joven” que es un lugar muy relevante dentro del establecimiento educacional por reconocerse y declararse  dentro de su proyecto como una comunidad educativa  laica de formación católica cuya misión está inspirada en el evangelio de Jesucristo.

En segundo lugar porque hubo que hacer uso de las redes sociales para llevar este momento a los hogares de las familias y eso implicaba algunos desafíos, se contó con el apoyo de Alexis Maldonado de la plataforma digital En Vivo con Fe quien realizó la transmisión desde el Facebook de la Pastoral, una forma distinta; pero muy acorde con los tiempos que vivimos y con la forma que ha utilizado la Iglesia para continuar su misión evangelizador.

Muy significativo fue que  la misa fue presidida por el Padre Claudio Acevedo quien por varios años acompaño al colegio como su capellán, así que sus palabras siempre son sentidas por nuestra comunidad como las de un amigo y en su homilía junto con contextualizar lo que estamos viviendo como colegio en estos tiempos de pandemia, invito a nuestros alumnos y alumnas a mirar el futuro con fe a pesar de lo complicada que sea vea la situación, nos invitó a aprender a convivir con el virus a no vivir con miedo, a preocuparnos los unos por los otros, nos recordó que nunca estamos solos porque el Señor siempre va estar con nosotros, luego refiriéndose al evangelio nos hace ver que frente a la presencia de Jesús hay diferentes formas de actuar, pero la invitación central es saber conjugar la contemplación con la acción.

En el ofertorio se presentaron 3 signos uno de ellos  fueron los polerones que representaban la presencia espiritual de nuestros alumnos y alumnas en dicha celebración, y al final el director Nelson Jarpa Montero expreso unas palabras centradas en la importancia que tiene en la educación el encuentro de las personas con personas y en persona, también se refirió al esfuerzo que han realizado los docentes durante este tiempo de clases remotas a los que agradeció su labor, finalizo sus palabras con el tradicional Feliz cumpleaños Colegio Pumanque.

Se agradece a las personas que de una u otra forma ayudaron para que esta actividad se desarrollara al  querido tío Sergio que nos preparó con tanto cariño la Capilla, quienes pudieron acompañar bajo estrictas medidas sanitarias, a la profesora Soledad que nos animó con su canto.

 

Fuente: Pastoral del Colegio Pumanque

En Valle Hermoso la Fe vibró al paso de la Virgen del Rosario

Tras una semana de actividades, la Parroquia de La Ligua vivió la festividad de la Virgen del Rosario de manera distinta, pero no menos fervorosa.

Luego de haber vivido 7 intensos días de celebraciones liturgias, la comunidad de Nuestra Señora del Rosario de Valle Hermoso celebró su fiesta patronal en la Parroquia de La Ligua. Este 2020 los encuentros masivos no se pudieron realizar para evitar los contagios por COVID-19.

En la tarde del domingo 4 de octubre, pasadas las 15 horas se inició la celebración eucarística en la capilla de Valle Hermoso. La celebración fue encabezada por el Padre Sergio Barahona Herrera, Párroco de La Ligua y concelebrada por el Presbítero Gerardo Herrera. Como se dio la tónica en la semana, la misa central contó con la participación de las personas que se inscribieron previamente, según mandata las normas sanitarias.

Una procesión 2.0

Después de la celebración de la Eucaristía la imagen de la Virgen fue sacada por los “Anderos”, que todos los años cargan en sus hombros la figura de la Madre de Cristo, ellos confiaron al cuerpo de Bomberos de La Ligua el traslado de la Virgen del Rosario. Sobre el carro bomberil, la querida “Charito” recorrió cada uno de los sectores de Valle Hermoso.

Al paso de la caravana, las familias levantaban sus pañuelos y globos para saludar a María del Rosario. En muchos hogares se podía ver altares y calles adornadas para la visita de la Virgen.

La emoción se dejó sentir en varios momentos del trayecto, el cual duró cerca de una hora y media. Los bailes religiosos no se restaron y en sus respectivos sectores esperaron la llegada de María para danzar al son de la música de sus bandas. Los adultos mayores gritaban vivas a la Virgencita que en un año difícil salió al encuentro de su pueblo.

El Padre Sergio se refirió a lo que se vivió la tarde del domingo en Valle Hermoso. Durante la cobertura de la Pastoral de Comunicaciones de la Parroquia Ligua, el sacerdote destacó los adornos y altares que las familias prepararon desde Illalolen hasta Pueblo Arriba. El Presbítero indicó que no esperaba una respuesta tan masiva y piadosa de los habitantes de Valle Hermoso. “Muchos se imaginaron una fiesta un poco triste, pero lo que hemos visto es todo lo contrario, las personas se han volcado a las orillas de las calles para saludar con mucha alegría a la Virgen, demostrando cuan fuerte es la fe de esta comunidad” destacó Barahona.

Gratitud a los Bomberos

Esta fiesta no podría haberse realizado sin el gran apoyo del Cuerpo de Bomberos de La Ligua. La institución voluntaria se sumó inmediatamente, cuando se le solicitó que escoltaran y portaran en su carro a la Virgen del Rosario.

La comunidad parroquial expresó la gratitud a los hombres y mujeres que conforman cada una de las compañías de Bomberos de La Ligua, en particular a la 3° compañía de Placilla de Ligua y 4° compañía de Valle Hermoso que realizaron el recorrido de la Imagen de forma segura.

 

Fuente: Parroquia de La Ligua.

Fiesta de la Virgen del Rosario en Hierro Viejo

En un año complejo como en el que estamos viviendo por causa del Covid 19, la Imagen de la Virgen del Rosario recorrió su comunidad en medio de la fe su pueblo.
Como cada año, la primera semana de octubre tiene un sentido especial para la comunidad de Hierro Viejo, perteneciente a la Parroquia de Petorca. El pueblo entero se vuelca a María del Rosario.
Como preparación a la fiesta patronal, se rezó la novena, contando el primer día con la presencia del obispo de San Felipe, P. Gonzalo Bravo Álvarez, ocasión especial en donde los hierrunos pudieron dar la bienvenida al pastor diocesano de una forma telemática por la pandemia que no afecta.
El Domingo 04 de octubre la Eucaristía principal se celebró a las 10.30 am. presidida por el párroco de Petorca el padre Antonio Albornoz. En ella se reflexionó sobre el Evangelio de la Anunciación. En su homilía el padre Antonio hizo alocución sobre el gran amor que Dios no tiene pese a las debilidades propias del ser humano. Tal amor que fue capaz de dar la vida por todos y otra de las formas de mostrar ese amor, fue entregar su madre como madre de la humanidad. También hizo la invitación a corresponder al amor dado por Dios, de forma que cada día se extienda a más personas, evangelizando al prójimo, mostrando la alegría de los cristianos.
Al finalizar la Eucaristía mientras se cantaba el himno patronal, la imagen de la Santísima Virgen fue puesta en el centro del Altar para recibir la veneración de lo fieles.
A las 15 horas tuvo lugar la procesión por las calles del pueblo, en donde los vecinos del sector esperaban el paso de la Virgen, adornado el frontis de sus hogares. También el club de Huasos rindió homenaje con el baile nacional entre tantas otra muestra de afecto a la Madre de Dios.
A eso de la 18 horas. El padre Antonio dio la bendición final para dar por terminada la festividad religiosa y se procedió a regresar la Imagen de la Virgen del Rosario a su lugar en donde sigue acompañando la vida de fe de todos los habitantes de Hierro Viejo.

 

Fuente: Parroquia de Petorca.

San Felipe celebró la fiesta de Nuestra Señora de Andacollo

Una gran fiesta patronal desarrolló la comunidad parroquia de  Andacollo de San Felipe, al celebrar su fiesta patronal, la que en este tiempo producto de la pandemia y los protocolos de la autoridad sanitaria tuvo que ser muy distinta, aprovechando las redes sociales para que la comunidad fuera partícipe de cada una de las instancias.

La celebración contó con la tradicional novena, también de manera adicional se realizó una caravana nocturna por sectores de la parroquia, la vigilia por los difuntos, que tuvo invitados especiales desde la Renovación Carismática Claudio Terrazas, desde Santiago Marcela Gael y Fernando Leiva, y la cantante sanfelipeña Claudina Olivares Báez.

El día domingo 4, día de la gran fiesta, se celebraron misas a 10.00 hrs, la que fue presidida por el Padre Gonzalo Bravo Obispo de San Felipe. Posteriormente a 12.00 horas, misa especial con la presencia de huasos,  la que fue trasmitida por las redes sociales por medio de la plataforma En vivo con Fe, y también por Radio Cristal, para la comunidad parroquial esta celebración fue diferente, pero no por ello menos intensa, porque la fe y devoción a María se demostró con la gran cantidad personas que participaron por las redes sociales, especialmente desde el Facebook de la Parroquia.

Por la tarde, los fieles se congregaron en la Parroquia Andacollo para salir en una gran caravana procesión por las calles de San Felipe, agradeciendo el testimonio de María en la vida de la Iglesia. La que fue acompañada y recibida por la comunidad en diferentes partes preparando altares, adornado la casas con flores y globos.

 

 

Fuente: Oficina de Comunicaciones

Fiesta de San Francisco se celebró con especial devoción

La comunidad de Curimón celebró su fiesta patronal con especial devoción este año, con diversos cambios, los que buscaron resguardar la salud de la población y así mantener las rigurosas medidas sanitarias ante la presencia de Covid19.

Es por esto que a través de la página de Facebook “Fiesta de San Francisco de Curimón” y de Radio Encuentro FM, las personas pudieron siguieron las trasmisiones de la novena y de la eucaristía, para festejar esta gran fiesta de la comunidad, la que fue seguidas desde diferentes puntos geográficos del valle y también de otros lugares del país.

El punto culmine de la celebración fue el día 04 de octubre, que comenzó con diferentes actividades como la bendición de los animales que se realizó por las plataformas digitales.

Continuando con la celebración de la eucaristía a medio día en el jardín principal del convento francisco, presidida por el Padre Gonzalo Bravo, Obispo de San Felipe. En la homilía el Padre Gonzalo expresó: “todos somos una unidad en la creación de Dios, lo que significa que nuestro corazón no descansa en lo que tenemos sino en lo que somos y es lo que realmente somos << hijos e hijas de Dios>>, no hay nada más lindo y hermoso que podemos tener. Francisco a través de su nueva encíclica publicada hoy, nos mirarnos a nosotros disfruta de lo realmente lindo que Dios nos regala es ser su Hijo es ser su Hija”.

Posteriormente por la tarde la comunidad tenía organizada una gran caravana para recorrer diferentes sectores, donde el protagonista de esta fiesta fue “Panchito”,  apodo con que los curimoninos se refieren a la imagen de San Francisco.

La comunidad salió a la calle preparando en el frontis de sus casas altares, adornos con flores, globos y guirnaldas para festejar el paso de San Francisco junto a las diferentes andas que prepararon las comunidades de las capillas.

 

 

Fuente: Oficina de Comunicaciones

Con la Novena a la Virgen la Parroquia de Fátima inicia su semana parroquial

Con la misa del domingo se dio inicio a la novena y a su aniversario parroquial

Con la misa celebrada  este domingo 4 de octubre se dio inicio a la novena de la Virgen del Rosario de Fátima durante la semana se llevara acabo desde las 18:00 hrs iniciando con el santo rosario y la santa misa.

Las comunidades serán responsable de un día con organización y la intensión del día a continuación se da a conocer el programa desde el lunes 5 al 13 de octubre.

PROGRAMA SEMANAL

  • LUNES 05 DE OCTUBRE
  • Comunidad a cargo: Liturgia
  • Intensión del día: Orar por la Iglesia
  • MARTES 06 DE OCTUBRE
  • Comunidad a cargo: Catequesis familiar
  • Intensión del día: Orar por la Familia
  • MIÉRCOLES 07 DE OCTUBRE
  • Comunidad a cargo: Capilla San Francisco de Asís
  • Intensión del día: Orar por el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente
  • JUEVES 08 DE OCTUBRE
  • Comunidad a cargo: los monjes – el porvenir
  • Intensión del día: Orar por los que no tienen trabajo
  • VIERNES 09 DE OCTUBRE
  • Comunidad a cargo: Mamitas de E.M.E
  • Intensión del día: Orar por las Mamás
  • SABADO 10 OCTUBRE
  • Comunidad a cargo: Consejo Parroquial
  • Intensión del día: Orar por las comunidades
  • DOMINGO 11 DE OCTUBRE
  • Santa misa 12:00 hrs
  • LUNES 12 DE OCTUBRE
  • Comunidad a cargo: Renovación Carismática
  • Intensión del día: Orar por los enfermos
  • MARTES 13 DE OCTUBRE
  • Santo Rosario: 18:30 hrs
  • MISA SOLEMNE: 19:00 HRS.

La novena será transmitida  por la radio Fátima  para toda la cuidad de Los Andes a través de sus plataformas.

  • FM FATIMA 107.9
  • Señal online: www.radiofatima.cl
  • Facebook: Radio Fatima 107.9FM Los Andes

Fuente: FM FATIMA 107.9

 

«Fratelli tutti» encíclica del papa Francisco sobre la fraternidad y la amistad social

Este domingo 4 de octubre ha sido presentado el texto de la carta encíclica en la Santa Sede.

Leer la encíclica completa aquí

«Fratelli tutti». Este domingo 4 de octubre ha sido presentada la Encíclica de Francisco sobre la fraternidad y la amistad social, tras el rezo del Ángelus del papa en Plaza San Pedro. La fraternidad y la amistad social son las vías indicadas por el Pontífice para construir un mundo mejor, más justo y pacífico, con el compromiso de todos: pueblo e instituciones. Reafirmado con fuerza el no a la guerra y la globalización de la indiferencia. El texto fue firmado ayer 3 de octubre por el papa sobre la tumba de San Francisco en la ciudad de Asís.

Síntesis del contenido y estructura de la Encíclica «Fratelli tutti»

¿Cuáles son los grandes ideales, pero también los caminos concretos a recorrer para quienes quieren construir un mundo más justo y fraterno en sus relaciones cotidianas, en la vida social, en la política y en las instituciones? Esta es la pregunta a la que pretende responder, principalmente “Fratelli tutti”: el Papa la define como una “Encíclica social” (6) que toma su título de las “Admoniciones” de san Francisco de Asís, que usó esas palabras “para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio” (1). El Poverello “no hacía la guerra dialéctica imponiendo doctrinas, sino que comunicaba el amor de Dios”, escribe el Papa, y “fue un padre fecundo que despertó el sueño de una sociedad fraterna” (2-4). La Encíclica pretende promover una aspiración mundial a la fraternidad y la amistad social. A partir de una pertenencia común a la familia humana, del hecho de reconocernos como hermanos porque somos hijos de un solo Creador, todos en la misma barca y por tanto necesitados de tomar conciencia de que en un mundo globalizado e interconectado sólo podemos salvarnos juntos. Un motivo inspirador citado varias veces es el Documento sobre la Fraternidad humana firmado por Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar en febrero de 2019.

La fraternidad debe promoverse no sólo con palabras, sino con hechos. Hechos que se concreten en la “mejor política”, aquella que no está sujeta a los intereses de las finanzas, sino al servicio del bien común, capaz de poner en el centro la dignidad de cada ser humano y asegurar el trabajo a todos, para que cada uno pueda desarrollar sus propias capacidades. Una política que, lejos de los populismos, sepa encontrar soluciones a lo que atenta contra los derechos humanos fundamentales y que esté dirigida a eliminar definitivamente el hambre y la trata. Al mismo tiempo, el Papa Francisco subraya que un mundo más justo se logra promoviendo la paz, que no es sólo la ausencia de guerra, sino una verdadera obra “artesanal” que implica a todos. Ligadas a la verdad, la paz y la reconciliación deben ser “proactivas”, apuntando a la justicia a través del diálogo, en nombre del desarrollo recíproco. De ahí deriva la condena del Pontífice a la guerra, “negación de todos los derechos” y que ya no es concebible, ni siquiera en una hipotética forma “justa”, porque las armas nucleares, químicas y biológicas tienen enormes repercusiones en los civiles inocentes.

También es fuerte el rechazo de la pena de muerte, definida como “inadmisible” porque “siempre será un crimen matar a un hombre”, y central es la llamada al perdón, conectada al concepto de memoria y justicia: perdonar no significa olvidar, escribe el Pontífice, ni renunciar a defender los propios derechos para salvaguardar la propia dignidad, un don de Dios. En el trasfondo de la Encíclica está la pandemia de Covid-19 que – revela Francisco – “cuando estaba redactando esta carta, irrumpió de manera inesperada”. Pero la emergencia sanitaria mundial ha servido para demostrar que “nadie se salva solo” y que ha llegado el momento de que “soñemos como una única humanidad” en la que somos “todos hermanos” (7-8).

Los problemas globales requieren una acción global, no a la “cultura de los muros”
Abierta por una breve introducción y dividida en ocho capítulos, la Encíclica recoge – como explica el propio Papa – muchas de sus reflexiones sobre la fraternidad y la amistad social, pero colocadas “en un contexto más amplio” y complementadas por “numerosos documentos y cartas” enviados a Francisco por “tantas personas y grupos de todo el mundo” (5). En el primer capítulo, “Las sombras de un mundo cerrado”, el documento se centra en las numerosas distorsiones de la época contemporánea: la manipulación y la deformación de conceptos como democracia, libertad o justicia; la pérdida del sentido de lo social y de la historia; el egoísmo y la falta de interés por el bien común; la prevalencia de una lógica de mercado basada en el lucro y la cultura del descarte; el desempleo, el racismo, la pobreza; la desigualdad de derechos y sus aberraciones, como la esclavitud, la trata, las mujeres sometidas y luego obligadas a abortar, y el tráfico de órganos (10-24). Se trata de problemas globales que requieren acciones globales, enfatiza el Papa, dando la alarma también contra una “cultura de los muros” que favorece la proliferación de mafias, alimentadas por el miedo y la soledad (27-28). Además, hoy en día, hay un deterioro de la ética (29) a la que contribuyen, en cierto modo, los medios de comunicación de masas que hacen pedazos el respeto por el otro y eliminan todo pudor, creando círculos virtuales aislados y autorreferenciales, en los que la libertad es una ilusión y el diálogo no es constructivo (42-50).

El amor construye puentes: el ejemplo del buen samaritano
A muchas sombras, sin embargo, la Encíclica responde con un ejemplo luminoso, un presagio de esperanza: el del Buen Samaritano. El segundo capítulo, “Un extraño en el camino”, está dedicado a esta figura, y en él el Papa destaca que, en una sociedad enferma que da la espalda al dolor y es “analfabeta” en el cuidado de los débiles y frágiles (64-65), todos estamos llamados – al igual que el buen samaritano – a estar cerca del otro (81), superando prejuicios, intereses personales, barreras históricas o culturales. Todos, de hecho, somos corresponsables en la construcción de una sociedad que sepa incluir, integrar y levantar a los que han caído o están sufriendo (77). El amor construye puentes y estamos “hechos para el amor” (88), añade el Papa, exhortando en particular a los cristianos reconocer a Cristo en el rostro de todos los excluidos (85). El principio de la capacidad de amar según “una dimensión universal” (83) se retoma también en el tercer capítulo, “Pensar y gestar un mundo abierto”: en él, Francisco nos exhorta a “salir de nosotros mismos” para encontrar en los demás “un crecimiento de su ser” (88), abriéndonos al prójimo según el dinamismo de la caridad que nos hace tender a la “comunión universal” (95). Después de todo – recuerda la Encíclica – la estatura espiritual de la vida humana está definida por el amor que es siempre “lo primero” y nos lleva a buscar lo mejor para la vida de los demás, lejos de todo egoísmo (92-93).

Los derechos no tienen fronteras, es necesaria la ética en las relaciones internacionales
Una sociedad fraternal será aquella que promueva la educación para el diálogo con el fin de derrotar al “virus del individualismo radical” (105) y permitir que todos den lo mejor de sí mismos. A partir de la tutela de la familia y del respeto por su “misión educativa primaria e imprescindible” (114). Dos son, en particular, los “instrumentos” para lograr este tipo de sociedad: la benevolencia, es decir, el deseo concreto del bien del otro (112), y la solidaridad que se ocupa de la fragilidad y se expresa en el servicio a las personas y no a las ideologías, luchando contra la pobreza y la desigualdad (115). El derecho a vivir con dignidad no puede ser negado a nadie, dice el Papa, y como los derechos no tienen fronteras, nadie puede quedar excluido, independientemente de donde haya nacido (121). Desde este punto de vista, el Papa recuerda también que hay que pensar en “una ética de las relaciones internacionales” (126), porque todo país es también del extranjero y los bienes del territorio no pueden ser negados a los necesitados que vienen de otro lugar. Por lo tanto, el derecho natural a la propiedad privada será secundario respecto al principio del destino universal de los bienes creados (120). La Encíclica también subraya de manera específica la cuestión de la deuda externa: sin perjuicio del principio de que debe ser pagada, se espera, sin embargo, que ello no comprometa el crecimiento y la subsistencia de los países más pobres (126).

Migrantes: gobernanza mundial para proyectos a largo plazo
Al tema de las migraciones está dedicada parte del segundo y todo el cuarto capítulo, “Un corazón abierto al mundo entero”, con sus “vidas que se desgarran” (37), huyendo de guerras, persecuciones, desastres naturales, traficantes sin escrúpulos, desarraigados de sus comunidades de origen, los migrantes deben ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados. Hay que evitar migraciones no necesarias, afirma el Pontífice, creando en los países de origen posibilidades concretas de vivir con dignidad. Pero al mismo tiempo, el derecho a buscar una vida mejor en otro lugar debe ser respetado. En los países de destino, el equilibrio adecuado será aquel entre la protección de los derechos de los ciudadanos y la garantía de acogida y asistencia a los migrantes (38-40). Concretamente, el Papa señala algunas “respuestas indispensables” especialmente para quienes huyen de “graves crisis humanitarias”: aumentar y simplificar la concesión de visados; abrir corredores humanitarios; garantizar la vivienda, la seguridad y los servicios esenciales; ofrecer oportunidades de trabajo y formación; fomentar la reunificación familiar; proteger a los menores; garantizar la libertad religiosa y promover la inclusión social. El Papa también invita a establecer el concepto de “ciudadanía plena” en la sociedad, renunciando al uso discriminatorio del término “minorías” (129- 131). Lo que se necesita sobre todo – se lee en el documento – es una gobernanza mundial, una colaboración internacional para las migraciones que ponga en marcha proyectos a largo plazo, que vayan más allá de las emergencias individuales (132), en nombre de un desarrollo solidario de todos los pueblos basado en el principio de gratuidad. De esta manera, los países pueden pensar como “una familia humana” (139-141). El otro diferente de nosotros es un don y un enriquecimiento para todos, escribe Francisco, porque las diferencias representan una posibilidad de crecimiento (133-135). Una cultura sana es una cultura acogedora que sabe abrirse al otro, sin renunciar a sí misma, ofreciéndole algo auténtico. Como en un poliedro – una imagen apreciada por el Pontífice – el conjunto es más que las partes individuales, pero cada una de ellas es respetada en su valor (145-146).

La política, una de las formas más preciosas de la caridad
El tema del quinto capítulo es “La mejor política”, es decir, una de las formas más preciosas de la caridad porque está al servicio del bien común (180) y conoce la importancia del pueblo, entendido como una categoría abierta, disponible para la confrontación y el diálogo (160). Este es, en cierto sentido, el popularismo indicado por Francisco, que se contrapone a ese “populismo” que ignora la legitimidad de la noción de “pueblo”, atrayendo consensos para instrumentalizarlo a su propio servicio y fomentando el egoísmo para aumentar su popularidad (159). Pero la mejor política es también la que tutela el trabajo, “una dimensión irrenunciable de la vida social” y trata de asegurar que todos tengan la posibilidad de desarrollar sus propias capacidades (162). La mejor ayuda para un pobre, explica el Papa, no es sólo el dinero, que es un remedio temporal, sino el hecho de permitirle vivir una vida digna a través del trabajo. La verdadera estrategia de lucha contra la pobreza no tiene por objeto simplemente contener o hacer inofensivos a los indigentes, sino promoverlos desde el punto de vista de la solidaridad y la subsidiariedad (187). También es tarea de la política encontrar una solución a todo lo que atente contra los derechos humanos fundamentales, como la exclusión social; el tráfico de órganos, tejidos, armas y drogas; la explotación sexual; el trabajo esclavo; el terrorismo y el crimen organizado. Fuerte es el llamamiento del Papa a eliminar definitivamente el tráfico, la “vergüenza para la humanidad” y el hambre, que es “criminal” porque la alimentación es “un derecho inalienable” (188-189).

El mercado por sí solo no lo resuelve todo. Es necesaria la reforma de la ONU
La política que se necesita, subraya Francisco, es la que dice no a la corrupción, a la ineficiencia, al mal uso del poder, a la falta de respeto por las leyes (177). Se trata de una política centrada en la dignidad humana y no sujeta a las finanzas porque “el mercado solo no resuelve todo”: los “estragos” provocados por la especulación financiera lo han demostrado (168). Los movimientos populares asumen, por lo tanto, una importancia particular: verdaderos “poetas sociales” y “torrentes de energía moral”, deben involucrarse en la participación social, política y económica, sujetos, sin embargo, a una mayor coordinación. De esta manera – afirma el Papa – se puede pasar de una política “hacia” los pobres a una política “con” y “de” los pobres (169). Otro auspicio presente en la Encíclica se refiere a la reforma de las Naciones Unidas: frente al predominio de la dimensión económica que anula el poder del Estado individual, de hecho, la tarea de las Naciones Unidas será la de dar sustancia al concepto de “familia de las naciones” trabajando por el bien común, la erradicación de la pobreza y la protección de los derechos humanos. Recurriendo incansablemente a “la negociación, a los buenos oficios y al arbitraje” – afirma el documento pontificio – la ONU debe promover la fuerza del derecho sobre el derecho de la fuerza, favoreciendo los acuerdos multilaterales que mejor protejan incluso a los Estados más débiles (173-175).

El milagro de la bondad
Del capítulo sexto, “Diálogo y amistad social”, surge también el concepto de la vida como “el arte del encuentro” con todos, incluso con las periferias del mundo y con los pueblos originarios, porque “de todos se puede aprender algo, nadie es inservible” (215). El verdadero diálogo, en efecto, es el que permite respetar el punto de vista del otro, sus intereses legítimos y, sobre todo, la verdad de la dignidad humana. El relativismo no es una solución – se lee en la Encíclica – porque sin principios universales y normas morales que prohíban el mal intrínseco, las leyes se convierten sólo en imposiciones arbitrarias (206). En esta óptica, desempeñan un papel particular los medios de comunicación, que, sin explotar las debilidades humanas ni sacar lo peor de nosotros, deben orientarse al encuentro generoso y a la cercanía con los últimos, promoviendo la cercanía y el sentido de la familia humana (205). Particular, a continuación, es el llamamiento del Papa al “milagro de una persona amable”, una actitud que debe ser recuperada porque es “una estrella en medio de la oscuridad” y “una liberación de la crueldad que a veces penetra las relaciones humanas, de la ansiedad que no nos deja pensar en los demás, de la urgencia distraída” que prevalecen en los tiempos contemporáneos. Una persona amable, escribe Francisco, crea una sana convivencia y abre el camino donde la exasperación destruye los puentes (222-224).

El arte de la paz y la importancia del perdón
Reflexiona sobre el valor y la promoción de la paz, en cambio, el séptimo capítulo, “Caminos de reencuentro” en el que el Papa subraya que la paz está ligada a la verdad, la justicia y la misericordia. Lejos del deseo de venganza, es “proactiva” y tiene como objetivo formar una sociedad basada en el servicio a los demás y en la búsqueda de la reconciliación y el desarrollo mutuo (227- 229). En una sociedad, todos deben sentirse “en casa” – escribe el Papa –. Por esta razón, la paz es un “oficio” que involucra y concierne a todos y en el que cada uno debe desempeñar su papel. La tarea de la paz no da tregua y no termina nunca, continúa el Papa, y por lo tanto es necesario poner a la persona humana, su dignidad y el bien común en el centro de toda acción (230-232). Ligado a la paz está el perdón: se debe amar a todos sin excepción, dice la Encíclica, “pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable”. Es más: los que sufren la injusticia deben defender con firmeza sus derechos para salvaguardar su dignidad, un don de Dios (241-242). El perdón no significa impunidad, sino justicia y memoria, porque perdonar no significa olvidar, sino renunciar a la fuerza destructiva del mal y al deseo de venganza. No hay que olvidar nunca “horrores” como la Shoah, los bombardeos atómicos en Hiroshima y Nagasaki, las persecuciones y las masacres étnicas – exhorta el Papa –. Deben ser recordados siempre, una vez más, para no anestesiarnos y mantener viva la llama de la conciencia colectiva. Es igualmente importante recordar a los buenos, aquellos que han elegido el perdón y la fraternidad (246-252).

¡Nunca más la guerra, fracaso de la humanidad!
Una parte del séptimo capítulo se detiene en la guerra: no es “un fantasma del pasado” – subraya Francisco – sino “una amenaza constante” y representa la “negación de todos los derechos”, “un fracaso de la política y de la humanidad”, “una claudicación vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal”. Además, debido a las armas nucleares, químicas y biológicas que golpean a muchos civiles inocentes, hoy en día ya no podemos pensar, como en el pasado, en una posible “guerra justa”, sino que debemos reafirmar con firmeza “¡Nunca más la guerra!” Y considerando que estamos viviendo “una tercera guerra mundial en etapas”, porque todos los conflictos están conectados, la eliminación total de las armas nucleares es “un imperativo moral y humanitario”. Más bien – sugiere el Papa – con el dinero invertido en armamento, debería crearse un Fondo Mundial para eliminar el hambre (255-262).

La pena de muerte es inadmisible, debería abolirse en todo el mundo
Francisco expresa una posición igualmente clara sobre la pena de muerte: es inadmisible y debe ser abolida en todo el mundo. “Ni siquiera el homicida pierde su dignidad personal – escribe el Papa – y Dios mismo se hace su garante”. De ahí dos exhortaciones: no ver el castigo como una venganza, sino como parte de un proceso de sanación y reinserción social, y mejorar las condiciones de las prisiones, respetando la dignidad humana de los presos, pensando también que la cadena perpetua “es una pena de muerte oculta” (263-269). Se reafirma la necesidad de respetar “la sacralidad de la vida” (283) allá donde hoy “partes de la humanidad parecen sacrificables”, como los no nacidos, los pobres, los discapacitados, los ancianos (18).

Garantizar la libertad religiosa, derecho humano fundamental
En el octavo y último capítulo, el Pontífice se ocupa de “Las religiones al servicio de la fraternidad en el mundo” y reitera que la violencia no encuentra fundamento en las convicciones religiosas, sino en sus deformaciones. Actos tan “execrables” como los actos terroristas, por lo tanto, no se deben a la religión, sino a interpretaciones erróneas de los textos religiosos, así como a políticas de hambre, pobreza, injusticia, opresión. El terrorismo no debe ser sostenido ni con dinero ni con armas, ni con la cobertura de los medios de comunicación, porque es un crimen internacional contra la seguridad y la paz mundial y como tal debe ser condenado (282-283). Al mismo tiempo, el Papa subraya que es posible un camino de paz entre las religiones y que, por lo tanto, es necesario garantizar la libertad religiosa, un derecho humano fundamental para todos los creyentes (279). En particular, la Encíclica hace una reflexión sobre el papel de la Iglesia: no relega su misión a la esfera privada – afirma –, no está al margen de la sociedad y, aunque no hace política, sin embargo, no renuncia a la dimensión política de la existencia. La atención al bien común y la preocupación por el desarrollo humano integral, de hecho, conciernen a la humanidad y todo lo que es humano concierne a la Iglesia, según los principios del Evangelio (276-278). Por último, recordando a los líderes religiosos su papel de “auténticos mediadores” que se dedican a construir la paz, Francisco cita el “Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común”, firmado por él mismo el 4 de febrero de 2019 en Abu Dabi, junto con el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyeb: de este hito del diálogo interreligioso, el Pontífice recoge el llamamiento para que, en nombre de la fraternidad humana, se adopte el diálogo como camino, la colaboración común como conducta y el conocimiento mutuo como método y criterio (285).

El Beato Carlos de Foucauld, “el hermano universal”.
La Encíclica concluye con la memoria de Martin Luther King, Desmond Tutu, Mahatma Gandhi y sobre todo, el Beato Carlos de Foucauld, modelo para todos de lo que significa identificarse con los últimos para convertirse en “el hermano universal” (286-287). Las últimas líneas del documento están confiadas a dos oraciones: una “al Creador” y la otra “cristiana ecuménica”, para que en el corazón de los hombres haya “un espíritu de hermanos”.

– Leer la encíclica completa aquí

Fuente: Vatican News – Dicasterio para las Comunicaciones
Vaticano, 04-10-2020

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