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Diócesis de San Felipe

«Fratelli tutti» encíclica del papa Francisco sobre la fraternidad y la amistad social

Este domingo 4 de octubre ha sido presentado el texto de la carta encíclica en la Santa Sede.

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«Fratelli tutti». Este domingo 4 de octubre ha sido presentada la Encíclica de Francisco sobre la fraternidad y la amistad social, tras el rezo del Ángelus del papa en Plaza San Pedro. La fraternidad y la amistad social son las vías indicadas por el Pontífice para construir un mundo mejor, más justo y pacífico, con el compromiso de todos: pueblo e instituciones. Reafirmado con fuerza el no a la guerra y la globalización de la indiferencia. El texto fue firmado ayer 3 de octubre por el papa sobre la tumba de San Francisco en la ciudad de Asís.

Síntesis del contenido y estructura de la Encíclica «Fratelli tutti»

¿Cuáles son los grandes ideales, pero también los caminos concretos a recorrer para quienes quieren construir un mundo más justo y fraterno en sus relaciones cotidianas, en la vida social, en la política y en las instituciones? Esta es la pregunta a la que pretende responder, principalmente “Fratelli tutti”: el Papa la define como una “Encíclica social” (6) que toma su título de las “Admoniciones” de san Francisco de Asís, que usó esas palabras “para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio” (1). El Poverello “no hacía la guerra dialéctica imponiendo doctrinas, sino que comunicaba el amor de Dios”, escribe el Papa, y “fue un padre fecundo que despertó el sueño de una sociedad fraterna” (2-4). La Encíclica pretende promover una aspiración mundial a la fraternidad y la amistad social. A partir de una pertenencia común a la familia humana, del hecho de reconocernos como hermanos porque somos hijos de un solo Creador, todos en la misma barca y por tanto necesitados de tomar conciencia de que en un mundo globalizado e interconectado sólo podemos salvarnos juntos. Un motivo inspirador citado varias veces es el Documento sobre la Fraternidad humana firmado por Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar en febrero de 2019.

La fraternidad debe promoverse no sólo con palabras, sino con hechos. Hechos que se concreten en la “mejor política”, aquella que no está sujeta a los intereses de las finanzas, sino al servicio del bien común, capaz de poner en el centro la dignidad de cada ser humano y asegurar el trabajo a todos, para que cada uno pueda desarrollar sus propias capacidades. Una política que, lejos de los populismos, sepa encontrar soluciones a lo que atenta contra los derechos humanos fundamentales y que esté dirigida a eliminar definitivamente el hambre y la trata. Al mismo tiempo, el Papa Francisco subraya que un mundo más justo se logra promoviendo la paz, que no es sólo la ausencia de guerra, sino una verdadera obra “artesanal” que implica a todos. Ligadas a la verdad, la paz y la reconciliación deben ser “proactivas”, apuntando a la justicia a través del diálogo, en nombre del desarrollo recíproco. De ahí deriva la condena del Pontífice a la guerra, “negación de todos los derechos” y que ya no es concebible, ni siquiera en una hipotética forma “justa”, porque las armas nucleares, químicas y biológicas tienen enormes repercusiones en los civiles inocentes.

También es fuerte el rechazo de la pena de muerte, definida como “inadmisible” porque “siempre será un crimen matar a un hombre”, y central es la llamada al perdón, conectada al concepto de memoria y justicia: perdonar no significa olvidar, escribe el Pontífice, ni renunciar a defender los propios derechos para salvaguardar la propia dignidad, un don de Dios. En el trasfondo de la Encíclica está la pandemia de Covid-19 que – revela Francisco – “cuando estaba redactando esta carta, irrumpió de manera inesperada”. Pero la emergencia sanitaria mundial ha servido para demostrar que “nadie se salva solo” y que ha llegado el momento de que “soñemos como una única humanidad” en la que somos “todos hermanos” (7-8).

Los problemas globales requieren una acción global, no a la “cultura de los muros”
Abierta por una breve introducción y dividida en ocho capítulos, la Encíclica recoge – como explica el propio Papa – muchas de sus reflexiones sobre la fraternidad y la amistad social, pero colocadas “en un contexto más amplio” y complementadas por “numerosos documentos y cartas” enviados a Francisco por “tantas personas y grupos de todo el mundo” (5). En el primer capítulo, “Las sombras de un mundo cerrado”, el documento se centra en las numerosas distorsiones de la época contemporánea: la manipulación y la deformación de conceptos como democracia, libertad o justicia; la pérdida del sentido de lo social y de la historia; el egoísmo y la falta de interés por el bien común; la prevalencia de una lógica de mercado basada en el lucro y la cultura del descarte; el desempleo, el racismo, la pobreza; la desigualdad de derechos y sus aberraciones, como la esclavitud, la trata, las mujeres sometidas y luego obligadas a abortar, y el tráfico de órganos (10-24). Se trata de problemas globales que requieren acciones globales, enfatiza el Papa, dando la alarma también contra una “cultura de los muros” que favorece la proliferación de mafias, alimentadas por el miedo y la soledad (27-28). Además, hoy en día, hay un deterioro de la ética (29) a la que contribuyen, en cierto modo, los medios de comunicación de masas que hacen pedazos el respeto por el otro y eliminan todo pudor, creando círculos virtuales aislados y autorreferenciales, en los que la libertad es una ilusión y el diálogo no es constructivo (42-50).

El amor construye puentes: el ejemplo del buen samaritano
A muchas sombras, sin embargo, la Encíclica responde con un ejemplo luminoso, un presagio de esperanza: el del Buen Samaritano. El segundo capítulo, “Un extraño en el camino”, está dedicado a esta figura, y en él el Papa destaca que, en una sociedad enferma que da la espalda al dolor y es “analfabeta” en el cuidado de los débiles y frágiles (64-65), todos estamos llamados – al igual que el buen samaritano – a estar cerca del otro (81), superando prejuicios, intereses personales, barreras históricas o culturales. Todos, de hecho, somos corresponsables en la construcción de una sociedad que sepa incluir, integrar y levantar a los que han caído o están sufriendo (77). El amor construye puentes y estamos “hechos para el amor” (88), añade el Papa, exhortando en particular a los cristianos reconocer a Cristo en el rostro de todos los excluidos (85). El principio de la capacidad de amar según “una dimensión universal” (83) se retoma también en el tercer capítulo, “Pensar y gestar un mundo abierto”: en él, Francisco nos exhorta a “salir de nosotros mismos” para encontrar en los demás “un crecimiento de su ser” (88), abriéndonos al prójimo según el dinamismo de la caridad que nos hace tender a la “comunión universal” (95). Después de todo – recuerda la Encíclica – la estatura espiritual de la vida humana está definida por el amor que es siempre “lo primero” y nos lleva a buscar lo mejor para la vida de los demás, lejos de todo egoísmo (92-93).

Los derechos no tienen fronteras, es necesaria la ética en las relaciones internacionales
Una sociedad fraternal será aquella que promueva la educación para el diálogo con el fin de derrotar al “virus del individualismo radical” (105) y permitir que todos den lo mejor de sí mismos. A partir de la tutela de la familia y del respeto por su “misión educativa primaria e imprescindible” (114). Dos son, en particular, los “instrumentos” para lograr este tipo de sociedad: la benevolencia, es decir, el deseo concreto del bien del otro (112), y la solidaridad que se ocupa de la fragilidad y se expresa en el servicio a las personas y no a las ideologías, luchando contra la pobreza y la desigualdad (115). El derecho a vivir con dignidad no puede ser negado a nadie, dice el Papa, y como los derechos no tienen fronteras, nadie puede quedar excluido, independientemente de donde haya nacido (121). Desde este punto de vista, el Papa recuerda también que hay que pensar en “una ética de las relaciones internacionales” (126), porque todo país es también del extranjero y los bienes del territorio no pueden ser negados a los necesitados que vienen de otro lugar. Por lo tanto, el derecho natural a la propiedad privada será secundario respecto al principio del destino universal de los bienes creados (120). La Encíclica también subraya de manera específica la cuestión de la deuda externa: sin perjuicio del principio de que debe ser pagada, se espera, sin embargo, que ello no comprometa el crecimiento y la subsistencia de los países más pobres (126).

Migrantes: gobernanza mundial para proyectos a largo plazo
Al tema de las migraciones está dedicada parte del segundo y todo el cuarto capítulo, “Un corazón abierto al mundo entero”, con sus “vidas que se desgarran” (37), huyendo de guerras, persecuciones, desastres naturales, traficantes sin escrúpulos, desarraigados de sus comunidades de origen, los migrantes deben ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados. Hay que evitar migraciones no necesarias, afirma el Pontífice, creando en los países de origen posibilidades concretas de vivir con dignidad. Pero al mismo tiempo, el derecho a buscar una vida mejor en otro lugar debe ser respetado. En los países de destino, el equilibrio adecuado será aquel entre la protección de los derechos de los ciudadanos y la garantía de acogida y asistencia a los migrantes (38-40). Concretamente, el Papa señala algunas “respuestas indispensables” especialmente para quienes huyen de “graves crisis humanitarias”: aumentar y simplificar la concesión de visados; abrir corredores humanitarios; garantizar la vivienda, la seguridad y los servicios esenciales; ofrecer oportunidades de trabajo y formación; fomentar la reunificación familiar; proteger a los menores; garantizar la libertad religiosa y promover la inclusión social. El Papa también invita a establecer el concepto de “ciudadanía plena” en la sociedad, renunciando al uso discriminatorio del término “minorías” (129- 131). Lo que se necesita sobre todo – se lee en el documento – es una gobernanza mundial, una colaboración internacional para las migraciones que ponga en marcha proyectos a largo plazo, que vayan más allá de las emergencias individuales (132), en nombre de un desarrollo solidario de todos los pueblos basado en el principio de gratuidad. De esta manera, los países pueden pensar como “una familia humana” (139-141). El otro diferente de nosotros es un don y un enriquecimiento para todos, escribe Francisco, porque las diferencias representan una posibilidad de crecimiento (133-135). Una cultura sana es una cultura acogedora que sabe abrirse al otro, sin renunciar a sí misma, ofreciéndole algo auténtico. Como en un poliedro – una imagen apreciada por el Pontífice – el conjunto es más que las partes individuales, pero cada una de ellas es respetada en su valor (145-146).

La política, una de las formas más preciosas de la caridad
El tema del quinto capítulo es “La mejor política”, es decir, una de las formas más preciosas de la caridad porque está al servicio del bien común (180) y conoce la importancia del pueblo, entendido como una categoría abierta, disponible para la confrontación y el diálogo (160). Este es, en cierto sentido, el popularismo indicado por Francisco, que se contrapone a ese “populismo” que ignora la legitimidad de la noción de “pueblo”, atrayendo consensos para instrumentalizarlo a su propio servicio y fomentando el egoísmo para aumentar su popularidad (159). Pero la mejor política es también la que tutela el trabajo, “una dimensión irrenunciable de la vida social” y trata de asegurar que todos tengan la posibilidad de desarrollar sus propias capacidades (162). La mejor ayuda para un pobre, explica el Papa, no es sólo el dinero, que es un remedio temporal, sino el hecho de permitirle vivir una vida digna a través del trabajo. La verdadera estrategia de lucha contra la pobreza no tiene por objeto simplemente contener o hacer inofensivos a los indigentes, sino promoverlos desde el punto de vista de la solidaridad y la subsidiariedad (187). También es tarea de la política encontrar una solución a todo lo que atente contra los derechos humanos fundamentales, como la exclusión social; el tráfico de órganos, tejidos, armas y drogas; la explotación sexual; el trabajo esclavo; el terrorismo y el crimen organizado. Fuerte es el llamamiento del Papa a eliminar definitivamente el tráfico, la “vergüenza para la humanidad” y el hambre, que es “criminal” porque la alimentación es “un derecho inalienable” (188-189).

El mercado por sí solo no lo resuelve todo. Es necesaria la reforma de la ONU
La política que se necesita, subraya Francisco, es la que dice no a la corrupción, a la ineficiencia, al mal uso del poder, a la falta de respeto por las leyes (177). Se trata de una política centrada en la dignidad humana y no sujeta a las finanzas porque “el mercado solo no resuelve todo”: los “estragos” provocados por la especulación financiera lo han demostrado (168). Los movimientos populares asumen, por lo tanto, una importancia particular: verdaderos “poetas sociales” y “torrentes de energía moral”, deben involucrarse en la participación social, política y económica, sujetos, sin embargo, a una mayor coordinación. De esta manera – afirma el Papa – se puede pasar de una política “hacia” los pobres a una política “con” y “de” los pobres (169). Otro auspicio presente en la Encíclica se refiere a la reforma de las Naciones Unidas: frente al predominio de la dimensión económica que anula el poder del Estado individual, de hecho, la tarea de las Naciones Unidas será la de dar sustancia al concepto de “familia de las naciones” trabajando por el bien común, la erradicación de la pobreza y la protección de los derechos humanos. Recurriendo incansablemente a “la negociación, a los buenos oficios y al arbitraje” – afirma el documento pontificio – la ONU debe promover la fuerza del derecho sobre el derecho de la fuerza, favoreciendo los acuerdos multilaterales que mejor protejan incluso a los Estados más débiles (173-175).

El milagro de la bondad
Del capítulo sexto, “Diálogo y amistad social”, surge también el concepto de la vida como “el arte del encuentro” con todos, incluso con las periferias del mundo y con los pueblos originarios, porque “de todos se puede aprender algo, nadie es inservible” (215). El verdadero diálogo, en efecto, es el que permite respetar el punto de vista del otro, sus intereses legítimos y, sobre todo, la verdad de la dignidad humana. El relativismo no es una solución – se lee en la Encíclica – porque sin principios universales y normas morales que prohíban el mal intrínseco, las leyes se convierten sólo en imposiciones arbitrarias (206). En esta óptica, desempeñan un papel particular los medios de comunicación, que, sin explotar las debilidades humanas ni sacar lo peor de nosotros, deben orientarse al encuentro generoso y a la cercanía con los últimos, promoviendo la cercanía y el sentido de la familia humana (205). Particular, a continuación, es el llamamiento del Papa al “milagro de una persona amable”, una actitud que debe ser recuperada porque es “una estrella en medio de la oscuridad” y “una liberación de la crueldad que a veces penetra las relaciones humanas, de la ansiedad que no nos deja pensar en los demás, de la urgencia distraída” que prevalecen en los tiempos contemporáneos. Una persona amable, escribe Francisco, crea una sana convivencia y abre el camino donde la exasperación destruye los puentes (222-224).

El arte de la paz y la importancia del perdón
Reflexiona sobre el valor y la promoción de la paz, en cambio, el séptimo capítulo, “Caminos de reencuentro” en el que el Papa subraya que la paz está ligada a la verdad, la justicia y la misericordia. Lejos del deseo de venganza, es “proactiva” y tiene como objetivo formar una sociedad basada en el servicio a los demás y en la búsqueda de la reconciliación y el desarrollo mutuo (227- 229). En una sociedad, todos deben sentirse “en casa” – escribe el Papa –. Por esta razón, la paz es un “oficio” que involucra y concierne a todos y en el que cada uno debe desempeñar su papel. La tarea de la paz no da tregua y no termina nunca, continúa el Papa, y por lo tanto es necesario poner a la persona humana, su dignidad y el bien común en el centro de toda acción (230-232). Ligado a la paz está el perdón: se debe amar a todos sin excepción, dice la Encíclica, “pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable”. Es más: los que sufren la injusticia deben defender con firmeza sus derechos para salvaguardar su dignidad, un don de Dios (241-242). El perdón no significa impunidad, sino justicia y memoria, porque perdonar no significa olvidar, sino renunciar a la fuerza destructiva del mal y al deseo de venganza. No hay que olvidar nunca “horrores” como la Shoah, los bombardeos atómicos en Hiroshima y Nagasaki, las persecuciones y las masacres étnicas – exhorta el Papa –. Deben ser recordados siempre, una vez más, para no anestesiarnos y mantener viva la llama de la conciencia colectiva. Es igualmente importante recordar a los buenos, aquellos que han elegido el perdón y la fraternidad (246-252).

¡Nunca más la guerra, fracaso de la humanidad!
Una parte del séptimo capítulo se detiene en la guerra: no es “un fantasma del pasado” – subraya Francisco – sino “una amenaza constante” y representa la “negación de todos los derechos”, “un fracaso de la política y de la humanidad”, “una claudicación vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal”. Además, debido a las armas nucleares, químicas y biológicas que golpean a muchos civiles inocentes, hoy en día ya no podemos pensar, como en el pasado, en una posible “guerra justa”, sino que debemos reafirmar con firmeza “¡Nunca más la guerra!” Y considerando que estamos viviendo “una tercera guerra mundial en etapas”, porque todos los conflictos están conectados, la eliminación total de las armas nucleares es “un imperativo moral y humanitario”. Más bien – sugiere el Papa – con el dinero invertido en armamento, debería crearse un Fondo Mundial para eliminar el hambre (255-262).

La pena de muerte es inadmisible, debería abolirse en todo el mundo
Francisco expresa una posición igualmente clara sobre la pena de muerte: es inadmisible y debe ser abolida en todo el mundo. “Ni siquiera el homicida pierde su dignidad personal – escribe el Papa – y Dios mismo se hace su garante”. De ahí dos exhortaciones: no ver el castigo como una venganza, sino como parte de un proceso de sanación y reinserción social, y mejorar las condiciones de las prisiones, respetando la dignidad humana de los presos, pensando también que la cadena perpetua “es una pena de muerte oculta” (263-269). Se reafirma la necesidad de respetar “la sacralidad de la vida” (283) allá donde hoy “partes de la humanidad parecen sacrificables”, como los no nacidos, los pobres, los discapacitados, los ancianos (18).

Garantizar la libertad religiosa, derecho humano fundamental
En el octavo y último capítulo, el Pontífice se ocupa de “Las religiones al servicio de la fraternidad en el mundo” y reitera que la violencia no encuentra fundamento en las convicciones religiosas, sino en sus deformaciones. Actos tan “execrables” como los actos terroristas, por lo tanto, no se deben a la religión, sino a interpretaciones erróneas de los textos religiosos, así como a políticas de hambre, pobreza, injusticia, opresión. El terrorismo no debe ser sostenido ni con dinero ni con armas, ni con la cobertura de los medios de comunicación, porque es un crimen internacional contra la seguridad y la paz mundial y como tal debe ser condenado (282-283). Al mismo tiempo, el Papa subraya que es posible un camino de paz entre las religiones y que, por lo tanto, es necesario garantizar la libertad religiosa, un derecho humano fundamental para todos los creyentes (279). En particular, la Encíclica hace una reflexión sobre el papel de la Iglesia: no relega su misión a la esfera privada – afirma –, no está al margen de la sociedad y, aunque no hace política, sin embargo, no renuncia a la dimensión política de la existencia. La atención al bien común y la preocupación por el desarrollo humano integral, de hecho, conciernen a la humanidad y todo lo que es humano concierne a la Iglesia, según los principios del Evangelio (276-278). Por último, recordando a los líderes religiosos su papel de “auténticos mediadores” que se dedican a construir la paz, Francisco cita el “Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común”, firmado por él mismo el 4 de febrero de 2019 en Abu Dabi, junto con el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyeb: de este hito del diálogo interreligioso, el Pontífice recoge el llamamiento para que, en nombre de la fraternidad humana, se adopte el diálogo como camino, la colaboración común como conducta y el conocimiento mutuo como método y criterio (285).

El Beato Carlos de Foucauld, “el hermano universal”.
La Encíclica concluye con la memoria de Martin Luther King, Desmond Tutu, Mahatma Gandhi y sobre todo, el Beato Carlos de Foucauld, modelo para todos de lo que significa identificarse con los últimos para convertirse en “el hermano universal” (286-287). Las últimas líneas del documento están confiadas a dos oraciones: una “al Creador” y la otra “cristiana ecuménica”, para que en el corazón de los hombres haya “un espíritu de hermanos”.

– Leer la encíclica completa aquí

Fuente: Vatican News – Dicasterio para las Comunicaciones
Vaticano, 04-10-2020

P. Gonzalo Bravo Álvarez participó en seminario internacional “El Rol Social de la Universidad en el Territorio”

El P. Gonzalo Bravo Álvarez, obispo de la diócesis de San Felipe de Aconcagua, dictó una conferencia en esta actividad organizada por la Red de Responsabilidad Social de la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL).

 

 

“El Rol Social de la Universidad en el Territorio” se tituló este seminario virtual cuyo objetivo fue enriquecer el proceso reflexivo en la Red RS de ODUCAL, afianzando vínculos y dialogando sobre la responsabilidad social y sus desafíos, respecto de la misión formativa universitaria vinculada con la puesta en acción de sus principios éticos.

 

Esta actividad se desarrolló en el marco de los conversatorios titulados “Tejiendo Redes en clave de Responsabilidad Social”, actividad organizada por el comité de base de RS de este organismo, compuesto por integrantes de la Universidad de La Salle, del Noroeste de México; Universidad del Valle (México); Universidad Católica de Santo Toribio de Mogrovejo (Perú); la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Dra. Omayra Parra de Marroquín, miembro especial del Comité RSU-ODUCAL.

 

El P. Gonzalo Bravo Álvarez, obispo de la diócesis de San Felipe de Aconcagua y decano de la Facultad Eclesiástica de Teología PUCV, dictó una conferencia sobre su investigación “La ruta de La Matriz”, resignificando el espacio, reconstruyendo al sujeto”, que se publicó en la Revista de Estudios Urbanos Regionales (n°45 135, 201-222, del año 2019).

Este artículo fue liderado además por las académicas PUCV Maite Jiménez (Escuela de Alimentos) y Gladys Jiménez (Observatorio de Responsabilidad Social).

El estudio describe el proceso de un colectivo en un sector patrimonial de Valparaíso (sector de La Matriz), que se autotransformó a partir de la elaboración de una nueva narrativa, donde desde el concepto de barrio emergió la riqueza de los lugares por los que se transita. El diseño de una ruta orientada a los turistas sirvió para expresar la experiencia de ser vecino del sector, a la vez que se posibilitó la oportunidad de compartir lo cotidiano –el almuerzo–, transformando así el recorrido en una experiencia vital.

“Este proyecto es la expresión de una consolidación de un proceso de investigación académica que dio como resultado un artículo y la participación comunitaria con guías de turismo locales, personas que viven en el barrio y donde se pudo generar incluso un negocio en el lugar”, precisó el académico.

 

Papel del Territorio en la Universidad

 

El padre Gonzalo Bravo indicó que “este seminario trata sobre el rol social de la Universidad en el territorio. Quisiera más bien resaltar el papel del territorio en la Universidad. Es necesario ese proceso de conversión y de pensar que es el territorio el que tiene que afectar la dimensión social de la Universidad”.

Para Bravo es el territorio el que debe esculpir nuevas formas estructurales en las universidades, de manera que se pase “de una aparente solidaridad a una organización en la cual podamos comprender que el espacio sí es capaz de dar nuevas herramientas para los programas de distintas universidades. En este sentido, se debería invertir el orden y hablar del rol social del territorio en la Universidad”.

El Obispo Diocesano enfatizó sobre el rol social de la Universidad, que se podría materializar en  “una suma de actividades que den paso a relaciones estables y transformadoras, que generen nuevas disposiciones para la paz y la justicia en el territorio”.

De acuerdo, al académico las universidades “podrían tener múltiples iniciativas planificadas, pero sin fortalecer y forjar relaciones estables y transformadoras con el territorio, se corre el riesgo de no hacer partícipes a los estudiantes de la corresponsabilidad con la vida”.

El profesor está convencido de que “la experiencia en una comunidad, ejercida con responsabilidad, sí genera un perfil de un profesional distinto cuando se relaciona con los barrios, gracias a esta vinculación los estudiantes podrán enriquecer y fortalecer su formación académica”.

Asimismo, Bravo expresó que las comunidades están cansadas de las intervenciones “que se dan sin un compromiso de responsabilidad social, donde las escuelas o institutos de las diversas disciplinas de la Universidad, usan el territorio como un escenario donde no hay posibilidad de transformar nada. Requerimos impulsar iniciativas universitarias donde se formen a líderes en las comunidades locales, así se les brinda independencia y ese es uno de nuestros objetivos”.

En la oportunidad, Jacqueline Pérez, representante de la Corporación La Matriz, perteneciente a la comunidad porteña, dio a conocer su experiencia en el proyecto la “Ruta de la Matriz”.

Este seminario también contó las exposiciones de la asesora y consultora en Responsabilidad Social e integrante de la Red RSU ODUCAL, Omayra Parra de Marroquin; y la integrante del Programa Institucional YOMASA de Bogotá, Colombia, Yenny Buitrago García.

 

Fuente: Facultad Eclesiástica de Teología

Comunidad parroquial de Andacollo entregó 200 biblias en Campamento

Hasta el campamento ubicado en el sector surponiente de la ciudad de San Felipe llego parte de la comunidad parroquial de Andacollo para hacer la entrega de 200 biblias para las familias que viven en dicho sector, las que fueron donadas por el Padre Antonio Albornoz, párroco de la Parroquia Ntra. Sra. de la Merced de Petorca.

En esta entrega estuvo acompañando a la comunidad el Padre Gonzalo Bravo, Obispo diocesano, junto al párroco de Andacollo el Padre Luis Felipe Vergara, quienes compartieron con las familias, recorriendo todos los pasajes y sectores.

Consultado el Padre Gonzalo por esta actividad expresó: “hemos llegado a este lugar gracias a la donación del Padre Antonio, para compartir la Palabra y poder continuar con el trabajo de evangelización que estamos realizando este lugar, preocupándonos de entregar alimentos, mejorar las condiciones de habitabilidad de la casas y también tener un espacio de oración. Labor en la que han participado muchos hermanos y comunidades de la ciudad”.

José González de la comunidad de Andacollo al ser consultado por esta actividad manifestó: “para mí era la primera vez que visitaba este lugar y poder regalar estas biblias para mi es una oportunidad que Dios me entrega para compartir con los hermanos más vulnerables”.

 

 

Fuente: Oficina de Comunicaciones

En camino a la Jornada Mundial de las Misiones

El 18 de octubre se celebra el Domingo Universal de las Misiones, día en que se motiva a todo el pueblo de Dios a orar y apoyar de manera especial a quienes dedican su vida y servicio a llevar la buena nueva del Señor por diversos lugares del planeta.

El 18 de octubre se celebra el Domingo Universal de las Misiones, día en que se motiva a todo el pueblo de Dios a orar y apoyar de manera especial a quienes dedican su vida y servicio a llevar la buena nueva del Señor por diversos lugares del planeta.

Octubre: Mes Misionero de la Iglesia

En el día de Santa Teresita de Niño Jesús (1 de octubre), patrona de las Misiones, comenzamos a vivir el mes Misionero de la Iglesia. Un tiempo fuerte, en donde las comunidades renuevan el ser misionero propio de su consagración bautismal como discípulos, miembros de una Iglesia en permanente salida misionera, y su firme disposición de colaborar espiritual y materialmente en la obra evangelizadora en tantos lugares del mundo.

La Jornada mundial de las misiones, conocida como DUM (Domingo Universal de las Misiones), tuvo su origen en el corazón inquieto y generoso de una laica tremendamente sensible al compromiso misionero de la Iglesia, de la cual ella se sabía parte como discípula del Señor: Paulina Jaricot.

Paulina siente la necesidad de “salir” de su pequeño mundo para ir en ayuda de sus amigos misioneros que, desde la otra orilla, le piden ayuda material y espiritual.

Los comienzos de este movimiento de solidaridad y caridad misionera fueron sencillos y con pocas personas, pero por la fuerza difusiva de la caridad misionera, se transformó en una “corriente oceánica” de caridad en donde toda la Iglesia se sentirá implicada y comprometida; un verdadero movimiento del Espíritu que saliendo al intemperie de la realidad del mundo por donde hace camino la Iglesia misionera, abraza la vida entera de la humanidad a través de tantas obras que expresan la vida abundante que Cristo quiere para todos, y las exigencias del reino y su justicia en el mundo, hasta nuestros días.

La genialidad de Paulina Jaricot

Paulina, en su afán de ir en ayuda de los misioneros, crea un sistema de cooperación “en red” que manifiesta la universalidad y la comunión de la Iglesia Universal. Nace por el deseo de ayudar, primeramente a su hermano Fileas, seminarista que se preparaba para ser misionero en China. Ella se empeñó en formar grupos de a 10 personas que se comprometieran a rezar por las misiones y ofrecer un donativo por la obras que realizan los misioneros en tantos lugares del mundo. Esta iniciativa comenzó, primeramente con mujeres obreras de las fábricas de Francia y gente muy humilde. Así en 1822 nace oficialmente la Obra de Propagación de la Fe. Igualmente, Paulina, convencida de la fuerza de la oración por la misión, organiza el Rosario viviente; una iniciativa que se extendió por todo el mundo.

Una Jornada Mundial de Oración y Caridad por las Misiones

El papa Pío XI, el papa de las Misiones, acogiendo las intuiciones de Paulina Jaricot y su solidaridad con la Misión Universal de la Iglesia, y por solicitud de las Obras Misionales Pontificias, con fecha 14 de abril de 1926, instituye el penúltimo fin de semana de octubre la Jornada y Colecta Mundial de las Misiones, la que más tarde recibió el nombre de DUM (Domingo Universal de las Misiones).

En palabras del papa Francisco, celebrar el Domingo Universal de las Misiones, “significa reafirmar cómo la oración, la reflexión y la ayuda material de sus ofrendas son oportunidades para participar activamente en la misión de Jesús en su Iglesia” (Mensaje DUM 2020). Este año 2020 celebraremos el DUM el día domingo 18 de octubre. El lema que nos acompaña este año es: “HEME AQUÍ, ENVIAME” (Is 6,8).

Que el testimonio de disponibilidad del profeta Isaías nos contagie para mantenernos siempre en disposición de salida misionera y con una activa solidaridad con su aporte generoso (Colecta DUM) en bien de tantas iniciativas de caridad en tantos lugares pobres y excluídos del mundo por donde hace camino la Iglesia de Jesucristo. Nuestras comunidades y familias saben muy bien que podemos dar desde nuestra propia pobreza. Vivamos intensamente este tiempo en la oración y la caridad.

Fuente: Obras Misionales Pontificias – Chile
Santiago, 01-10-2020

Obispo de San Felipe se reúne con directores de Fundación Betania Acoge

El pasado miércoles 30 de septiembre en dependencias del Obispado, la directiva de Fundación Betania Acoge se reunió con el Padre Gonzalo Bravo Álvarez; este encuentro fue para conocer el trabajo realizado por esta agrupación y comenzar a dar los primeros pasos para lograr desarrollar la labor de esta fundación en  la diócesis.

Fundación Betania Acoge, tiene como misión ser una alternativa concreta para todas aquellas mujeres que buscan salir de la vulnerabilidad social extrema en la Región de Valparaíso, es por ello que se reunieron con el Obispo Diocesano para trabajar en conjunto un proyecto que permita en el corto plazo adquirir una casa para que dichas mujeres tengan un lugar de acogida.

El trabajo realizado por Betania Acoge se caracteriza por un modelo de intervención que significa abordar de manera puntual situaciones específicas de sufrimiento o agobio profundo, para que puedan incorporar nuevos patrones de afrontamiento y autoconocimiento personal de manera de recuperar el equilibrio emocional, y ellas continuar con sus vidas.

El Padre Gonzalo, agradeció este espacio de encuentro porque permite conocer más sobre la importante labor de esta organización social, para poder desarrollar un trabajo en conjunto y de esta manera lograr ayudar a mejorar la dignidad de mujeres que viven situaciones de alta vulnerabilidad social.

 

Fuente: Oficina de comunicaciones

El domingo 27 de septiembre la Parroquia Fátima de Los Andes inició campaña del sobre

El consejo parroquial el domingo 27 de septiembre inicio la campaña del sobre en ayuda  de radio Fátima, la que esta ubicada en las dependencias de la parroquia del mismo nombre en el barrio Centenario de Los Andes.

La radio comunitaria  financia sus gastos con aportes de la comunidad, este periodo es muy difíciles para todos, desde abril los aportes comenzaron a disminuir hasta la fecha por ende el consejo parroquial tomó la decisión de realizar esta campaña del sobre.

La radio durante 10 años ha prestado un importante servicio a la comunidad, especialmente en el barrio centenario , entregando información, entretención, educación y por sobre con una labor de evangelizar y  buena música y en forma muy especial a través de sus múltiples plataformas lleva a sus hogares la transmisión de la santa misa desde el templo, además de diferentes instancias de nuestra iglesia diocesana.

Con mucha humildad el Consejo parroquial y en la medida de sus posibilidades, solicita aportes por medio de esta campaña, los sobres pueden ser retirados en la oficial parroquial los días martes, miércoles y jueves de 10:30 hrs a 12:30 hrs y el teléfono de la oficina es 342-421538

 

Fuente: Radio Fátima 107.9

Francisco: Tema para la Jornada Mundial de las Comunicaciones 2021

Se ha publicado el día de hoy el tema que Papa Francisco ha elegido para la 55ª Jornada Mundial de las Comunicaciones, que se celebrará el próximo 16 de mayo 2021: “Ven y lo verás” (Jn 1, 46) Comunicar encontrando a las personas como y donde están. El mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial se publicará el próximo 24 de enero, fiesta de San Francisco de Sales.

 

En la nota publicada por la Oficina de Prensa de la Santa Sede informando el tema, se explica que las palabras del apóstol Felipe, “Ven y lo verás”, son centrales en el Evangelio: el anuncio cristiano antes que de palabras, está hecho de miradas, testimonios, experiencias, encuentros, cercanía. En una palabra, de vida. Precisamente esas palabras, han sido elegidas por el Papa Francisco como tema del 55º Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

“Al día siguiente, Jesús quiso partir para Galilea. Se encuentra con Felipe y le dice: «Sígueme.» Felipe era de Bestsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro. Felipe se encuentra con Natanael y le dice: «Ese del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús el hijo de José, el de Nazaret.» Le respondió Natanael: «¿De Nazaret puede haber cosa buena?» Le dice Felipe: «Ven y lo verás.»”

El comunicado de prensa reconoce que en el transcurso histórico que estamos viviendo, en un tiempo que nos obliga a la distancia social a causa de la pandemia, la comunicación puede hacer posible la cercanía necesaria para reconocer lo esencial y comprender verdaderamente el significado de las cosas.

“No conocemos la verdad si no la experimentamos -afirma la nota-, si no encontramos a las personas, si no participamos en sus alegrías y en sus penas. El viejo dicho ´Dios te encuentra donde estás puede ser una guía para los que trabajan en los medios de información o en la comunicación en la Iglesia. En la llamada de los primeros discípulos, con Jesús que sale a su encuentro y los invita a seguirle, vemos también la invitación a utilizar todos los medios de comunicación, en todas sus formas, para llegar a las personas como son y donde viven”.

La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales fue instituida por el Concilio Vaticano II en el decreto Inter Mirifica sobre los medios de comunicación social. Cada año se celebra el día de la Ascensión del Señor, que se celebrará el próximo año el 16 de mayo.

Fuente: Vatican News
Vaticano, 29-09-2020

Procesión y Bendición Eucarística en el Día de la Oración por Chile en Santuario de Auco

El último domingo de septiembre se celebra el día de la oración por Chile. Y casi como una tradición desde hace muchos años la Imagen Peregrina de Santa Teresa de Los Andes era llevada hasta la Catedral de Santiago desde donde salía a acompañar la procesión por las calles de la capital junto a nuestra Madre la Santísima Virgen del Carmen. Este año debido a la pandemia Santa Teresita no pudo salir en procesión. Sin embargo, el equipo Pastoral del Santuario pensó en realizar un gesto para todos quienes son devotos de nuestra santa, realizando por primera vez una procesión virtual transmitida en directo desde el Santuario de Auco. Esta procesión fue realizada el sábado 26 de septiembre, comenzando con un momento orante en la cripta de nuestra Santa. Para mantener todas las medidas sanitarias solamente participó un grupo reducido de personas para llevar este momento del cual cientos de personas fueron partícipes a través de las redes sociales, guiados por R.P. Rodrigo Segura OCD. Rector del Santuario, Padres Carmelitas Descalzos, Hermanas Carmelitas Misioneras Teresianas e integrantes del Equipo Pastoral. Agradecemos al equipo de comunicaciones de “En vivo con Fe” que apoyaron con lo necesario para llevar la transmisión Online a través del Fanpage del Santuario Teresa de Los Andes.

La procesión, que era presidida por la imagen de Nuestra Señora del Carmen Madre y Reina de Chile se desarrolló en un momento de mucha devoción y cantos, con el rezo del Santo Rosario en el que cada misterio se ofreció por una intención de nuestro país y aprovechando también de compartir la belleza de los distintos lugares del Santuario que desde el mes de abril se encuentra cerrado para la visita de los peregrinos.

Antes de finalizar la procesión, con el replicar de las campanas que también no sonaban hace mucho los presentes entraron en procesión al templo, cruzando la Puerta Jubilar llevando en el corazón a tantas personas, familiares, amigos, conocidos y peregrinos devotos de la Virgen del Carmen y Santa Teresa de Los Andes, chilenos y extranjeros que han sufrido de distintas maneras a causa de la pandemia del coronavirus.

Luego de realizar un momento orante en el templo con la exposición del Santísimo Sacramento, todos los presentes física y virtualmente recibieron la Bendición Eucarística, orando especialmente por nuestra patria, por sus habitantes, por sus gobernantes, por los enfermos, por los sin trabajo, por quienes sufren y por todos quienes en Chile quieren construir en conjunto una gran nación de hermanos.

Esperamos que este momento haya sido de mucho provecho espiritual, llevando en nuestro corazón el lema de este año Jubilar por el Centenario de la Pascua de Santa Teresa de Los Andes… “Que Jesús sea nuestra unión”.

 

Fuente: David Montenegro Aravena

Nuevo Aniversario de la Comunidad Encuentro de Papas en el Espíritu de San Felipe

En la Misa  del pasado sábado 26 de septiembre se celebró el aniversario número doce de la comunidad Encuentro de Padres en el Espíritu (EPE) de San Felipe, oportunidad en la que se resaltó como una valiosa experiencia pastoral.

E.P.E. Significa “Encuentro de Papás en el Espíritu” y es una experiencia asociativa laical, que consiste en el encuentro de un papá en su calidad de hombre, con su espiritualidad y a la vez, es una instancia de crecimiento personal, en lo humano y en lo cristiano, realizando vida comunitaria, formativa y apostólica. Esta instancia de crecimiento se desarrolla en concordancia con los valores de la espiritualidad salesiana, donde los papás logran desarrollar valores, capacidades humanas y cristianas, que les permiten: “Ayudar a sus familias a permanecer fieles a su fundamento, que es el Matrimonio”, transformándose así en Iglesia Doméstica. Experimentando la vida como una fiesta y la fe como felicidad, desarrollando la espiritualidad de la alegría y el optimismo con buena energía y poniéndola al servicio de lo demás, dispuestos a vivir la vida al estilo de Jesús.

E.P.E Salesianos Verdruna de San Felipe, agradeció como comunidad  a DIOS por tener esta linda experiencia, que otorga la oportunidad a cada papá, de hacer vida la labor del servicio a los demás, siempre con un espíritu alegre.

 

 

Fuente: Oficina de Comunicaciones

Se dio inicio a entrega de Kits de higiene hogar y mercadería a familias migrantes de San Felipe

En el marco de la campaña  “Nadie se Salva Solo” voluntarios de la  Pastoral Social Caritas San Felipe hicieron entrega de de Kits de higiene hogar y mercadería familias migrantes. Este proyecto es financiado con recursos económicos  a través del Concurso “Chile Compromiso de Todos – COVID19” para el año 2020 del  Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Este proyecto beneficia a 45 familias migrantes en San Felipe que por efectos de la pandemia por COVID 19 han disminuido sus ingresos y acrecentando su vulnerabilidad. Los efectos del COVID-19, afectan desproporcionadamente a la población migrante, que enfrenta la actual crisis sanitaria con riesgos asociados a una mayor vulnerabilidad social. No todos, pero muchos de ellos han perdido sus trabajos y su fuente de ingreso económico (frecuentemente irregular e informal) con la actual crisis sanitaria, y por necesidades materiales y de sustento salen a trabajar, con limitada protección para su salud. Sus condiciones de habitabilidad son muchas veces precarias, constituyéndose un complejo escenario para seguir las recomendaciones sanitarias de prevención. A su vez, en su mayoría, estas personas no cuentan con una red de apoyo o estructura familiar que les brinde ayuda durante este período de resguardo, situación que les impide acceder a elementos básicos de alimentación, higiene y aseo.

Esta ayuda a las familias comenzó a ser entregada por un grupo de voluntarios que pertenecen a los movimientos Madrugadores de Aconcagua y Encuentro de Padres en el Espíritu (EPE) de San Felipe, quienes llegaron hasta los hogares de los beneficiados para compartir con ellos y entregar un mensaje de esperanza.

El proyecto busca contribuir a la reducción de vulnerabilidad de las personas migrantes para enfrentar la emergencia sanitaria del COVID19, a través del establecimiento de medidas de aseguramiento del acceso regular a alimentos porque van a recibir una caja con alimentos durante cuatro meses consecutivos, la entrega de medidas sanitarias y de higiene personal para favorecer la prevención de contagio en quienes residen en condiciones de hacinamiento y/o carencia  habitacional.

 

 

 

Fuente: Oficina de Comunicaciones

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